los Este mes, el Al Ahly se convertirá en el primer club que participa en dos fases finales consecutivas de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA y, sin embargo, para la gran mayoría de aficionados al fútbol de todo el mundo, el coloso egipcio sigue siendo relativamente desconocido. Lo mismo se puede decir de su organizador de juego, el sensacional Mohamed Aboutrika. A pesar de que se trata del único futbolista afincado en África de los que optan este año al título de Jugador Africano que concede la CAF, Aboutrika es mucho menos famoso que los otros aspirantes al galardón: Drogba, Eto'o, Essien y Kanu.
Sin embargo, muchos están convencidos de que Japón 2006 se convertirá en el gran trampolín donde este futbolista de 28 años dará el gran salto a la fama. Debido a la ausencia de Mohamed Barakat y del delantero Emad Meteab, quienes componían junto con Aboutrika el temido "triángulo de las Bermudas" atacante del Al Ahly, sobre el emblemático organizador de juego del equipo recayó la responsabilidad de impedir que descarrilara la defensa (a menudo problemática) del título de la Liga de Campeones africana.
Aboutrika, quien incluso se proclamó máximo goleador ex aequo de la competición, nunca sirvió mejor a la causa del Al Ahly ni estuvo más a la altura de las circunstancias que en los últimos minutos del partido de vuelta de la gran final , contra el CS Sfaxien en Túnez. Aquél fue precisamente el momento en el que el delantero, en un espectacular alarde de oportunismo, marcó un gol de bellísima factura, que mantuvo a su equipo en el trono continental un año más.
El artífice de aquel gol que concedió al Al Ahly un nuevo billete para Japón, donde la semana próxima se codeará con la elite del fútbol mundial, ha hablado en exclusiva con FIFA.com acerca de las esperanzas que alberga su club de mejorar aquel último puesto de 2005 y sobre su candidatura al premio de Jugador Africano del Año.
Sr, Aboutrika, su gol contra el Sfaxien hará historia, pero ¿cómo consiguió mantener la sangre fría en aquel momento crítico del tiempo añadido?
Después de que empatáramos 1-1 en El Cairo, mucha gente pensó que no seríamos capaces de defender nuestro título, pero yo tenía muchísimas razones para creer que podíamos ganar en Túnez. La primera y principal era mi fe en Dios. También estaba convencido de que un camino tan largo tenía que acabar en triunfo, porque habíamos superado momentos realmente difíciles durante la competición. Además, confío plenamente en mis compañeros y en mi entrenador. Yo sabía que éramos el mejor equipo, aunque la suerte no nos hubiera acompañado en El Cairo. Por todo esto, no me puse nervioso durante el partido, ni siquiera cuando llegó el tiempo añadido y el marcador todavía estaba 0-0. Por eso, no dudé en aquel preciso disparo, sabía que iba a meter el gol.
¿Cuál fue el momento más difícil de la Liga de Campeones africana de este año?
Me parece que no jugamos ni un solo partido fácil. Por las lesiones, nos quedamos sin cinco internacionales que nos habían ayudado a conseguir el título en 2005. De hecho, para algunos de nuestros partidos no conseguimos conjuntar a 18 jugadores que estuvieran completamente en forma. Además, tuvimos que sobreponernos a la muerte de Mohamed Abdelwahab.
¿Cree, por lo tanto, que el equipo de este año es muy diferente al que compitió en Japón el año pasado?
Sin duda. Nos falta Mohamed Barakat, que era un jugador muy importante para nosotros, porque está lesionado. Lo mismo se puede decir de Gilberto; y ambos son cruciales en nuestro sistema de juego.
¿Significa eso que el equipo es más débil que en 2005?
La verdad es que no podemos compensar la ausencia de esos jugadores, aunque este año disponemos de un montón de jóvenes talentos, como Ahmed Shedeed, y creo que otros jugadores también han ofrecido un gran rendimiento. Flavio, por ejemplo, se ha convertido en uno de nuestros hombres más importantes. Yo no diría que somos más débiles, diría que somos diferentes.
¿Y diría también que este equipo diferente puede hacer una mejor competición que el año pasado , cuando acabó en última posición?
Eso espero. Nuestro problema el año pasado fue que perdimos la forma. Por la razón que fuera, no pudimos jugar como jugábamos antes de ir a Japón. En esta ocasión, creo que estamos recuperando parte de nuestra magia. Una vez que vuelva a reinar la armonía entre los jugadores, podemos llegar muy lejos.
¿Qué espera concretamente de su equipo este año?
Al menos, que lo haga mejor que el año pasado, aunque nuestra única inquietud en estos momentos debería ser vencer al Auckland City en nuestro primer partido.
Por último, usted es uno de los candidatos al título de Jugador Africano del Año 2006. ¿Supone para usted una gran responsabilidad el hecho de ser el único de los cinco mejores futbolistas africanos que competirá en Japón?
Es genial ser uno de los cinco mejores. Sé que ahora la gente espera mucho de mí. Pero lo único que me preocupa en estos momentos es que mi equipo cause sensación este año en el campeonato mundial y demuestre a todo el mundo que nos merecemos regresar a Japón por segunda vez.