Como colofón de una tensa noche en el Gimnasio de Linkou, España se desembarazó de su vecino Portugal para acometer la aventura semifinal del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004.
"Hemos sufrido en este partido, de veras que sí. Ha sido un duelo muy difícil para nosotros: hemos jugado 20 minutos con cinco faltas, 10 en la primera mitad y 10 en la segunda. Me preocupé por cuál sería nuestra reacción ante el gol portugués, pero estoy muy contento con cómo resolvimos eso y todo lo demás", exclamaba después un jubiloso Javier Lozano, seleccionador español.
Un partido como éste y con tanto en juego necesita un gol tempranero para deshacer la tensión y desencadenar el vistoso juego ofensivo. Y éste lo tuvo: el capitán español, Julio, regateó a su homólogo portugués, Andre, para habilitar a Marcelo (1-0).
Los hombres de Orlando Duarte respondieron de inmediato. Al saque de un tiro libre, Gonçalo encontró a Joel Queiros libre de marca, casi junto al poste rival. Imposible fallarlo (1-1).
A continuación, los asistentes disfrutaron de probablemente la mejor parada del torneo hasta el momento: João Benedito se lanzó a su izquierda en posición perfectamente horizontal para impedir que Marcelo firmara su doblete.
Pero España volvió a romper la igualada. El guardameta Luis Amado dio un pase largo a Andreu, y Fran Serrejón culminó la combinación con un remate a las mallas (2-1). Justo antes, Joel Queiros había desperdiciado un uno contra uno frente a Luis Amado.
Fue entonces cuando el capitán portugués, Andre, estrelló el balón contra el palo. A continuación, el español Orol se quedó solo ante el meta luso João Benedito, que tuvo que hacerle falta y fue expulsado.
Portugal apretó cuando recuperó los cinco jugadores tras la reanudación, y Sandro enseguida obligó a Luis Amado a emplearse a fondo en una parada. El tiro libre de Ivan encontró a Gonçalo, y éste disparó al poste. El equipo de Javier Lozano aumentó distancias con una inteligente jugada a balón parado: Fran Serrejón transmitió el pase de Julio a Marcelo, para que éste rematara a placer.
Con el 3-1 en contra, los portugueses tuvieron que abandonar toda precaución y reemplazar a su portero a fin de cercar la portería española. El tiempo llegó a su fin y los pupilos de Lozano celebraron un valioso triunfo en el derbi que les catapulta directamente a semifinales. Otro obstáculo superado: ahora espera Brasil.
"Creo que hemos mejorado nuestro estilo de juego desde la última vez que nos enfrentamos a España. Nuestro equipo es más hábil y de mayor talento. No les puedo pedir más a mis jugadores. Creo que nuestra supremacía fue evidente en la segunda mitad, pero en este deporte uno se labra su propia suerte", comentó el seleccionador portugués, Orlando Duarte, lógicamente decepcionado después de la batalla perdida.