Un gol de última hora, obra del capitán Mohamed Noor, decidió el encuentro. El Al Ittihad se impuso a su rival Al Ahly en el partido de cuartos de final del Campeonato Mundial de Clubes de FIFA Copa TOYOTA Japón 2005, celebrado el domingo en el Estadio Nacional de Tokio. Un gol en el minuto 78 puso punto final a la rancha de imbatibilidad de 55 partidos que disfrutaba el conjunto africano y colocó a los campeones asiáticos entre los cuatro últimos contendientes al título. El duelo de semifinales contra el São Paulo brasileño se celebrará el próximo miércoles. Por su parte, los campeones africanos se enfrentarán al perdedor del partido entre el Sydney FC y el Deportivo Saprissa.
En la fría noche de Tokio, fue el Al Ahly, que presentó una formación de 3-4-3, el equipo que protagonizó un principio de partido más prometedor. El joven delantero Emad Motab ofreció amplias muestras de su gran ritmo y estuvo a punto de provocar un penal en su peligrosísima internada en el área rival, en el minuto 4. En el saque de esquina resultante, Ahmed El Sayed, desmarcado a tan sólo seis metros de la meta, estuvo a punto de colocar el balón por la escuadra, pero falló el disparo por milímetros. Un minuto más tarde, Mohamed Barakat se internó a gran velocidad por el carril derecho y atravesó la defensa del Al Ittihad, aunque, al final, lo derribó el Jugador Asiático del Año, Hamad Al Montashari.
El equipo saudí pasó muchos problemas para encontrar el ritmo en el partido. En el minuto 13, su tercer punta de ataque, Mohamed Aboutrika, se hizo con un balón mal despejado justo a boca de gol, pero su remate salió demasiado desviado.
Una serie de faltas desbarataron las pautas de juego del conjunto egipcio y el Al Ittihad se creció considerablemente al final de la primera parte. El Al Ahly disfrutó de una oportunidad única de inaugurar el marcador en el minuto 34. Un saque de esquina muy bien ejecutado envió el balón hasta al primer poste para Motab, que se encontraba a unos ocho metros, pero el delantero no fue capaz de imprimir suficiente potencia al remate. Mabrouk Zaid se abrió paso por entre los jugadores apiñados a su izquierda y rechazó sin problemas la amenaza.
A partir de ese momento, los campeones asiáticos se adueñaron del partido. Cuatro minutos después, Mohamed Kallon cayó derribado cuando intentaba colarse por el centro de la defensa rival. El astro de Sierra Leona se recuperó y disparó a puerta un balón que acabó en las manos de Essam El Hadary.
Kallon, cedido por el Mónaco con un contrato de un año, ejerció una influencia decisiva en el partido. El delantero protagonizó otra internada en el área cinco minutos antes del descanso. En esta ocasión, sólo los tacos de Islam El Shater, que se le lazó a sus pies para detener su avance, impidieron que el ariete se midiera cara a cara con el guardameta.
Justo cuando el reloj marcaba el final del primer tiempo, el africano disfrutó de otra estupenda oportunidad de abrir el cerrojo. Tcheco envió un saque de esquina y, de un increíble salto, Kallon picó el balón con un remate de cabeza de antología a la izquierda del guardameta. El Hadary se las arregló para estirar el brazo y despejar de un manotazo ante la incredulidad del sierraleonés.
Con los primeros copos de nieve sobre el estadio, el Al Ittihad empezó mucho mejor la segunda parte del encuentro. En el minuto 47, Mohammed Haidar, desmarcado, recibió un pase milimétrico de Noor, pero el centrocampista desvió el remate. Un minuto después, la misma combinación produjo exactamente el mismo resultado.
En el otro extremo del campo, Barakat envió para Mohamed Shawky, cuyo cañonazo terminó justo en el pecho de Zaid. El juego empezó a abrirse un poco más, lo que favoreció principalmente al equipo de Iordanescu. Tcheco estampó el balón contra el muro en su lanzamiento de falta y, a continuación, Motab envió un trallazo por encima de la portería en otra jugada a balón parado.
Cuando faltaban 13 minutos para el final del encuentro, Kallon avanzó por el interior del carril izquierdo pero, de nuevo, una preciosa parada de El Hadary desbarató su ofensiva. No obstante, segundos después, el dorsal número uno del conjunto egipcio acabó con la cabeza entre las manos. El guardameta falló su intento por despejar con el puño un balón procedente de un pase cruzado por la derecha. Noor, en perfecta posición, colocó la pelota tranquilamente en la meta vacía (1-0, '78).
El Al Ahly, que llevaba 55 partidos sin conocer la derrota, se mostró falto de ideas y fue incapaz de volver al partido. Cuando quedaban cuatro minutos de juego, Barakat intentó igualar el marcador, pero fue incapaz de controlar un pase largo y este fallo puso fin a los sueños de gloria del club africano en la competición.
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