Una semana más y, con ella, una nueva jornada de encuentros de la ronda eliminatoria de la Liga de Campeones asiática. Tras las semifinales, que darán comienzo el miércoles, la competición descansará durante tres semanas. El encuentro entre el Al Ain de Emiratos Árabes Unidos y el Shenzhen Jianlibao de China, será el partido destacado de FIFA.com. 

Ambos equipos, que partieron en desventaja tras los encuentros de ida de cuartos de final, desafiaron todos los pronósticos en la vuelta al conseguir sendas victorias por la mínima frente a sus respectivos rivales, el Pas de Irán y el Al Ahli de Arabia Saudí. Al Ain empató (1-1) frente al Pas en su primer partido pero anotó dos goles in extremis en el de vuelta, tras haber ido perdiendo por 3-1, y consiguió la clasificación gracias a la regla de los goles en campo contrario. Por su parte el Shenzhen, que perdió (2-1) el encuentro de ida, celebrado en Yedda, consiguió marcar en el de vuelta un tanto en tiempo añadido y se impuso por 3-1.

¿Quién será el ganador?
Al Ain, fue el primer equipo en conseguir el título de la renovada Liga de Campeones asiática hace dos años. El extravagante técnico Bruno Metsu proporcionó grandes dosis de autoestima a este equipo, que, aunque poco llamativo, poseía una gran calidad, y lo condujo desde el desierto de Emiratos Árabes Unidos hasta lo más alto del campeonato de clubes de Asia. Los jeques sabían que ése era un momento memorable y dejaron marchar a Metsu con gran tristeza. El técnico había llegado a Oriente Próximo tras dirigir a la selección de Senegal, que bajo su batuta realizó un debut de ensueño en la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002, donde llegó hasta cuartos de final.  

Sin embargo, su sustituto, Milan Macala, ha resultado ser igual de carismático. A pesar de su avanzada edad, el checo no da una causa por perdida. Y por lo que parece, ha transmitido a sus hombres ese espíritu luchador. La trayectoria del Al Ain hasta la semifinal ha estado salpicada de remontadas poco menos que milagrosas, lo que ha llevado a muchos a creer que el equipo se alzará finalmente con el triunfo. 

En su penúltimo partido de la fase de grupos, el Al Ain marcó tres goles en los 10 últimos minutos, lo que le permitió conseguir la victoria (3-2) frente a Al Wahda y mantener las esperanzas de lograr una plaza para la fase eliminatoria. Posteriormente, en el decisivo último encuentro, el triunfo ante Sepahan por el mismo resultado le permitió colocarse primero de grupo y conseguir así la clasificación para la siguiente ronda.

Frente otro equipo iraní, el Pas, empató (1-1) en casa en el partido de ida. En la vuelta, perdía por 3-1 a siete minutos del final y parecía que su suerte se había acabado. Pero, a pesar de realizar un partido poco convincente, marcó los dos tantos que necesitaba por medio de un jugador poco prolífico en goles, Helal Sabed. El equipo de Macala había vuelto a conseguirlo.

El antiguo seleccionador de Arabia Saudí, Kuwait y Omán se ha visto obligado recientemente a realizar algunos cambios en el equipo. Entre los nuevos jugadores se encuentra el nigeriano Nwoha Onyekachi y los panameños Alberto Blanco y Luís Tejada, elegido en julio mejor jugador de la Copa de Oro de la Concacaf. "A los nuevos jugadores les cuesta adaptarse al equipo, pero hemos demostrado que vamos progresando en la dirección adecuada", declaraba el simpático entrenador.

Una historia de dos años
2004 fue un año excelente para el Shenzhen Jianlibao. El club se fundó en 1994 en Shenzhen, una ciudad nueva "de emigrantes", situada en el sur de China. Al equipo le costó sólo dos temporadas alcanzar la primera división. En 2004 consiguió alzarse con el título de la primera edición de la Superliga china.

Ante la sorpresa general, los vigentes campeones han mostrado una cara muy diferente este año. De los 23 encuentros de liga disputados, sólo han ganado cuatro y en la tabla de clasificación están situados tres puestos por encima del último. Shenzhen se ha visto afectado negativamente por la salida del internacional Zheng Zhi y del técnico Zhu Guanghu, en la actualidad seleccionador nacional de China. Pero parece que el verdadero problema estriba en la situación financiera del club, que ya afecta a los jugadores y que ha puesto a prueba sus ganas de participar en la liga nacional.

Sin embargo, en las competiciones continentales la cosa cambia. Incluido en el grupo más difícil, el Shenzhen se ha impuesto al Suwon Bluewings de la República de Corea y al Jubilo Iwata de Japón antes de alcanzar la fase eliminatoria. Una vez allí, realizó un soberbio partido de vuelta ante el favorito, el Al Ahli de Arabia Saudí, al que venció y alcanzó así la semifinal. 

"Merecimos ganar", declaró el técnico Guo Ruilong, cuyo equipo, que destaca por su gran dedicación, combina la solidez defensiva con una delantera rapidísima. "La calidad de nuestro equipo se vio reflejada en esta victoria".

"Para nosotros supone una ventaja jugar el encuentro de vuelta en casa", declaró a FIFA.com Li Yi, que marcó dos goles ante Al Ahli. "Mantendremos a raya al Al Ain en la ida y remataremos la tarea en casa, como hicimos con el Suwon Bluewings y el Al Ahli".

Los campeones de China no podrán contar con el delantero Djima Oyawole, quien sufre una lesión que lo mantendrá alejado del terreno de juego durante bastante tiempo. También será baja el decisivo defensa Li Weifeng, expulsado en el transcurso del partido ante el Al Ahli que acabó con la victoria del equipo chino (3-1).

"La suspensión de "cabezón" (sobrenombre con el que se conoce a 'Weifeng') complicará bastante las cosas en Emiratos Árabes", añadía Li Yi. "Él es la base de nuestra defensa".

Al Ain es, a priori, el favorito para ganar el partido y el campeonato. Aún sin tener en cuenta la mala actuación del Shenzhen en la liga china, parece que, en los últimos tiempos, el nivel de juego de Asia occidental es claramente superior. Pero los hombres de Macala harían bien en asegurarse una ventaja holgada de cara al partido de vuelta, tres semanas más tarde. Como el Al Ahli ya pudo comprobar, el Shenzhen es capaz de cualquier cosa y en cualquier momento puede dar la campanada.