Si bien Kazuyoshi Miura ha disfrutado de una larga y provechosa carrera futbolística, el partido del lunes contra el Deportivo Saprissa, correspondiente al Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA Copa TOYOTA Japón 2005, supuso su debut en una gran competición internacional. Tras quitarse de la cabeza el revés inicial de la derrota en el primer encuentro, Kazu prefiere concentrarse en el nuevo reto que se le presenta a su equipo, el Sydney FC, en el segundo partido, el viernes contra Al Ahly. "Voy a salir al césped motivado y a tope, igual que lo hice contra el Saprissa; sólo que esta vez, naturalmente, para lograr la victoria. Quiero devolverle algo a los aficionados que han venido a apoyarnos de veras", afirmó.

Conforme a lo que estipula su contrato con el Sydney FC, el encuentro del 16 de diciembre contra Al Ahly será su última ocasión de lograr una victoria con la camiseta del conjunto australiano. En cualquier caso, sea cual sea el resultado tras el pitido final, la segunda aventura de Miura en el hemisferio sur, por muy breve que haya sido (un mes), ha resultado satisfactoria. "En comparación con el año que pasé en Italia, el que estuve en Croacia y mis ocho años en Brasil, las últimas semanas han sido extraordinariamente intensas. Tener la oportunidad de participar en la incipiente Hyundai A-League (liga australiana) ha sido una experiencia importante para mí, y la recordaré con cariño. He tenido plena libertad para derrochar hasta el último gramo de energía en hacer fútbol y más fútbol. Jugar en un país extranjero y hacer nuevos amigos ha ampliado realmente mis horizontes y me ha proporcionado una mayor riqueza espiritual", aseguró. 

El emparejamiento del Sydney FC con el Deportivo Saprissa costarricense en el sorteo de finales de julio levantó poca expectación en Japón. Aparte de que tiene como entrenador a Pierre Littbarski, ex internacional alemán y vieja gloria de la J-League nipona, el aficionado medio japonés sabía poco más acerca del Sydney FC.

Pero eso fue antes de que el 'rey Kazu' fuera cedido por un mes al conjunto australiano. Apenas un mes antes, el traspaso de Miura del Vissel Kobe al Yokohama FC había causado conmoción en su país. La prensa deportiva veía con incredulidad cómo una de las superestrellas de Japón daba un paso atrás y recalaba en un equipo de segunda división. Kazu, no obstante, estaba orgulloso de su nuevo club, sin que su presencia en la categoría inferior enfriara su entusiasmo ni un solo instante. Su actitud madura y sensata acabó de la noche a la mañana con el sensacionalismo negativo que saludó al principio la noticia de su traspaso, dejando en su lugar un profundo respeto. El reinado del 'rey Kazu' distaba mucho de haberse acabado.

Los 28,000 espectadores que abarrotaron el estadio Toyota para ver jugar a Miura desbordaron todas las expectativas. "Muchísima gente me ha dicho que mi actuación les dio ánimos, pero en realidad soy yo el que se ve fortalecido con su lealtad y su apoyo, y el lunes no fue una excepción. El hecho de que lo que hagas a través del fútbol pueda influir positivamente en otras personas me parece increíble. Son los seguidores los que hacen que un jugador como yo siga adelante. Eso, y el hambre de gloria".

Ese deseo ha salido a relucir una vez más durante su etapa en el equipo de la ciudad portuaria. "Los futbolistas de la liga australiana no llevan una vida de lujo; nadie gana allí más de 100,000 dólares australianos a la semana. Tanto los veteranos como los jóvenes lo dan todo en la cancha no por un gran salario o un estilo de vida atractivo, sino porque el fútbol lo es todo en su vida. La ética del trabajo está muy inculcada en su manera de entrenarse, y así es como yo he jugado toda mi vida. Los jugadores tienen una mentalidad realmente tenaz; una virtud que espero que todo Japón, tanto futbolistas como aficionados, pueda apreciar en el próximo partido".

¿Podrá el campeón de Oceanía cambiar las lágrimas de amargura por una dulce victoria este viernes, contra el conjunto egipcio? Kazu confía en que así sea: "Vi su primer partido y me impresionó su defensa. Pero, en mi opinión, centrarse en los puntos fuertes de tu rival no es tan útil como conocer los tuyos propios y conseguir la motivación y la preparación mental apropiadas. El primer tiempo del partido del lunes fue ideal. Si logramos jugar igual durante los 90 minutos, podremos salir victoriosos esta vez".

Aunque el título de campeón mundial de clubes le haya sido esquivo a Kazuyoshi Miura, su actuación en el partido por el 5º puesto, que supondrá su despedida del Sydney FC, será con toda seguridad digna de un rey.