No hay tiempo para descansar en el Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004. Después del ajetreado final de la primera ronda de grupos, ya sólo quedan ocho selecciones. Cada una jugará tres partidos: uno el domingo, otro el lunes, y otro el miércoles. Ya se avistan algunos encuentros de ésos que hacen la boca agua, muchos de ellos en la primera jornada. De hecho, la siguiente fase empezará con un duelo que no conviene perderse.
Brasil-Ucrania
Éste será un plato para los sibaritas. Los brasileños, que han asombrado con su habilidad en su ascenso al primer puesto del Grupo A, marcando 23 goles y cediendo sólo 2, se enfrentarán a los ucranianos. Los europeos del este pueden estar sopesando la puesta en práctica de su característico contraataque, basado en la astucia de Serhiy Koridze. El entrenador ucraniano, Gennadiy Lisenchuk es optimista: "Las cosas se van a poner mucho más difíciles en la segunda fase. Nuestro objetivo era pasar a la segunda ronda y luego entrar en semifinales. De momento, no nos hemos salido del camino". Las expectativas de Brasil están por las nubes, pero su técnico, Ferreti, sabe lo que hace falta: "El domingo empezará de verdad el campeonato mundial. Tenemos dos grupos muy igualados; e Italia y Brasil son los favoritos. Para nosotros, eso significa que tenemos que mantener la concentración en cada partido".
Argentina-EEUU
Norteamérica encarará a Sudamérica en este intrigante choque de estilos. Los temibles argentinos empezaron un poco dormidos en su primer partido del Grupo D contra Cuba, a la que endosaron menos goles que las demás selecciones. Pero se pusieron en forma contra Portugal, y a continuación despacharon a Irán con elegancia. El técnico albiceleste, Fernando Larrañaga, sabe que la disciplina ultraorganizada de los norteamericanos podría poner a su equipo en serios apuros: "A partir de ahora, todos los partidos son finales. Empezamos jugando contra Estados Unidos, y eso no va a ser fácil para nosotros, porque tienen un equipo muy fuerte físicamente, y no se ajustan a un método tradicional de juego. Apenas nos hemos enfrentado con ellos. Antes de nada tenemos que concentrarnos en este partido, ya pensaremos luego en Brasil". Por su parte, el seleccionador estadounidense, Keith Tozer, se había propuesto como meta declarada pasar a la segunda ronda, y lo consiguió gracias fundamentalmente al 3-1 contra Paraguay. Ahora se percata de que su énfasis en la defensa no va a bastar. "Estoy tremendamente orgulloso de nuestro equipo, y tengo muchas ganas de que llegue el próximo encuentro. Nos hemos clasificado gracias a nuestra defensa y a nuestros porteros. Ahora hemos llegado a la segunda fase y eso no va a ser suficiente. Vamos a tener que marcar más goles".
España-República Checa
El campeón del mundo ha quedado encuadrado en un grupo de equipos exclusivamente europeos tras sus tres victorias consecutivas en la primera fase. El panorama no preocupa demasiado al seleccionador español, Javier Lozano. "No tengo preferencias en cuanto a nuestros oponentes. Tomaremos las cosas como vengan. Las cualidades de mi equipo son similares a las del de Guatemala 2000. Ya veremos lo que pasa. Para mí, Brasil, Italia y Argentina pueden ganar este torneo". Su siguiente adversario, la República Checa, impresionó en la primera fase, manteniendo durante 12 minutos su ventaja en el marcador en el choque contra Brasil que decidía el líder del Grupo B. El entrenador, Michal Striz, agradece enfrentarse a rivales más cercanos: "A partir de la segunda ronda, da igual con quién juegues: ya no hay partidos fáciles. Para nosotros es una ventaja jugar contra selecciones europeas, porque ya lo hemos hecho muchas veces, y sabemos qué se puede esperar. Pero España e Italia son los dos mejores equipos europeos, por lo que no va a ser fácil para nosotros".
Italia-Portugal
Otro emparejamiento con garantías de calidad entre dos potencias europeas. Italia barrió sin despeinarse en el Grupo C, demostrando estar un peldaño más arriba que sus tres contrincantes, mientras que Portugal concedió un único gol; en su única derrota, ante Argentina. Orlando Duarte, el patrón de la nave portuguesa, sabe que le espera una dura contienda: "Hay cuatro equipos europeos en nuestro grupo, lo que demuestra la pujanza de Europa en este deporte. Nos ha tocado un grupo muy fuerte, aunque el otro también lo es. Vamos a tratar de ganar la competición, mas yo dije que quería estar en China Taipei por lo menos hasta las semifinales, y ésa sigue siendo mi meta. No hay que olvidar que quedamos terceros en la edición de Guatemala 2000. No obstante, advierto que este campeonato está a un nivel muy superior al del último. En Guatemala había tal vez tres equipos que podían ganarlo: Brasil, España, y quizás Rusia. Este torneo lo puede ganar cualquiera de los ocho equipos clasificados". Una de las selecciones más preparadas para hacerlo es sin duda la escuadra italiana de Alessandro Nuccorini. El último encuentro de la primera fase, contra Paraguay, podría afectar empero a su rendimiento en los siguientes: "Después del partido contra Paraguay, podríamos tener algunos problemas de lesiones. Dos de nuestros jugadores tuvieron que abandonar la cancha, y tenemos lesionados a no menos de cuatro hombres importantes. Además, hemos gastado mucha energía en esta durísima primera fase, lo cual nos puede pasar factura más adelante".