El guardameta y capitán del São Paulo FC, Rogério Ceni, lleva a Extremo Oriente más que la voluntad de ganar el Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA Copa TOYOTA Japón 2005. El jugador más experimentado del grupo -y uno de los goleadores de la temporada 2005- ha declarado a FIFA.com que el equipo seguirá los pasos de los ídolos de los años 90, que conquistaron dos veces el país nipón.
La plantilla del São Paulo FC que llega a Japón para disputar la corona de mejor club del planeta va a encontrar mucho más que una audiencia entusiasmada por el fútbol. Entre los seguidores que apoyarán al equipo en Tokio y Yokohama podrían estar muchos de los que acompañaron las hazañas del conjunto dirigido por Telê Santana en 1992 y 1993, cuando se proclamó campeón del mundo de clubes en dos ocasiones consecutivas.
"Es un placer volver aquí después de 12 años. Sólo hemos pasado aquí unos días pero he podido comprobar lo que se ha incrementado la pasión por el fútbol". El portero Rogério Ceni, que formaba parte de aquella delegación como una joven promesa, es hoy uno de los más curtidos del grupo, y una de las armas del entrenador Paulo Autuori para conquistar el título del Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA Copa TOYOTA Japón 2005. Y se acuerda de esos aficionados cuando se refiere al apoyo que pueden recibir de los japoneses. "Quien tenía entre 12 y 15 años en aquella época seguro que recuerda a los equipos del São Paulo que ganaron la copa de 1992 y 1993. Hoy estos aficionados al buen fútbol podrán apoyarnos", ha declarado el guardameta, quien se destaca no sólo por sus paradas y su espíritu de liderazgo, sino también por haber marcado varios goles de falta y de penal.
Si el conjunto de 1992 y 1993 tenía en Raí a un excepcional lanzador de faltas, el de 2005 confía en su cancerbero para batir la meta rival. "Siempre ha sido uno de mis puntos fuertes, y lo he desarrollado en los entrenamientos, con mucho trabajo", añade. "El balón en esta competición es diferente al que usamos en Brasil pero durante las sesiones de entrenamiento estamos intensificando el trabajo con la pelota para acostumbrarnos a su velocidad, calidad y peso".
Es igualmente una fuente de consejos para los más jóvenes, como el mediapunta Denilson, de apenas 17 años y recién ascendido de las categorías de base. "Contar con un compañero de equipo como Rogério es una inspiración para todos nosotros", afirma el tímido atacante, que tiene también como ídolos al francés Zinédine Zidane y al brasileño Falcão, dos ejemplos de elegancia y eficiencia dentro del campo.
Con este espíritu de lucha, centrado en el resultado y con la experiencia acumulada a lo largo de tantos años al frente de la escuadra tricolor, Rogério Ceni se prepara para repetir en Yokohama el gesto que desató la locura entre más de 40,000 brasileños en Morumbi, cuando levantó la Copa Toyota Libertadores.