Tras el primer empate sin goles en la historia del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA, FIFA.com departió con uno de los principales artífices del resultado: el hombre fuerte de Portugal, Ivan. El ganador de tres ligas portuguesas conversó con nosotros en vísperas del partido a vida o muerte de su selección contra el vigente campeón, España, que decidirá cuál de los dos equipos accede a semifinales...
FIFA.com: ¿Es la primera vez que viaja a esta parte del mundo?
Sí, es la primera vez que estoy en Asia. Es una cultura totalmente distinta de la que estoy acostumbrado. Desde la comida, hasta la forma en que la gente reacciona entre sí, o a las cosas que nos dicen, es otro mundo... Es una nueva experiencia para nosotros; una muy buena experiencia. Estoy disfrutando mucho.
¿Cómo lo compararía con Guatemala 2000?
Este es un torneo mucho más competitivo. Aquí hay muchos equipos muy buenos, y a nosotros nos está yendo bien de momento.
Háblenos de su seleccionador, Orlando Duarte. Es un hombre muy juicioso...
Es un magnífico entrenador. He jugado en muchos equipos diferentes, y él es, con diferencia, el mejor entrenador que he tenido nunca. No sólo es un gran conocedor de las tácticas, sino que también maneja muy bien los aspectos psicológicos del juego. Estudia a conciencia a nuestros rivales y fomenta el espíritu de lucha sobre la cancha.
¿Se respira un buen espíritu de equipo en la plantilla?
Tenemos un espíritu de equipo muy fuerte. Realmente funcionamos como un colectivo. Lo cierto es que no puedes precisar características concretas de los distintos jugadores, porque a veces una persona está más feliz, más alegre, pero otros días es diferente. Llevamos trabajando juntos mucho tiempo, y nos conocemos desde hace mucho, de nuestros clubes y de la selección nacional. Hasta los miembros del equipo más recientes llegan con la misma mentalidad.
En Brasil jugaba al fútbol… ¿por qué se cambió?
Tuve una carrera futbolística muy corta, en la 3ª división brasileña, y luego me pasé al fútbol sala; aunque llevo jugando al futsal 25 años, desde que tenía 7. Empecé jugando al futsal, pero estuve un pequeño periodo jugando al fútbol. En Brasil el fútbol es un entorno muy competitivo; hay muchos jugadores muy buenos, y si no estás entre los mejores, es difícil que tu carrera tenga futuro allí. Por eso me centré en el fútbol sala, ya que se me daba mejor y podía ganar más dinero. Además, prefiero jugar al futsal.
¿Cómo se produjo su traslado a Portugal?
Me vine a Portugal hace ocho años, para jugar al futsal profesionalmente. Cuando llegué a Portugal, tenía en la cabeza estar allí unos seis meses quizá. Y todavía sigo allí, porque estoy disfrutando mucho. A todos los brasileños les gustaría jugar en Europa en alguna etapa de su carrera; es una nueva experiencia para ellos. En Portugal, además, gano más dinero que en Brasil, así que valoré todos estos aspectos en su conjunto: la experiencia nueva, el estilo diferente de futsal... y me quedé.
¿Pensó alguna vez en jugar al futsal con Brasil?
Claro que pensé en jugar con la selección brasileña cuando jugaba en Brasil, pero luego me fui al extranjero. En aquella época había una regla según la cual sólo los que jugaban en Brasil podían ir a la selección nacional. Los que jugaran en el extranjero no podían ir. Por eso, una vez que me fui, ya no tenía esperanzas de jugar. La regla ha cambiado este año, de modo que los que juegan en Italia, Portugal o España, ahora sí pueden jugar con Brasil.
El seleccionador de España, Javier Lozano, ha dicho que cualquiera de estos cinco equipos puede ser campeón: Brasil, Argentina, España, Italia o Portugal. ¿Está de acuerdo?
Por supuesto. Los resultados demuestran que el Campeonato está siendo muy disputado, y creo que somos uno de los candidatos al título.
¿Qué defensas le han parecido más destacados hasta ahora?
Me quedaría con dos: el español Kike y el capitán de Argentina, Sánchez; aunque todos los brasileños son muy buenos defensores. Tienen una forma muy diferente de jugar; son todos tan buenos jugadores que no quiero particularizar en ninguno de ellos.
¿Y delanteros?
Hay muchos delanteros en el torneo difíciles de parar. Son jugadores habilidosos, pero el que destaca por encima de todos es Falcão. Él es capaz de marcar la diferencia en un partido, porque sabe hacer cosas que nadie se espera. Hay otros con muchas cualidades y mucho talento, pero Falcão es imprevisible. He jugado contra él y a mí me fue bien, pero al equipo no; perdimos 4-2 y ¡él marcó tres goles! Él fue el gran responsable de la derrota.
