El Internacional de Porto Alegre debió apelar a todo su
oficio en el Estadio Nacional de Tokio para superar al Ah Ahly de
Egipto por 2-1 y, de esta manera, se clasificó para disputar la
final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2006. Los
Colorados, que esta vez jugaron de blanco, definirán el
certamen el próximo domingo con el ganador del duelo entre el Club
América de México y FC Barcelona de España.
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Una semifinal, dos rivales, el mismo estilo: así quedó planteado el partido apenas se jugaron los primeros compases. Y siempre es interesante ser testigo de un encuentro en el cual ambos equipos apuestan a defensas flexibles, para sumar gente en ataque, y al buen trato del balón como camino para llegar al arco contrario.
Cada uno tuvo su momento en esa etapa inicial. Los primeros 25 minutos fueron dominados por el Inter, gracias al trabajo de Edinho y Alex en la contención, a la conducción de Fernandao y a los movedizos delanteros Iarley y Alexandre Pato. Sin embargo, a pesar de monopolizar la posesión del balón, no pudo romper esa doble línea de cuatro que el Ah Ahly formaba cuando pasaban a defender. Por eso, sucesivamente, Wellington Monteiro, Iarley y Ceara probaron romper el cerco con remates de larga distancia. Pero la suerte que les faltó a ellos la tuvo Alexandre Pato, cuando un rebote le cayó como regalo de cielo en la media luna: el juvenil de 17 años no dudó y fusiló a Essam El Hadary para abrir el marcador (0-1, 23').
Si bien el Inter intentó mantener el ritmo de juego, el Al Ahly comenzó a inclinar el campo a su favor. De la mano de Mohamed Aboutrika y Mohamed Shawky, los egipcios acumularon merecimientos para el empate. A los 34', Clemer debió esforzarse para desviar un tiro libre desde 30 metros de Emad El Nahas; a los 38', Aboutrika encontró un balón perdido en el área pero su remate se estrelló en el poste derecho brasileño; a los 45+1, Shawky apareció por sorpresa por el segundo palo pero su disparo desde al área menor se perdió en la noche de Tokio.
A nadie le extrañó, entonces, que Al Ahly finalmente llegara a la igualdad en el amanecer del complemento. La jugada comenzó con un lateral rápidamente hecho por Ashour Hossam hacia Tarek Said, quien centró de primera hacia la posición de Flavio para que éste, de cabeza, colocara la pelota por encima de Clemer (1-1, 54').
Desde el banco, Abel Braga sintió que era necesario buscar variantes. Primero mandó a la cancha a Ricardo Cardoso, un atacante, en lugar de Martín Hidalgo, un defensor, y un minuto más tarde, cambió delantero por delantero al reemplazar a Alexandre Pato por Luiz Adriano. El Inter recuperó la iniciativa y fue empujando al Ah Ahly contra su arco. Y vaya si pagó dividendos la entrada de Luiz Adriano cuando el juvenil de 19 años, también de cabeza, anotó el segundo tanto de su equipo tras un tiro de esquina de Caera (1-2, 71').
Al equipo de Manuel José le tomó algunos minutos recuperarse del golpe, que con el orgullo herido fue a buscar el empate. Sin perder el orden ni la calma, apostó al juego que lo llevó hasta Japón, pero no le alcanzó. El Inter, con más oficio y variantes individuales, cumplió con los pronósticos, se quedó con el triunfo y buscará transformarse, el domingo en Yokohama, en el tercer equipo brasileño que se consagrarse campeón mundial de clubes.