Los cubanos desembarcaron en el Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA China Taipei 2004 sabiendo que sería una pronunciada pendiente de aprendizaje para su joven escuadra. Mientras los principiantes absorbían la valiosa experiencia a este nivel, ha sobresalido una figura: el guardameta cubano Wilfredo Carbó ha despejado balones con todas las partes del cuerpo y ha sabido encontrar la manera de mantener a su defensa a un perfecto nivel de concentración. FIFA.com ha conseguido recabar las reflexiones de Carbó sobre el torneo, el fútbol sala en Cuba, y su colección de vídeo.

¿Siempre quiso jugar de portero? Los centroamericanos y sudamericanos normalmente veneran a sus números 10…
Siempre quise ser portero. Siempre jugué en esa posición, incluso cuando era pequeño. Yo era el único de mi familia que jugaba al fútbol. Cuando tenía como unos cuatro años, me dijeron que no jugara al fútbol, pero en cuanto me vieron jugar, me dijeron: "Anda, vete a jugar al fútbol". A partir de entonces me animaron. Primero jugué al fútbol convencional, y defendí la portería de la selección nacional en los torneos de clasificación para los Juegos Olímpicos. Luego me cambié al futsal en 1997.

¿Cuándo se dio cuenta de que prefería el fútbol sala?
Durante un tiempo traté de compaginar los dos deportes. Pero cuando me seleccionaron para el equipo nacional de fútbol sala que fue a Guatemala 2000, dejé de jugar en equipos de 11. Decidí que tendría que especializarme: las técnicas son muy diferentes. En fútbol sobre hierba, los porteros tienen que tratar de atrapar la pelota, pero en fútbol sala, los disparos son demasiado fuertes y desde demasiado cerca para poder hacer eso. Tenemos que despejar el balón y alejar el peligro. En fútbol sala tienes que estar muy alerta, porque no hay pausas. Además, para ser un buen portero de fútbol hace falta tener por lo menos 1,80 metros de alto, mientras que en futsal se puede ser un poco más bajo.

Háblenos de su seleccionador, Clemente Reinoso.
El entrenador es muy exigente. No es el tipo de persona que te pone el brazo sobre los hombros y te dice lo bueno que eres, siempre está tratando de mejorar los errores que cometemos. El entrenamiento es duro a nivel físico, en cada partido nos exige cada vez más. Así que nos preparamos muy bien, especialmente los porteros, porque nos considera una posición muy importante en este deporte. Así que yo soy uno de los que más presión aguanta.

¿Qué popularidad tiene el futsal en Cuba?
El fútbol sala en Cuba su juega principalmente en la Habana, y es importante: hay más de treinta equipos allí, pero cada provincia tiene al menos uno o dos equipos. Los campeonatos nacionales se celebran todos los años y son muy reñidos. El fútbol sala es muy popular en Cuba, los niños están empezando a jugarlo en masa.

¿Qué le ha parecido Chinese Taipei?
Ya había estado en Asia, cuando fuimos a Corea del Norte a una concentración de entrenamiento, pero es la primera vez que vengo aquí. Es un lugar asombroso: los colores, las luces de neón, es una ciudad viva las 24 horas. La gente se ha mostrado muy respetuosa con nosotros, y las canchas y los estadios son excelentes. ¡Pero es muy distinta de la Habana! Mi ciudad es más chapada a la antigua; hay tanto desarrollo aquí... La gente es muy cálida en Cuba, por la cultura y la música, pero estoy seguro de que aquí también hay bastante música. Nos hemos estado concentrando en los partidos, pero tal vez tengamos una oportunidad de oír un poco de música antes de volver a casa.

¿Cuáles eran los objetivos del equipo de cara al torneo?
Lo principal para nosotros era mejorar. Queríamos mejorar respecto a nuestra actuación en los dos últimos torneos. Perdimos por una diferencia mucho mayor ante Argentina hace cuatro años, de modo que estamos progresando.

¿Qué han aprendido ustedes como equipo acerca del torneo?
Las principales cosas que hemos mejorado han sido la manera de rotar tácticamente los jugadores sobre la cancha, y nuestro grado de concentración. Hemos observado a España, que es magnífica a nivel técnico y también en cuanto a disciplina: parece que no cometen ningún error, mantienen la concentración. Ésa es normalmente nuestra ruina: perdemos la concentración, y al ver estos partidos, nos percatamos de lo importante que es concentrarse durante los 40 minutos. Hemos intentado hacer los menores fallos posibles, porque aquí se pagan muy caro.

¿Puede precisar por qué sus actuaciones han sido tan buenas?
Antes de cada partido, trato de imaginarme en la cancha y trato de pensar en cómo mantener la concentración durante todo el partido. Trato de darlo todo: pongo toda mi energía en los partidos. Si cometo un error, trato de olvidarlo cuanto antes, de sacarlo de mi cabeza. La idiosincrasia cubana es volver siempre a la carga; seguimos adelante sea cual sea el marcador.

Debe de estar satisfecho con su actuación durante la segunda parte del choque contra Irán…
Aunque jugamos bien contra Argentina, el problema en la primera mitad del partido contra Irán fue la falta de concentración. Simplemente no nos concentramos en ese primer tiempo: sí lo hicimos en la segunda mitad, pero necesitamos ser como España, necesitamos centrarnos desde el primer minuto hasta el último.

¿Cómo es la vida para usted en Cuba?
Cuando no me entreno al fútbol sala, soy profesor en una escuela de deportes, y soy entrenador de porteros. Enseño a niños de 11, 12 y 13 años. Me encanta trabajar con niños de esa edad; me tienen como a un padre, y captan muchas de las cosas que les enseño. Lo que aprenden a esa edad, lo recuerdan y lo usan toda la vida.

Háblenos un poco de sus compañeros de equipo.
Somos una mezcla de juventud y veteranía. Tenemos a tres jugadores que ya han disputado tres campeonatos mundiales (Boris Saname, Pillín Guerra y Papi Portal), y tenemos un montón de jóvenes. Guerra es muy serio. El capitán, Papi Portal, es muy gracioso, y siempre está gastando bromas, mientras que Yosniel Mesa nunca para quieto. Aspiramos a aprender un montón y a mejorar, pero somos un equipo feliz: ¡Los cubanos siempre estamos contentos!

Aparte de Cuba, ¿quién le gustaría que ganara el campeonato?
He visto al equipo brasileño, son tremendos. Falcão es un gran jugador con un disparo feroz. Los brasileños son fantásticos, hacen auténticas virguerías. En mi casa tengo la cinta del partido España-Brasil del año 2000, y la veo todas las semanas, una y otra vez, porque ambos equipos son fantásticos. Me gustan Brasil y España, pero si tengo que elegir uno, elegiría Brasil.