Las instrucciones a viva voz del técnico Keith Tozer no sirvieron de nada: Estados Unidos ha tenido que darse por vencido ante Ucrania (3:1). Ambos equipos han jugado muy bien, aunque, al mismo tiempo, han desaprovechado numerosas ocasiones de gol.

El seleccionador de Ucrania, Gennadii Lisenchuk, ha quedado satisfecho: "Estoy contento. Hoy hemos ganado un partido muy importante contra un rival muy fuerte. Contra Argentina será como una final".

El combinado ucraniano se presentó con dos nuevos jugadores en la alineación inicial: Vasil Sujomlinov sustituyó entre los palos a Alexei Popov, mientras que Vitalii Brunko entró por el capitán Alexander Popov. Estados Unidos también realizó dos cambios ante el encuentro. En su 'cinco' inicial estaban el guardameta Scott Hileman y Pat Morris, que salió por John Ball.

Ucrania comenzó ejerciendo bastante presión, y Pilipiv estuvo cerca de estrenar el marcador cuando le pegó mal al esférico a poca distancia de la portería (4'). Poco después Hileman paraba un disparo de Sitin (6'). Dusoski desperdició, algo nervioso, la primera buena ocasión para el conjunto estadounidense (7'). Por el lado ucraniano, Shaitanov tampoco sabría aprovechar una buena oportunidad del equipo eslavo (9'). El balonazo de Pilipiv pasó muy cerca de la meta norteamericana (10'), y Estados Unidos sufría el castigo de la presión ucraniana. Melnikov falló desde una posición prometedora (12'), y una vez más Pilipiv se encontró con un espléndido Hileman (14'). Los norteamericanos apenas lograban liberarse del dominio europeo.

Tras un balón despejado por Howes, los estadounidenses todavía tuvieron suerte de no caer en desventaja (15'), igual que pocos instantes después, cuando Koridze remató demasiado alto, a pesar de que se encontraba libre ante la meta rival. Howes y Torres crearon algunas de las pocas ocasiones de Estados Unidos (17' y 18').

El combinado norteamericano pudo adelantarse cuando Butcher se quedó solo ante el guardameta rival y falló al remate. Sin embargo, al contraataque, Ucrania aprovechó para estrenar el marcador a través de Sitin (1-0, 19'). De todas maneras, Estados Unidos demostró entereza al conseguir la igualada antes de que transcurrieran treinta segundos, por mediación de Torres, que aprovechó una bonita combinación (1-1, 20'). Koridze comprometería nuevamente a Hileman antes del descanso (20').

La primera ocasión de la segunda mitad fue para Beasley (22'): los norteamericanos habían salido muy decididos de los vestuarios. No obstante, los ucranianos empezaron a demostrar más eficacia que en la primera parte: Sitin adelantó, con serenidad, una vez más a su equipo (2-1, 24'). Brunko desperdiciaba a los pocos instantes una gran ocasión de alargar distancias. Ante un buen disparo de Melnikov pudo lucirse Hileman (25').

El conjunto ucraniano parecía dominar el encuentro, pero en numerosas ocasiones no era capaz de convertir, a pesar de las bonitas jugadas. Sitin falló dos veces inexplicablemente (28'), mientras que el estadounidense Morris se encontraba con el travesaño. Brunko estuvo a punto de sentenciar, pero no logró batir al sensacional Hileman (31'). No obstante, los estadounidenses tuvieron mala suerte: Morris sólo le dio al palo (35'). Más tarde Dusoski desperdició otra posición prometedora (37').

Estados Unidos volvió a emplearse a fondo en los últimos minutos del partido. Ochenta segundos antes del final, retiró al guardameta y colocó a un jugador adicional en el campo. Sin embargo, perdió la posesión, y Nesteruk, agradecido, convirtió el 3-1 (40').

El técnico estadounidense, Keith Tozer, explicó al final: "Sin contar los primeros minutos del encuentro, cuando tuvimos dificultades psicológicas para integrarnos en el juego, mi equipo ha jugado muy bien hoy. Hacia el final, nos faltó un poco de suerte, por ejemplo cuando le dimos al poste. De todas formas, hemos demostrado que estamos al nivel de los mejores equipos del mundo".