Ocho selecciones tienen que volver a casa con una pena en el alma, después de concluir la primera fase del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004. Aparte de los cuatro representantes de Asia (Irán, Japón, Tailandia y la anfitriona Chinese Taipei) se han tenido que marchar la representante de Oceanía, Australia; la campeona de África, Egipto; al igual que los latinoamericanos Paraguay y Cuba. FIFA.com ha hecho un seguimiento de estos equipos a través del torneo.

Australia: sin quedarse atrás, no alcanzó su objetivo
La representante de Oceanía llegó con grandes esperanzas al Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004. El equipo del técnico Scott Gilligan se había propuesto alcanzar la segunda fase por vez primera, en la quinta edición del Campeonato. Sin embargo, no pudo ver su sueño realizado; Australia no ha conseguido ninguna victoria mundialista desde 1992. En aquella ocasión, se impuso en Hong-Kong por 8-6 a Costa Rica. En la primera cita del presente Campeonato Mundial, cayó derrotada ante la poderosa selección de Brasil. Con lo que no contaban ni los jugadores ni el entrenador fue con el alarmante resultado: 0-10.

De todos modos, el partido clave se disputó en la segunda cita de la primera vuelta. Frente a la República Checa, los australianos lograron mantener el resultado abierto durante un buen rato, pero al cometer la quinta falta bastante pronto, los Aussies perdieron ligeramente la compostura y su rival aprovechó esta circunstancia para adelantarse en el marcador. A todo ello se le sumó la mala suerte, cuando Vizzari se encontró con el poste y Manson desperdició una buena ocasión; Australia se vio forzada a descuidar la defensa, puesto que era obligatorio ganar, tras la contundente derrota ante Brasil, de cara a la clasificación. El muy veloz y astuto delantero checo, Michal Mares, dejó fuera de combate a los australianos anotando 3 goles en 5 minutos. En el partido contra Tailandia, Australia al menos pudo marcar sus primeras dos dianas, aunque la derrota por 2-3 supusiera el tercer fracaso consecutivo. ¿Qué decir de todo esto? "Es muy difícil para nosotros. Todos nos esforzamos mucho, y simplemente tenemos que jugar más partidos a este nivel. No nos hemos achicado en ninguno de los tres partidos, y también le podríamos haber sacado más provecho al encuentro con la República Checa. Me gustaría seguir; aquí hay muchos jugadores jóvenes con potencial", explicaba el técnico, Scott Gilligan, para compartir su balance.

Egipto: K.O. tras desafortunada derrota frente a Ucrania
El representante africano, Egipto, ha tenido que marcharse igualmente después de la primera fase, aunque el equipo resultó convincente en dos de sus tres encuentros. El último partido, contra España, fue la única vez que los egipcios perdieron el rumbo por completo; al parecer, la desafortunada derrota por 4-5 contra Ucrania, en la segunda cita, desmoralizó a los jugadores. Cuando se enfrentaron a los poderosos españoles, que se adelantaron muy pronto, es posible que perdieran aún más pronto todas las esperanzas de pasar a la siguiente ronda. Después de una holgada victoria por 12-0 en el partido inaugural, contra una selección anfitriona insuficientemente preparada, los Faraones tuvieron que enfrentarse a Ucrania en el partido clave, con la idea de conquistar los puntos necesarios. Durante mucho tiempo, parecía que el equipo iba a obtener una victoria segura, gracias a su buen juego. Al comenzar la segunda mitad, Egipto disfrutaba de una ventaja de 3-0 y, sin embargo, no contó con que su rival todavía estaba lejos de rendirse. Sobre todo, el gol en propia meta del destacado jugador egipcio Gehad Sayed, así como el descuido de la defensa que le costó el cuarto gol en contra, por medio de Ramis Mansurov, hizo que cambiara la suerte del combinado egipcio. Volvió a jugar mejor en la fase final del encuentro, e incluso estuvo cerca de lograr la igualada, pero sólo llegó a acortar distancias mediante un gol de Wael Abdel Mawla, el mejor goleador de la primera ronda. El técnico egipcio, Mwafak Badry, tampoco estuvo de acuerdo con algunas decisiones del colegiado que no favorecieron a su equipo. El balance de Badry tras estos fracasos y el 0-7 con España: "A pesar de que contaba con un resultado así, sigo sin poder entenderlo". ¿Y qué se le va a hacer? Pese a la falta de suerte, Egipto ha podido dejar una buena impresión de su juego y sus capacidades.

