Sin emplearse a fondo, Brasil se deshizo de Estados Unidos en la última jornada de la segunda fase del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004. Gracias a esta nueva victoria, la selección auriverde se hace con el primer puesto del Grupo F.

"Hemos saltado a jugar este partido sin presión", reconoció el seleccionador brasileño, Ferretti, al término del encuentro. "Hoy he querido dar una oportunidad a algunos de mis jugadores para que no sintieran que habían venido aquí para nada. Es cierto que hemos encajado cinco goles, pero no es algo que me importe demasiado. A partir de ahora vamos a mostrarnos totalmente concentrados, para proseguir sin contratiempos nuestra trayectoria".

Como acostumbran, los brasileños iniciaron el partido pisando el acelerador. Cuando sólo habían transcurrido unos segundos de juego, Falcão enganchó un potente disparo que pasó a escasos centímetros de la escuadra norteamericana.

Sin forzar la máquina verdaderamente, los hombres de Ferretti iban a dar continuidad a su impulso inicial. Así, en apenas 11 minutos, Brasil inclinó claramente la balanza de su lado. Falcão (1-0, 5'), Fininho (2-0, 9') y luego Manoel Tobias (3-0, 11') dieron una amplia ventaja a los auriverdes. Y aunque Steve Butcher aprovechó un ligero despiste de la defensa brasileña para acortar distancias (3-1, 12'), al descanso Brasil había dejado patente su superioridad.

Dos últimos minutos de auténtica locura
En realidad, no puede decirse que Estados Unidos estuviera ausente del partido, pero hay que reconocer que los brasileños se anticipaban prácticamente en todas las jugadas. Y aun cuando Ferretti aprovechó el segundo periodo para mover un poco su banquillo, tras la reanudación fue la misma canción: Falcão (4-1, 25') y Pablo (5-1, 26') aseguraban la primera plaza del Grupo F.

Con el transcurso de los minutos, como era lógico, el ritmo decayó. Entre unos brasileños más preocupados de guardar fuerzas para la recta final del torneo, y unos estadounidenses ya eliminados -y seguramente un poco desanimados ante tanta clase de su rival-, el encuentro perdió emoción. Sólo un error garrafal del meta suplente brasileño, Lavoisier, despertó al respetable en sus asientos. Tras un despeje estadounidense, el arquero trató de responder con un nuevo patadón, pero se resbaló y sólo pudo observar cómo el balón se colaba mansamente en su portería. El tanto fue concedido a John Ball (5-2, 32').

Así, el partido se encaminaba amistosamente hacia un nuevo triunfo de Brasil. Pat White (5-3, 34') y Schumacher (6-3, 37') volvieron a mover el marcador antes de que el técnico norteamericano, Keith Toser, pusiera la nota de espectáculo sacando a su guardameta para las transiciones de ataque. A modo de jugadores de hockey, los estadounidenses lo aprovecharon para anotar uno (Torres, 6-4, 38') y dos tantos más (Beasley, 6-5, 39'). Dos dianas que rápidamente se encargó de anular Índio (7-5, 39', y 8-5, 40'). Así, Brasil impuso la lógica y, acorde con su rango, se metió entre las cuatro mejores selecciones de fútbol sala del mundo.

"Este Brasil juega, sin duda alguna, el futsal más bonito que haya visto jamás", concedió Keith Tozer al final del partido. "Creo que una vez más hemos vuelto a demostrar que, aunque nuestro fútbol sala sea poco ortodoxo, nuestro equipo tiene un buen nivel. No puedo estar satisfecho de un resultado como éste, pues esta tarde queríamos demostrar que podíamos ganar. Pero estoy contento por haberle ofrecido al público un último espectáculo".