Ha competido en tres Copas Mundiales de la FIFA, recibió 73 convocatorias para la selección nacional alemana y está considerado como uno de los jugadores más fascinantes de la década de los ochenta. Pierre Littbarski llevará al campeón de Oceanía, el Sydney FC, a Japón, el país donde vivió algunos de los días más felices de su vida. El entrenador alemán de 44 años de edad ha conversado con FIFA.com sobre su rival del primer partido, el Deportivo Saprissa, las posibilidades de Australia en la Copa Mundial de la FIFA y su gran sueño: regresar algún día a Yokohama.

FIFA.com: ¿En qué piensa ahora que ya ha completado la alineación de su equipo para el Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA?
Pierre Littbarski:
Todo esto es para mí como un sueño del que no quiero despertar. ¡Hemos conseguido tanto en tan poco tiempo! Somos un equipo muy joven que se ha clasificado para una competición absolutamente extraordinaria, y espero que este sueño pueda continuar durante mucho tiempo. Intentaremos por todos los medios jugar al nivel más alto que nos sea posible. Los demás equipos, como el Liverpool o el São Paulo, cuentan con un historial muy sólido pero, en mi opinión, nosotros también tenemos mucho que ofrecer. Tenemos a Dwight Yorke, tenemos a Kazu y a otros jugadores magníficos. Haremos todo lo que esté en nuestra mano para asegurarnos de hacerlo bien en el campeonato.

¿Tiene el equipo la experiencia suficiente como para enfrentarse a rivales de tanta categoría?
En el equipo hay varios jóvenes que están jugando su primera temporada como profesionales. Pero también hemos intentado, especialmente gracias a Dwight Yorke y Kazu, añadirle experiencia, una cualidad que estos dos jugadores tienen de sobra. También contamos con otros hombres que han jugado profesionalmente en el extranjero. Nadie discute que seamos prácticamente unos desconocidos. Esto podría resultarnos un gran inconveniente; sin embargo, poseemos otras cualidades. En todo momento, trataremos de poner por delante el espíritu de lucha de los australianos.

¿Qué saben del rival de su primer partido, el Deportivo Saprissa de Costa Rica?
Por las grabaciones de sus partidos de clasificación que tenemos, parece un equipo muy bueno y muy rápido. Entre ellos y nosotros hay cierta distancia, pero eso no significa que sean invencibles. En nuestra propia liga, tenemos que prepararnos para enfrentarnos a equipos más difíciles, a rivales mucho más duros y más veloces.

¿Hasta qué punto puede echar mano de las experiencias de los Socceroos, de su reciente victoria ante Uruguay y su clasificación para la Copa Mundial?
La experiencia de la selección nacional es un buen ejemplo. Todo el mundo nos infravalora (a los equipos australianos) pero todavía está por demostrar que puedan con nosotros. No vamos allí a hacer bulto; queremos triunfar, estamos ávidos por alcanzar el éxito, lo que es una gran ventaja para un club joven. Nunca miramos atrás; seguimos adelante y nos enfrentamos a todas las dificultades que encontramos por el camino. Aunque el Saprissa será un equipo difícil de superar, los australianos ya hemos sorprendido una vez al mundo con el éxito de nuestro equipo nacional (del que, por cierto, estamos muy contentos). Por lo tanto, ¿por qué no podemos sorprender al mundo una segunda vez en Tokio y Yokohama?

¿Qué aspecto en concreto debe trabajar el equipo para triunfar en esta competición?
Necesitamos más concentración los 90 minutos completos. Un pequeño error podría costarnos la victoria y, muy especialmente, contra equipos como el Saprissa, cuya media de goles es superior al promedio de la liga australiana. Un aspecto importantísimo será mostrar una defensa muy compacta. No me preocupa tanto nuestra línea ofensiva, creo que tenemos capacidad para marcar en cualquier momento. Estoy convencido de que la defensa es lo más importante en estos momentos.

¿Qué le inquieta más de su participación en este campeonato?
No me inquieta nada, porque nuestra motivación es muy grande. Puede que éste sea el campeonato de nuestras vidas y tengo muchas ilusiones puestas en él. Aunque he participado en varios Mundiales, creo que ésta es una oportunidad estupenda para que mis hombres demuestren en los escenarios mundiales de lo que son capaces. El hecho de que mucha gente estará pendiente del campeonato, tanto en los estadios como por la televisión, constituirá de por sí motivación suficiente para mostrar al mundo toda la calidad que llevamos dentro. Puede que a mis jugadores les falte cierta experiencia, pero la calidad está ahí y me alegro de que puedan demostrarlo.

¿Está bien preparado el equipo? ¿Les llega esta competición en un momento oportuno, en un momento adecuado para su preparación?
El equipo sigue creciendo. Hemos conseguido buenas cosas desde el principio hasta ahora. No somos perfectos todavía, pero creo que tenemos las cualidades necesarias para competir contra el Saprissa. El Liverpool es otra historia, porque está repleto de grandes jugadores.

¿Piensa que el Sydney FC recibirá un gran apoyo del público japonés porque tiene a Kazu y porque Australia pasa a formar parte de la Confederación Asiática de Fútbol?
Los japoneses concederán importancia a varias cuestiones. Una de ellas es que pasamos a formar parte de la Confederación Asiática. También les gustará muchísimo el hecho de que Kazu juegue con nosotros, porque posiblemente sea el único japonés que participe en esta competición. Y en tercer lugar, nuestro equipo es, seguramente, el más humilde de todos los aspirantes y a los japoneses les encanta apoyar a los equipos humildes, a los segundones. Estas tres cuestiones podrían otorgarnos la ventaja de jugar como si estuviéramos en nuestra propia casa.

Por último, esta competición le resultará especialmente emocionante, dado que usted ha vivido muchos años en Japón.
Sin duda. He echado una ojeada al calendario y, si lográramos ganarle al Saprissa, iríamos a jugar a Yokohama, la ciudad donde yo vivía. También es el estadio en el que jugaba mi equipo y en el que se disputó la final de la Copa Mundial 2002. Me trae muchísimos recuerdos. Todo esto es un gran sueño y espero no dejar en mal lugar a Australia. Sin embargo, me emociona pensar que tendremos la posibilidad, aunque de momento remota, de jugar una vez en Yokohama.