La campeona de Europa se impuso a la del mundo en un emocionante duelo en el que España recibió también sus primeros goles del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004. Se esperaba un partido muy ajustado, pero acabaron viéndose cinco goles: la balanza se inclinó del lado de Italia, que se impuso 3-2.

"Toda la plantilla quiere dedicar esta victoria a Corrado Roma, el entrenador del Sepp Luparense, que falleció ayer en un accidente de tráfico", ha declarado el seleccionador italiano, Alessandro Nuccorini. "Es lo menos que podemos hacer para recordarlo. Los dos equipos han hecho un gran partido, cualquiera podría haber ganado. Ha sido una fiesta de futsal. La diferencia hoy ha sido una pizca de suerte".

Italia se vio obligada a realizar un cambio respecto al conjunto inicial que había logrado un histórico empate ante Portugal (0-0). Gianfranco Angelini ha tenido que decir adiós al torneo. El gigantón guardameta transalpino, ahora con muletas, tuvo que ver el encuentro desde la grada. Su puesto en la plantilla fue ocupado por el número 15, Marco Ripesi. Nuccorini pudo recurrir a un sustituto de garantías, Alexandre Feller, que se ocupó de defender la puerta de los campeones de Europa.

España tenía a Luis Amado bajo palos, por lo que se enfrentaban dos porteros que aún no habían recibido goles en el torneo. De hecho, la defensa española no había sido perforada en toda la competición.

En el primer minuto de juego, Marcelo se escapó doblando al capitán italiano, Salvatore Zaffiro. Feller salió a su paso, pero bloqueó con las manos y recibió la tarjeta amarilla. En el lanzamiento de falta resultante, Javi Rodríguez introdujo el balón por el primer palo de Feller.

Fin a 168 minutos de imbatibilidad
España dominaba durante el primer tiempo, pero Italia volvió a meterse en el partido con un gol en el que intervino en cierta medida la suerte: un saque de esquina de Pellegrini fue rechazado y acabó colándose entre los tres palos. Era el primer gol que recibía España en el torneo, gol en propia meta de Luis Amado.

En los diez minutos finales de la primera parte, los italianos, con un juego de gran calidad, aprovecharon sus oportunidades para marcar otros dos tantos e irse al descanso con una ventaja de 3-1. España no se había dejado marcar ningún gol en casi tres horas de futsal, y ahora veía cómo un rival traspasaba su meta en tres ocasiones. El segundo fue de bella factura: pegado a la banda izquierda, Zanetti elevó brillantemente el esférico por encima de la cabeza de un defensor y cedió para Fabiano, que batió a Luis Amado.

El tercero de los Azzurri fue casi calcado al primero. Esta vez le tocaría a Grana, quien fusiló tras un saque de esquina que había dado en Orol.

Durante el segundo periodo la selección española disfrutó de la mayor parte de la posesión, ya que Italia se replegó, intentando sorprender al contragolpe. Los ibéricos únicamente lograron superar a Feller una vez más: tras una internada y un buen centro de Javi Rodríguez, Marcelo pudo reducir distancias.

En unos instantes finales frenéticos, España retiró a su portero y dio entrada en su lugar a Kike. A pesar del acoso que se produjo sobre la puerta de Feller, los italianos se mantuvieron firmes y se llevaron un triunfo que fue recibido por sus hinchas como si hubiesen ganado la propia final.

El seleccionador español, Javier Lozano, se mostró relajado al término del partido, y se tomó la derrota con filosofía: "Hemos demostrado nuestra capacidad para replicar tras ir perdiendo. ¿Han sido fallos o mala suerte? Creo que esto último. Ahora veremos lo fuertes que somos. El problema no es perder un partido, sino cómo reaccionemos luego".