¿Qué objetivos se plantea el equipo?
Estamos aquí para lograr una medalla; pero la de bronce ya la hemos conseguido, así que queremos un metal diferente. Si pudiéramos lograr el oro sería perfecto, pero queremos irnos con una medalla.
¿Cómo encaran el encuentro contra España, teniendo en cuenta que a ustedes les vale el empate?
Nuestro objetivo es llegar a semifinales, por lo que tenemos que quedar primeros o segundos de grupo, pero la verdad es que queremos quedar primeros. Por dos motivos; nos gustaría jugar con Brasil en la final, no antes. Aunque tenemos un enorme respeto por las demás selecciones, nos gustaría evitar a Brasil en semifinales. Pero no sólo es por eso; también queremos demostrar que somos el mejor equipo.
¿Es optimista de cara a un partido contra Brasil?
Hemos jugado contra Brasil varias veces en los últimos años, y puede apreciarse que la diferencia entre Portugal y Brasil se está estrechando. En los últimos partidos, Brasil sólo se impuso en los últimos minutos. Están empezando a respetarnos más, a tener un concepto diferente de nosotros. Creo que podemos ganarles.
Argentina recibió críticas por ser demasiado defensiva contra Brasil. ¿Está de acuerdo?
Yo tengo mucho respeto por los aspectos tácticos; creo que si vas a jugar contra Brasil sin centrarte en tu defensa, perderás el partido a los 10 minutos. Cada equipo debe tener su propia manera de plantar cara a Brasil. Respeto cómo jugó Argentina, aunque no siempre fuera el juego abierto que los espectadores o la audiencia televisiva hubieran deseado. Tenemos una expresión en Portugal que dice: 'Tienes que luchar con tus propias armas'.
Se ha hablado mucho sobre las mejoras en defensa en este torneo. ¿Cuál es el punto de vista de uno de los mejores zagueros?
No creo que sólo se haya mejorado en el aspecto defensivo. La gente ahora tiene conocimientos más amplios y completos sobre el futsal y sobre las demás selecciones. Los entrenadores están mejor preparados; saben 'leer' las alineaciones que emplean los otros equipos, por lo que es lógico que la diferencia entre las selecciones se esté acortando. Si sabes cómo juegan Brasil o Italia, lo primero que piensas es en cómo atacar y ganarles, pero es igual de importante cómo defender, cómo impedirles que te hagan goles. No es sólo una mejoría defensiva, es también una mejoría táctica en líneas generales, en todos los aspectos del juego.
El seleccionador checo, Michal Striz, consideraba que la liga profesional que tienen ustedes les daba una gran ventaja sobre sus jugadores...
Es muy importante tener una liga profesional en tu país, porque hay bastante diferencia entre tener a un jugador aficionado y a un profesional -uno que se entrena dos veces al día-. Hace muy diferente la forma de jugar del equipo, así como el aspecto físico.
(El argentino Leandro Planas pasa por allí) Ya vemos que tienen a los jugadores argentinos en el mismo hotel. ¿Han tenido tiempo de relacionarse con ellos?
Fuera de la cancha somos buenos amigos. La mayoría del tiempo no coincidimos, porque tenemos diferentes horarios de entrenamiento, pero ya hemos jugado contra ellos; y al final del partido todos somos amigos.
¿Cuál piensa que podría ser el legado de disputar el Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA en Chinese Taipei?
Que se organice aquí este Mundial puede servir para que el fútbol sala se extienda por Chinese Taipei. Estamos contentos de veras con la organización del torneo. Es importante traer el futsal a aquellos países que están menos en contacto con este deporte.
¿Qué consecuencias tendría ganar el título en un país tan apasionado por el futsal como Portugal?
Si ganamos, podría tener una enorme repercusión en Portugal, aunque el deporte ya es muy popular en el país, y sigue creciendo año tras año. Pero si lográramos imponernos, podría crecer aún más.
¿Podemos contar con usted en la edición de 2008?
No será por falta de ganas... Pero no soy un chaval; tengo 32 años, así que mejor esperar y ya veremos.
Por último, cuando deje de jugar, ¿regresará a Brasil?
Para ser sincero, no he pensado mucho en ello. Iré allí donde tenga oportunidad de poder trabajar, incluso cuando deje de jugar. Estoy muy feliz en Portugal; mi familia está aquí instalada, y estoy contento con el sitio en que vivo. Sí que pienso en el futuro, pero sin hacer planes aún. Tengo interés en dedicarme a entrenar; ya he conseguido mi primer título como técnico, y Freixieiro me ha ofrecido la posibilidad de entrenar en categorías menores. Cuando deje de jugar, probablemente me examine para el título superior de entrenador, para entrenar a jugadores de categoría absoluta.