A menos de una semana de su primer encuentro contra el Club América, el Jeonbuk Hyundai Motors ya está listo para su primera incursión en la gran cita intercontinental.
El campeón asiático ha estado preparándose para la Copa Mundial de Clubes de la FIFA durante el último mes y, según su entrenador, Choi Kang-Hee, aspira a un estreno victorioso y a vivir un "partido de ensueño" contra el FC Barcelona.
Aunque el Jeonbuk no vea cumplido su sueño, este año será recordado como el momento más glorioso del club surcoreano desde su fundación, hace 12 años. Ganar la Liga de Campeones asiática fue un éxito absoluto para el conjunto de la K-League, y su participación en Japón 2006 llega como un premio añadido que ya de por sí es de agradecer.
El Jeonbuk está decidido a causar sensación durante la semana de torneo y a demostrar al resto del mundo que no acude a Tokio como una mera comparsa.
"A nuestros jugadores les motiva representar a la K-League y a toda Asia", afirmó Choi. "Sé que el primer partido no va a ser fácil, pero tenemos muchas ganas de jugar bien. Casi hemos acabado de analizar a nuestro rival (el Club América) y, aunque es un equipo potente, deberíamos ser capaces de derrotarlo. Para ello, no obstante, tenemos que sacar el máximo partido a nuestras cualidades físicas y mentales, que son nuestros principales puntos fuertes".
El defensa central Choi Jin-Cheul se hizo eco de la seguridad mostrada por su técnico: "Nuestros jugadores han ido creciéndose en los encuentros difíciles de la Liga de Campeones (asiática) y la moral está por las nubes después de levantar el trofeo. Queremos ganar el primer partido a toda costa para jugar contra el Barcelona".
Escollo mexicano
El Club América mexicano se interpone entre las ilusiones del Jeonbuk y su sueño, y Choi es perfectamente consciente de la amenaza que representa: "Tenemos que estar preparados para su tridente ofensivo. El ariete paraguayo (Salvador Cabañas) es muy peligroso y está bien escoltado en la delantera por los veteranos (Claudio) López y (Cuauhtémoc) Blanco".
En cualquier caso, el hecho de que la competición se celebre en el país vecino de Japón será una ventaja para los surcoreanos, que no padecerán el desfase horario por el viaje en avión ni tendrán que adaptarse al clima asiático.
"Nuestro equipo tendrá el apoyo del público japonés, ya que representamos a Asia", observó el centrocampista Kim Hyeung-Bum. "Los dos países (Corea y Japón) estamos próximos geográficamente y la gente es cordial con nosotros. Será como jugar en casa".
Aun así, su entrenador no se fía y prefiere restar importancia a la sintonía con los vecinos asiáticos. "Jugar en Japón no va a ser un problema para nuestro equipo, pero los buenos jugadores y los buenos equipos saben jugar bien independientemente de la diferencia horaria o de las condiciones de la cancha", resaltó Choi.
"Personalmente, estoy muy contento de participar de esta oportunidad, que sólo pasa una vez en la vida. Este campeonato es una Copa Mundial, por lo que les dije a mis jugadores que no se preocuparan demasiado por el resultado. Se están preparando muy bien para la ocasión y confío en que puedan demostrar grandes cosas", concluyó.