Cuba: su buen guardameta no bastó
El guardameta cubano, Wilfredo Carbó, se puede considerar una de las revelaciones del torneo. En la primera cita, frente a Argentina, paró durante 30 minutos todo balón que pusiera en peligro su portería. Fueron disparos rasos, altos y potentes; y los albicelestes estuvieron cerca de la desesperación por culpa de las paradas de Carbó. Garcías se encargó de romper el hechizo, cuando aprovechó un rebote para convertir el 1-0. Finalmente Barbona y Planas sentenciaron una difícil aunque merecida victoria por 3-0 de los argentinos. El portero caribeño había detenido 28 de los 31 disparos a la meta cubana. En el segundo partido, donde Cuba salió derrotada por 3-8 a manos de Irán, Carbó encajó nada más y nada menos que ocho tantos. Esto se debió, sobre todo, a la falta de concentración de sus compañeros en la primera mitad, que les costó una desventaja de 0-4. Al comenzar la segunda parte, Cuba demostró su verdadero potencial anotando dos veces. Cuando, además, estrellaron un balón contra el palo, a los hombres de Clemente Reinoso tan sólo les faltó un poco de suerte. Los caribeños siguieron presionando en ataque, por lo que descuidaron un poco la defensa. El equipo persa supo aprovechar la situación con sangre fría para alargar distancias. A pesar del resultado, Cuba había jugado mejor que en la primera cita. Al final, el combinado cubano encajó una derrota de 0-5 frente a Portugal, aunque el equipo hispano no quedó descontento. El técnico Clemente Reinoso analizó la situación: "Salimos con la idea de ganar por primera vez en un Mundial; pusimos todo nuestro empeño, pero no se nos dio. Los jugadores hicieron lo que pudieron, pero para alcanzar el siguiente nivel con nuestro futsal, tenemos que prepararnos más tiempo."

Paraguay: Estados Unidos se convirtió en un impedimento
Ya al concluir el sorteo, quedó muy claro que Paraguay lo iba a tener difícil en este grupo, que incluía a Italia, Estados Unidos y Japón. Sin embargo, muchos creyeron que el equipo tenía buenas posibilidades de clasificarse. Tras una prometedora victoria inicial por 5-4 frente a Japón, el equipo guaraní no logró, sin embargo, hacer frente a la superioridad física de la selección estadounidense. El doloroso resultado final de 1-3 convirtió la clasificación prácticamente en una "misión imposible". El técnico de Paraguay, Adolfo Ruiz, mostró su descontento con la falta de prudencia de sus jugadores: "El tercer gol de Estados Unidos fue crucial en este partido. Acabábamos de entrar en calor, al acortar distancias con el 1-2, cuando nos hirieron a sangre fría a los treinta segundos." De esta forma, tenían que ganar a Italia en el último encuentro, y la decepcionante actuación de unos paraguayos frustrados no sirvió para evitar la victoria por 0-5 de los mediterráneos. "En realidad no tuvimos mal comienzo", afirmó Adolfo Ruiz después. "Mis jugadores seguían muy concentrados, pero el segundo gol de Italia, poco antes del descanso, nos terminó de desmoralizar". El balance de Ruiz tras la eliminación: "Sabíamos de antemano que iba a ser difícil pasar a la siguiente vuelta, pero en todo momento confiamos en nuestras posibilidades."