Una selección de Italia muy bien plantada sobre la cancha se ganó esta tarde el billete para las semifinales del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004. La Squadra Azzurra, que en ningún momento se vio verdaderamente inquietada por la República Checa, se encontrará con Argentina el próximo viernes, en su primera presencia en las semifinales de esta competición.
"Estoy feliz esta tarde, pues este resultado nos ha hecho entrar en la historia", reconoció el seleccionador transalpino, Alessandro Nuccorini, nada más concluir el partido. "Sin duda, este no ha sido nuestro mejor encuentro desde que comenzó el campeonato, pero prefiero quedarme con la victoria. No se pueden esperar maravillas de un último partido de segunda fase del torneo".
Italia saltó a la cancha con coraje y decisión, y muy pronto demostró que tenía la intención de imponerse esta tarde. Aun cuando no pueda decirse que los checos recibieran un baño, es obligado admitir que Italia no les dejó ni un minuto de respiro. Asfixiados, los hombres de Michal Striz iban a acabar por ceder. Grana abrió el marcador y desencadenó escenas de alegría dignas de una final de la Copa Mundial de la FIFA (0-1, 8'); y enseguida fue imitado por Bertoni (0-2, 12').
Zanetti sella el resultado
A partir de entonces, la voluntad de los italianos estaba clara: conservar el resultado. La República Checa se hizo así con el control del balón, pero una y otra vez se topaba con el sólido bloque azzurro. Y fue así como concluyeron los 20 primeros minutos. En el descanso, calentaba Jan Klima. El portero checo, víctima al comienzo del partido de las rotaciones impuestas por Striz en esta competición, se aprestaba a entrar en juego para relanzar a su equipo.
Tras la reanudación, los checos mostraron una mayor presencia en ataque, pero, al acampar prácticamente en terreno rival, se veían expuestos a las contras transalpinas. Italia remató dos veces a la madera antes de volver a meterse poco a poco en el partido; y así, como para dejar más clara su superioridad, Sandro Zanetti marcó el tercero tanto italiano (0-3, 30').
A partir de entonces, el partido se acabó, y la tensión bajó algunos enteros. Los checos realizaron múltiples cambios, mientras que Italia empezó a mover el balón en ataque. Así, los azzurri se impusieron permitiéndose el lujo incluso de controlar los últimos minutos.
Para Michal Striz, había llegado el momento de hacer balance: "Estoy más decepcionado por haber perdido nuestros tres partidos en esta segunda fase, que por nuestra actuación de esta tarde. Sabíamos muy bien que las tres selecciones de nuestro grupo eran mucho más fuertes que nosotros. Cuando uno es aficionado y juega contra profesionales, el físico es lo que marca la diferencia. Ahora, vamos a iniciar nuestra preparación para el próximo Campeonato de Europa. Para entonces, contamos con haber mejorado nuestro nivel de juego".