A pesar de tener que abandonar el Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004 después de la primera fase de grupos, los cuatro representantes asiáticos (Irán, Japón, Tailandia y el anfitrión, Chinese Taipei), causaron una buena impresión en el torneo de fútbol sala más prestigioso del mundo. Hay que recordar que la mayoría de los países del continente más grande y más poblado del planeta apenas llevan jugando al fútbol 'de cinco' menos de dos décadas...
Aunque puede que los resultados defraudaran un poco a los fanáticos seguidores asiáticos, las actuaciones, que iluminaron la cancha en más de una ocasión, han mostrado la ilusión, la pasión, el arrojo y el progreso de las selecciones asiáticas en el fútbol bajo techo.
Chinese Taipei: Un gol que costó dos años
Sus tres derrotas consecutivas en la primera fase pueden antojarse sendos paseos para los formidables contrincantes de Chinese Taipei, pero ver a sus ruidosos aficionados dando brincos para celebrar el primer gol de su selección, así como las lágrimas del autor del tanto, Chen Chia Ho, lo dicen todo acerca de su intrahistoria.
"Llevamos dos años entrenándonos juntos para este torneo", declaró el joven estudiante de la Universidad Cultural de Taipei. "Sabemos que somos nuevos en este deporte, y puede que no estemos a la altura de estas potencias mundiales, pero nos encanta jugar y pretendemos mejorar nuestra técnica y adquirir experiencia en estos partidos tan disputados".
El apabullante 12-0 sufrido en su primer partido a manos del campeón africano, Egipto, no hizo venirse abajo a la selección anfitriona, compuesta en su mayoría por estudiantes de universidades y escuelas. En el segundo partido, contra España, los jóvenes discípulos del belga Damien Knabben lo hicieron mejor que en el encuentro anterior, al no dejar marcar a los vigentes campeones mundiales más que tres tantos en la primera mitad. En el último enfrentamiento, contra Ucrania, se defendieron valientemente dando la réplica al contragolpe, y así fue como Chen Chia Ho estrenó la cuenta anotadora del equipo a los 14 minutos.
"Los resultados, incluso, nos importan menos, ya que estamos contentos por jugar contra las mejores selecciones del mundo, de las que hemos aprendido muchísimo", prosiguió el jugador de 19 años. "Nuestro siguiente objetivo es el Campeonato de Futsal de la AFC del año que viene. Confío en que creen aquí una liga de fútbol sala para poder practicar este deporte profesionalmente".
Tailandia: Un histórico último partido
Puede que el objetivo que se habían marcado los hombres del brasileño Glaucio Castro sorprendiera a los expertos: un puesto entre los 8 mejores. Pero el desarrollo del torneo demostró que el equipo tenía posibilidades de haber cumplido su sueño, y sólo la derrota por la mínima en su primer partido, contra la República Checa (2-1), acabó costándole cara.
Tras encajar un severo 9-1 a manos de Brasil, los disciplinados tailandeses sellaron una sensacional victoria por 4-3 -su primer triunfo en un Campeonato Mundial de la FIFA- sobre Australia. La escuadra del sudeste asiático presionó con fuerza y controló el encuentro con sus delicados pases y combinaciones. Sus esfuerzos fructificaron a los 4 minutos de la reanudación, cuando Anucha Munjarern deshizo las tablas. Su rival igualó sólo un minuto más tarde, por mediación de Adrian Vizzari, pero Pattaya Piemkum devolvió la ventaja a Tailandia a falta de 3 minutos, y Yutthana Polsak sentenció la victoria con un libre directo desde 10 metros en el último minuto.
"Ya dije que los jugadores tailandeses son muy buenos técnicamente, e individualmente no tienen nada que envidiar a los brasileños. Con un poco más de experiencia y una mejora en la forma de leer el juego, pueden plantar cara a cualquier equipo", afirmó un radiante Castro tras la victoria sobre Australia. "Aquí se abre una nueva página, llena de ilusiones".
Japón: Derrotas sinónimo de esperanza
Aunque los aficionados estarán aún lamentando su temprana eliminación, en la fase de grupos, el seleccionador, Sapo, admitió que el equipo fue mejorando cosas partido a partido. "Kenichiro Kogure aumentó su puntería en el remate, y el equipo asimiló mejor el juego posicional", declaró antes de marcharse a Japón.
Japón estuvo cerca de tumbar a Paraguay en el primer partido del grupo, y sólo dos goles en dos minutos, hacia el final del partido, permitieron el triunfo por la mínima de su contrincante. Las ilusiones niponas de pasar a la segunda fase parecían escasas tras ese duro golpe, y, como era de esperar, perdieron ante Italia (5-0) en el segundo partido. En el trascendental último choque, bajo la presión de tener que marcar al menos tres goles más que Estados Unidos, sólo pudieron lograr un empate (1-1).
"Hemos adquirido una experiencia muy valiosa", declaró Sapo. "Hemos aprendido cómo controlar el juego de Italia, y ahora sabemos sacar un mejor partido a nuestra velocidad y nuestra técnica frente a equipos altos y fuertes físicamente, como Estados Unidos".
Irán: Perder servirá de experiencia
Algunos jugadores iraníes atribuyeron su eliminación a la falta de experiencia y a algunos factores inesperados. Sin embargo, para Vahid Shamsaee, autor de 4 de los 9 goles de su selección, hace falta un poco más de serenidad para que el equipo rinda mejor.
"Tenemos que aprender a no jugar tan exaltados. Un buen jugador no puede verse afectado por cualquier acontecimiento inesperado, ya sea dentro o fuera de la cancha", afirmó el punta de 29 años. "Hemos acostumbrado a ofrecer un primer periodo mejor, pero, por lo que fuera, parecíamos tener más problemas en la segunda mitad".
Irán pareció dejarse llevar por la ansiedad en el partido decisivo, contra Argentina. Los sudamericanos se adelantaron a balón parado, a los 10 minutos, pero Shamsaee igualó con similar sangre fría seis minutos después, volviendo a meter a su equipo en el partido. Pero cuando todo apuntaba a que el duelo tendría un emocionante desenlace, la selección Melli capituló y los argentinos cosecharon 5 dianas en los últimos 7 minutos.
"Las derrotas nos han servido de lección, y nos han dado también experiencia", concluyó Shamsaee. "Pero esto es fútbol sala, y lo único que podemos hacer es seguir trabajando y regresar con ganas la próxima vez".