En su estreno en la segunda fase del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004, Argentina se impuso a Estados Unidos. Sin realizar un partido excepcional, ni verse tampoco demasiado inquietados, los Albicelestes dieron así un paso importante con vistas a la clasificación.

"Estoy muy contento con la actuación de mis jugadores esta tarde", reconoció el seleccionador argentino, Fernando Larrañaga, al término del partido. "Sabíamos que el encuentro sería difícil, frente a un equipo que no practica un futsal clásico. Pero también sabíamos que disponíamos de los medios para controlar su estilo de juego. Creo que hicimos un buen partido, sobre todo en el aspecto defensivo, aun cuando nos pusimos un poco en peligro en los últimos minutos".

Ya en los primeros compases, se empezó a percibir que Estados Unidos no lo iba a tener nada fácil. Con sólo 30 segundos transcurridos, Esteban González remató al poste derecho de la portería de Brett Philipps (1'). Los argentinos, haciendo uso de su táctica preferida -esperar al rival y salir al contraataque-, dispusieron de unas cuantas ocasiones. Así, en buena lógica, los Albicelestes iban a abrir el marcador, mediante un potente disparo a la escuadra de Giustozzi (1-0, 5').

Estados Unidos reacciona... demasiado tarde
Estados Unidos, que no pudo contar con una de sus mejores piezas, Greg Howes (con problemas de cervicales), no dejó por eso de emplearse con valentía. Así, el juego se equilibró hasta el descanso. Pero Argentina decidió volver a los vestuarios con una ventaja más clara. Al lanzamiento de un golpe franco desde 10 metros, Wilhelm colocó el balón fuera del alcance del arquero norteamericano (2-0, 20'). Si bien Estados Unidos tuvo la posesión del balón la mayor parte del periodo (68%), fue Argentina la que logró una mayor efectividad al descanso.

Y la tendencia se confirmó en el segundo tiempo. Frente a la férrea defensa argentina, la robusta pero poco técnica selección estadounidense tuvo muchos problemas a la hora de crear verdadero peligro. Sólo Lamar Beasley tuvo la gran ocasión de relanzar a los suyos, pero se topó con el portero albiceleste (32').

Los cinco últimos minutos fueron de locura. Las ocasiones se multiplicaron en ambas porterías, sin que por ello se viera un solo balón colarse en la red. Keith Tozer, seleccionador estadounidense, decidió entonces jugarse el todo por el todo y sustituir a su arquero por un jugador de campo para el último minuto y medio de partido. Una táctica peligrosa... pero que iba a surtir efecto. A 16 segundos del pitido final, Johnny Torres colocó a su equipo a un gol de Argentina (2-1, 40'). Pero era ya demasiado tarde, y los norteamericanos tuvieron que inclinarse ante su rival.

"Estoy decepcionado, porque hemos demostrado que podíamos plantarle cara a esta selección de Argentina", declaró Keith Tozer al final del encuentro. "Empezar por debajo en el marcador por primera vez en el torneo nos ha hecho pasar por dificultades. He intentado ser optimista, haciendo algunos ajustes en el descanso, pero no ha sido suficiente. El gol nos llegó demasiado tarde".