El año pasado las cosas parecían ir viento en popa para el delantero internacional Li Yi. El equipo que capitanea, Shenzhen Jianlibao, se proclamó campeón de la Superliga china y él fue el delantero más sobresaliente del torneo. Pero, por alguna misteriosa razón, el ariete de 26 años perdió la puntería y ha tardado la friolera de 168 días en reencontrarse con el gol. La reconciliación ocurrió en el encuentro de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones de la AFC. Li Yi marcó dos tantos al Al Ahli, uno de ellos en el tiempo añadido, que proporcionaron la victoria a su equipo.

Con una sonrisa de oreja a oreja, el hombre del momento, Li Yi, compartió mesa con FIFA.com para hablar del encuentro ante Al Ain, de la mala racha del Shenzhen en el campeonato nacional chino y de su reencuentro con el gol.

FIFA.com: Enhorabuena por haber llegado a las semifinales y por haber vuelto a marcar.
Li Yi:
Gracias. Mis compañeros y yo estamos muy contentos. Como sabéis, 2005 ha sido un año muy difícil para el club. Hemos tenido problemas financieros y la moral del equipo se ha visto afectada. No nos han ido bien las cosas y ahora mismo estamos a cuatro puestos del final de la tabla. En el plano personal, llevaba sin marcar desde el 9 de abril. Ha sido muy duro digerir la sequía goleadora, especialmente después de la pasada temporada.

Ha debido ser duro estar tanto tiempo sin marcar. ¿Cómo se las arregló para hacer frente a la presión?
Eso debo agradecérselo a mi entrenador (Guo Ruilong) que nunca perdió la fe en mí, a mis compañeros, que siempre me han animado y a los seguidores del equipo, que no han sido muy duros en sus críticas. Pero, efectivamente, he sentido una gran presión, aunque no es fácil describir el grado. Nadie puede imaginar lo vergonzoso que puede llegar a ser para un delantero no marcar en tanto tiempo. Pero, gracias a estas dos últimas dianas, me siento como un volcán que ha estado latente durante mucho tiempo y ahora está en plena erupción.

Sin embargo, parece haber desarrollado un talento especial para marcar en los momentos cruciales. En la temporada pasada también consiguió dos goles decisivos ante el Shanghai Shenhua en el penúltimo encuentro del campeonato, que hicieron posible que su equipo se asegurara el título.
(Risas) Eso no es del todo cierto. Si se acuerda, fallé una excelente ocasión contra Japón en la final de la Copa asiática del año pasado, que perdimos por 3-1. Y en el decisivo partido de la competición preliminar para la Copa Mundial de la FIFA entre nosotros (China) y Kuwait tampoco conseguí rematar de cabeza un pase. Al final perdimos aquel encuentro (1-0) y no logramos la clasificación. Pero un jugador profesional nunca deber rendirse. Si trabajas duro, al final recibes tu recompensa.

¿Supuso el resultado del miércoles un punto de inflexión para usted y para el Shenzhen?
Eso el tiempo lo dirá. Pero una cosa es segura: estos triunfos continentales están ayudando a mejorar nuestra imagen y a elevar nuestra moral. Hemos redescubierto el camino de la victoria y estamos muy animados de cara a las semifinales.

Su próximo rival, Al Ain, fue campeón en 2003. ¿Qué esperan de él?
Para ser sincero, sabemos tanto o tan poco de ellos como de nuestro anterior rival, el Al Ahli. No hay equipos fáciles en la fase eliminatoria y los dos encuentros de la semifinal serán para nosotros una prueba difícil. Pero estamos contentos de jugar el partido de ida fuera, ya que en casa hemos conseguido dos excelentes victorias cuando las hemos necesitado.

¿Quiere decir que emplearán la misma táctica que en los cuartos de final: juego defensivo en la ida para atacar fuerte en el partido de vuelta en casa?
Esa pregunta debería hacérsela a mi entrenador. Lo que si le puedo decir es que no deberían subestimarnos. No vamos a rendirnos. Vamos a luchar, independientemente de quién sea nuestro rival.

El Shenzhen es el único equipo chino en semifinales. ¿Cómo se sienten?
Bueno, somos un equipo joven y es nuestro debut en la Liga de Campeones. Sinceramente, no somos el mejor equipo de la Superliga china. No tenemos el respaldo financiero del Shandong Luneng o del Inter Shanghai. Pero tenemos un espíritu luchador y esta fortaleza psicológica nos ha hecho superar muchos retos difíciles. Somos los representantes de nuestro país y nos esforzaremos al cien por cien.

¿Tiene un equipo favorito con el que le gustaría encontrarse en la final? El vigente campeón, el Al Ittihad, derrotó a sus rivales por 8-3.
Ahora mismo sólo pienso en el próximo partido frente al Al Ain. Acuérdese del refrán: "quien mucho abarca poco aprieta".

A sus 26 años, se encuentra en pleno apogeo de sus cualidades físicas. ¿Cuál es su meta como futbolista?
Mi sueño, y creo que el de todos los jugadores, es representar a mi país en la fase final de la Copa Mundial de la FIFA. No lograr la clasificación para Alemania 2006 nos ha dejado un amargo sabor de boca, pero estamos seguros de que lo conseguiremos la próxima vez.