Puede que su nombre no sea todavía mundialmente famoso, pero con un Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA a punto de comenzar y una Copa Mundial de la FIFA a la vuelta de la esquina, el Jugador Asiático del Año va camino de conseguir algo grande en los próximos meses.

Muchos describen al jugador estrella del Al Ittihad como un defensa diferente, y su agresiva visión del juego ya ha llamado la atención de los técnicos de la AFC. El jugador de 23 años hace gala de una gran seguridad sobre el terreno de juego, la misma que demostró en sus declaraciones a FIFA.com.

"Ganar el premio al Jugador Asiático del Año no fue una sorpresa. Estaba bastante seguro de que podía conseguirlo, especialmente cuando mi nombre apareció entre los tres últimos candidatos". El defensa saudí destaca la clasificación para Alemania 2006 y la victoria en la Liga de Campeones de la AFC como los momentos más importantes del año. "Pero ganar el premio al jugador del año me llena de alegría y de orgullo".

Al Montashari se suma en la lista de futbolistas que han conseguido el galardón en los últimos diez años a jugadores de la talla de Ali Karimi, Shinji Ono, Ali Daei y Hidetoshi Nakata. El último defensa que logró hacerse con el premio fue el chino Fan Zhiyi en 2001.

"Sí, normalmente son los defensas o los centrocampistas los que se llevan este trofeo", añade antes de pasar a describir sus virtudes como jugador. "Creo que soy único porque tengo algunas cualidades de las que otros defensas no quieren ni oír hablar. Juego en una demarcación muy complicada. Los defensas normalmente no se arriesgan, pero yo tengo la suficiente seguridad en mí mismo como para intentarlo todo, gracias a Dios".

"Cuando un defensa intercepta gran cantidad de pases, entrega buenos balones, construye jugadas de ataque desde atrás y además marca goles, algunos de ellos decisivos, es normal que llame la atención de la gente".

Con la ayuda de su tío
Al Montashari comenzó a jugar al fútbol a los seis años por mediación de su tío, que también era jugador, y que fue quien lo incorporó a la cantera del Al Ittihad. Al chaval le gustó el juego y, poco a poco, fue progresando en el equipo.
 
"Ningún jugador descubre que es bueno así, de golpe. Pero cuando juegas con un equipo como el Al Ittihad y te convocan para defender los colores de tu país, significa que la gente confía en ti, y esto te da la confianza necesaria para seguir adelante", afirma el joven defensa, quien para relajarse lee poesía y ve películas.

Después de triunfar en Asia, Al Montashari se enfrentará muy pronto a los mejores equipos del mundo. Para abrir boca, un derbi árabe, con una previsible dosis de tensión, frente al campeón de África, el Al Ahly de Egipto.

"Aunque será un partido difícil para los dos equipos, jugamos frente a ellos hace tres años en El Cairo y ganamos por 3-2", recuerda. "Eso no significa que vayamos a ganar ahora, pero estaremos bien preparados. Nuestro entrenador fue a verlos en la final de la Liga de Campeones de la CAF, frente al Étoile du Sahel".

El Al Ahly llega a la competición con un record a sus espaldas de 55 partidos sin conocer la derrota, pero Al Montashari no se inmuta. "El hecho de que hayan permanecido invictos durante 55 partidos no significa nada para nosotros. Sólo tiene significado para ellos, porque es su historia. Pero van a saber quién es el Al Ittihad. No es una amenaza, es la pura verdad", añade convencido.

"Creo que el partido podría decantarse por cualquiera de los dos equipos, pero tengo confianza en nuestras posibilidades. Sabremos lo que tendremos que hacer dos o tres horas antes del partido, cuando nos veamos las caras".

Misterio resuelto
Durante los dieciséis últimos meses, el llamado Triángulo de las Bermudas del equipo egipcio, formado por los delanteros Emad Motab, Mohamed Aboutrika y Mohamed Barakat, ha sido un misterio inextricable para todos los equipos de África. Sin embargo, el campeón de Asia cree que tiene la clave para resolver este enigma.

"Los conozco a todos. Barakat jugó en Arabia Saudí y nos hemos enfrentado con Motab y Aboutrika con nuestras respectivas selecciones. Además, los he visto jugar muchas veces por televisión", afirma. "Motab es un delantero tradicional, mientras que los otros dos vienen por detrás. Los tres serán muy peligrosos, pero quizás Barakat lo sea especialmente por su gran movilidad".

Al Montashari hace gala de una gran franqueza y no tiene reparos en considerar el partido siguiente e incluso, con algo de atrevimiento por su parte, ya habla de una plaza en la final.

"Si ganamos al Ahly primero y al São Paulo después, jugar contra el Liverpool en la final sería la gloria", añade, antes de admitir que hasta hace poco era seguidor del Manchester United.

"Si no te gusta el Liverpool, no te gusta el fútbol, especialmente después de ver el partido frente al Chelsea de la otra noche", afirma el jugador saudí, desde su perspectiva como defensa, sobre el empate a 0-0 en el último partido de la fase de grupos de la Liga de Campeones de la UEFA.

La próxima semana será agotadora para Al Montashari pero, si el equipo tiene la misma actitud optimista que su defensa, los sueños podrían convertirse en realidad muy pronto en Japón.