El pasado mes de agosto, cuando el Internacional se alzó con la Copa Libertadores 2006 tras imponerse al Sao Paulo, al delantero de los juveniles del club, Alexandre "Pato", le entusiasmó la idea de ver a los hombres de Abel Braga competir por la Copa Mundial de Clubes de la FIFA a finales de año. 

El joven pensaba quedarse en casa, rodeado de su familia y amigos, animando al club Colorado en sus partidos contra la elite mundial: entre otros, contra el gigante mexicano Club América y el campeón de Europa, el FC Barcelona. Sin embargo, tras su increíble y meteórica ascensión al estrellato, que culminó hace menos de dos semanas con el que puede ser el debut profesional más contundente de la historia, todo apunta a que el jugador del momento, de 17 años de edad, será fundamental para que el Inter de Brasil alcance la gloria en Japón. 

Aunque parezca demasiada responsabilidad para alguien tan joven, Pato confía plenamente en su capacidad para soportar la presión que supone la cita mundial y así poder contribuir a que su equipo alcance su objetivo: que el trofeo permanezca en manos brasileñas.

Ha nacido una estrella
Su auténtico nombre es Alexandre Rodrigues da Silva y saltó a la palestra por primera vez durante la Copa Sendai 2006, un torneo juvenil disputado en Japón. De hecho, en esa ocasión, él era el integrante más joven de la selección brasileña, pero esta circunstancia no le impidió brillar con luz propia en el certamen. En el primer partido de la Seleção en la competición, frente al combinado anfitrión, marcó una excelente tripleta y, la víspera de su 17º cumpleaños, contra Francia, anotó el único gol del encuentro que supuso el oro para su país.

Sus proezas no pasaron desapercibidas en Europa, y con el Arsenal tras sus pasos, el Internacional inició las conversaciones para ampliar su contrato. Tras largas deliberaciones, Alexandre se comprometió finalmente a permanecer en el estadio Beira-Rio hasta 2009. El acuerdo incluye una elevadísima cláusula de rescisión cuyo objetivo es disuadir a su creciente lista de admiradores. 

"Es un fenómeno" declaró el Presidente del Sport Club Internacional, Fernando Carvalho. "Una mezcla de (Rafael) Sobis, Nilmar y Daniel Carvalho. Tiene un gran futuro por delante".

Debut soñado
Mientras tanto, Pato estaba desesperado por enfundarse la camiseta roja del Internacional y comenzar a demostrar a sus paisanos de lo que es capaz. "Estoy loco por jugar", confesó.

Sin embargo, ni en sus fantasías más optimistas hubiera soñado con un debut más redondo para su carrera profesional. El bautismo se produjo fuera de casa, frente al Palmeiras, en la penúltima jornada del Campeonato Brasileño 2006. Al recién llegado le costó menos de dos minutos añadir su nombre a la lista de goleadores: se desmarcó de la defensa contraria y perforó la meta rival en su primer toque del balón.

Fernandao dobló rápidamente la ventaja del Inter y el propio Pato estuvo a punto de anotar el 3-0, pero su remate de cabeza fue a parar al larguero. A partir de ese momento, el joven se dedicó a propiciar ocasiones de gol para sus compañeros. En una de estas generosas acciones, envió un centro hacia atrás que Daniel intentó interceptar, pero acabó marcando en propia puerta. Posteriormente, al borde del primer tiempo, se zafó de Marcinho Guerreiro con un precioso giro y envió el esférico a Pedro Iarley, quien se limitó a empujarlo al fondo de la red.

Para el delantero no había ninguna duda de que el creador de la jugada había sido Pato y, por tanto, el mérito del gol y el aplauso debían ser para él. "No celebré el tanto porque la acción fue obra suya", reveló Iarley posteriormente. "Fue una jugada magnífica. Podía haber marcado él mismo, pero fue generoso y me dio el pase". 

El partido terminó con un 4-1. El gol del honor del Palmeiras llegó una vez que el neófito jugador había abandonado el terreno de juego. Pato había anunciado su llegada de manera espectacular.

Historia de dos ciudades
Mientras la fama del joven subía como la espuma, la prensa comenzó a llamarlo "Pato", por su ciudad natal, Pato Branco. No obstante, a Alexandre le hizo gracia recibir este apodo.

Queda por ver si Abel Braga le dará la titularidad en Japón. Aunque seguro que el astuto técnico estará muy tentado de presentar de nuevo el tridente atacante, con Fernandao algo más retrasado, que tan buenos resultados le dio frente al Palmeiras.

En los últimos años, Porto Alegre ha adquirido fama por su prolífica cantera. Entre los dos grandes clubes de la ciudad, el Internacional y el Gremio, han exportado una plétora de figuras al otro lado del Atlántico, entre los que destacan Diogo Rincon, Fabio Rochemback, Eduardo Costa, Daniel Carvalho, Nilmar, Anderson y Rafael Sobis.

Irónicamente, el más famoso de todos ellos, el blaugrana Ronaldinho, es el hombre que muchos observadores consideran como la mayor amenaza para el Internacional en su intento por conquistar la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. No cabe duda de que una final entre las estrellas pasadas y presentes del fútbol gaúcho sería muy interesante.