Es probable que ni el frío de Japón logre apagar el fuego interno de los jugadores del Club América de México… La decepción de haber sido eliminados por sus eternos rivales, las Chivas de Guadalajara, en las semifinales del Torneo Apertura mexicano, sin dudas será una motivación extra para los americanistas cuando hagan su debut en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2006, el 11 de diciembre próximo, ante el Jeonbuk Motors de la República de Corea.

Y si bien los Águilas le han dado a este torneo la importancia que se merece desde el mismo día en que lograron su clasificación, aquel tropiezo a nivel local le ha dado a su participación en tierras niponas una nueva dimensión. ¿Qué mejor manera de superar semejante trago amargo que compitiendo ante los mejores clubes del mundo?

Luis Fernando Tena, entrenador del América, habló sobre el tema en la conferencia de prensa posterior a su llegada a Japón: "Nos dolió la manera en la que quedamos eliminados, es verdad. Pero debemos vivir el presente. Nos ha costado mucho ganar el boleto para estar aquí: primero debimos lograr el campeonato local, luego el de la Concacaf… Trataremos de ganar este torneo, y creo que tenemos jugadores con mucha calidad, carácter y experiencia para lograrlo. Esperamos demostrar el nivel de nuestro fútbol, de nuestro equipo y dejar una gran imagen".

De cara al debut, Tena y su cuerpo técnico no han dejado detalle librado al azar. "Hace dos meses que venimos siguiendo al equipo coreano, y contamos en nuestro poder con un informe detallado de sus mejores jugadores y de su estilo de juego. Incluso hemos visto algunos videos en el viaje, pero recién ahora vamos a analizar todo esto con nuestros futbolistas. Estaremos listos", aseguró el entrenador de las azulcrema.

A la altura de las circunstancias
Este hecho no es sino otra muestra de la preponderancia que le ha dado la institución mexicana a la Copa Mundial de Clubes. "Para el club América, venir aquí en el momento en que estamos celebrando nuestro 90° aniversario es de altísima importancia. Por lo tanto, hemos traído lo mejor que tenemos para esta competencia", aseguró Yon De Luisa, Presidente de la delegación.

Ya lo había dicho Manuel Lapuente, Vicepresidente Deportivo del América: "No vamos al Mundial de Clubes a probar nada, sino a ganarlo. Para ir a ver qué pasa, ni iríamos. Repito: viajamos a Japón para ser campeones". En boca de cualquier otro protagonista, semejante afirmación podría ser considerada mera frase de compromiso. Sin embargo, el hecho de ser uno de los entrenadores más exitosos de México, tanto a nivel clubes como en la selección, invita a tenerla en cuenta.

El fuego interno
Cuauhtémoc Blanco, máximo ídolo de la afición y conocedor de las obligaciones que genera vestir esta camiseta azulcrema, tampoco duda sobre cuál debe ser el objetivo del América en Japón. "Tratar de ganar este torneo, que para nosotros es importantísimo. Haremos todo lo posible para estar en la final", dijo el delantero de 34 años.

El deseo de gloria, sin embargo, es general dentro del plantel, sobre todo para aquellos que tienen menos tiempo jugando como profesionales. Este es el caso de dos figuras jóvenes como el defensa José Antonio Castro y el arquero Guillermo Ochoa. "Cada uno de los clubes que estará en Japón pone de por medio su prestigio. Por lo tanto, no creo que salgan a jugarlo como si fuera cualquier otro torneo. Todos, más que a hacer un gran papel, saldrán a ganar la copa, empezando por nosotros", señalaba El Gringo Castro antes de dejar México.

Ochoa, quien a pesar de su corta edad es un arquero con mucha experiencia, comparte la opinión de Castro y agrega: "Si el América encuentra su buen fútbol, muchos equipos se pueden llevar una sorpresa. Ya jugamos un amistoso con el Barcelona y, aunque no fue en las circunstancias que rodean a un torneo como este, nos dimos cuenta que podemos jugar al 'tú por tú' con cualquier equipo del mundo".