Los gritos de "Dotoho" ("¡Vamos!") de los aficionados checos no sirvieron de nada: en el primer encuentro de la segunda fase del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004, la vigente campeona del mundo, España, se impuso por 2-0 a la República Checa. Sin embargo, los defensores del título pasaron por dificultades, y tardaron en encontrar un hueco en la bien organizada defensa checa.

El seleccionador español, Javier Lozano, afirmó, tras el cuarto encuentro consecutivo de su equipo sin encajar un gol en contra: "El de hoy ha sido un partido difícil. En la paciencia ha estado el secreto. De ahora en adelante, sólo vamos a jugar finales".

El balance de los duelos anteriores favorecía a España (seis victorias en seis partidos, el último un 3-2 el 4 de febrero de 2003), aunque esta era la primera vez que se enfrentaban los dos equipos en un torneo oficial.

El técnico Javier Lozano apostó por la misma formación inicial que le valió la victoria por 7-0 sobre el combinado egipcio en el último partido de la primera vuelta. El entrenador de la República Checa, Michal Striz, siguió fiel al principio de rotación y puso en la portería, para esta primera cita de la ronda intermedia, al guardameta Petr Krayzel; mientras que Petr Hofmann sustituyó desde el principio a Tomas Sluka.

A los 32 segundos de juego, Javi Rodríguez comprobó por primera vez las facultades de Krayzel, que detuvo sin dificultad. El guardameta checo pudo demostrar su categoría nuevamente ante Rodríguez y Kike, mientras España no le quitaba el ojo a la puerta rival (4'). A Alberto Cogorro le faltó un poco de suerte, cuando su disparo rebotó en el travesaño, y Krayzel permanecía imbatido ante el número 7 español (9'). El conjunto eslavo no lograba liberarse del dominio ibérico. De todas maneras, los campeones experimentaban dificultades para encontrar un hueco en la defensa de su adversario. El tiro libre de Rajnoch, tras una falta de Marcelo, una de las pocas ocasiones para los checos, se fue alto (16'). Krayzel despejaba con el pie más tarde, de forma magistral, un balonazo de Orol (18'). A pesar de la relación de disparos a puerta, de 21-2 a favor de España, ambos equipos se fueron al descanso con el marcador sin estrenar.

El partido se reanudó al mismo ritmo. Orol desaprovechó una jugada de Rodríguez en la que fue la primera ocasión de la segunda mitad (21'). Blazej creó la primera gran ocasión para los eslavos, pero Rodríguez, al contraataque, no perdonó un descuido de la República Checa y coló el esférico por toda la escuadra (1-0, 23'). Mares ponía a prueba al guardameta español, Luis Amado, que pudo lucirse por vez primera (27'). Un lanzamiento de falta de Torras permitió a Krayzel demostrar nuevamente su nivel (28'). Por otra parte, Amado tuvo una reacción impecable ante la mejor ocasión para el combinado checo, a manos de Blazej (30'), igual que ante un disparo de Mares (31'). Después de un tiro libre de Kike, Rodríguez se encargó de sentenciar (2-0, 32'). El conjunto checo no tuvo suerte, cuando un lanzamiento de falta de Kamenicky Blazej se estrelló contra el poste (35'). Después, Krayzel paró de forma espectacular otro remate de Orol (36').

El técnico checo, Michal Striz, explicó: "Sabíamos que España sería fuerte en ataque. Por eso, nuestra estrategia ha consistido, sobre todo, en evitar que se adelantaran en el marcador. Sin embargo, no hemos sabido crear suficientes ocasiones al contraataque, ante una defensa española que me parece incluso más fuerte que la de Brasil".