El Al Ahly y el Sydney llegarán al choque de este viernes, en el Estadio Nacional de Tokio, decididos a evitar el último puesto de la competición. El equipo egipcio está ansioso por recuperar aquella racha triunfal (un total de 55 partidos sin conocer la derrota) que truncó el campeón asiático, el Al Ittihad, en cuartos de final. Por su parte, los australianos esperan disfrutar de una segunda jornada de gloria en Japón, con la asistencia en el estadio de miles de aficionados que desean despedirse de su ídolo, Kazu Miura.
De los dos, es el equipo de El Cairo quien todavía tiene algo que demostrar en este partido por el quinto puesto. El campeón de Oceanía, que todavía no ha cumplido su primer año de existencia, plantó cara al Deportivo Saprissa de Costa Rica con una actuación excelente, que superó con creces las expectativas de muchos seguidores. Al final, el conjunto australiano cayó derrotado por 1-0 en aquel encuentro celebrado el lunes pasado, correspondiente a los cuartos de final del campeonato. Por su parte, el campeón africano en ningún momento estuvo a la altura de lo que prometía en un principio y fue incapaz de ofrecer ese fútbol atractivo que lo ha hecho famoso en su país.
El entrenador Manuel José rezará por que los extremos de los Diablos Rojos, el alma del equipo, recuperen su antigua eficacia, este vez contra los australianos. Mohamed Barakat, el gran héroe, ha pasado la noche muy tranquilo. Ahora, todo lo que desea es demostrar al mundo que merece su puesto entre los mejores jugadores de África.
"Nuestros extremos no funcionaron, ni el derecho ni el izquierdo", ha comentado el portugués al referirse a la incapacidad de su equipo para quebrar la retaguardia del Al Ittihad. "Nuestros extremos han hecho famoso al equipo pero, simplemente, el otro día no rindieron".
Barakat espera que el Al Ahly reaccione e inicie otra racha triunfal.
"Algún día teníamos que perder", añadió. "Elegimos para ello el más inoportuno, pero así es vida. Ahora, lo que tenemos que hacer es ganar el próximo partido. Que yo sepa, no hemos sufrido dos derrotas consecutivas en los últimos dos años, así que espero ganar este duelo".
El Sydney jugará sin su lateral izquierdo Alvin Ceccoli, expulsado durante el encuentro contra el Saprissa; aunque, con la afición japonesa totalmente volcada en el equipo, es posible que no se note mucho su ausencia.
Será el último partido de Kazu Miura, un veterano de 38 años de edad, con la camiseta celeste. El jugador desea una despedida con final feliz. "Fue estupendo que los aficionados japoneses fueran a Nagoya a darnos su apoyo", ha declarado Kazu. "Si vuelven a hacerlo en Tokio, nos ayudarán enormemente. Me encantaría despedirme con una victoria".
El entrenador Pierre Littbarski también espera llevarse un buen recuerdo el día en el que dirá de nuevo adiós a un lugar que una vez fue su hogar. El antiguo entrenador del Yokohama ha vivido un año lleno de emociones. Muy pronto, la gran cita del calendario habrá pasado y el alemán se concentrará exclusivamente en ganar la temporada inaugural de la nueva liga australiana, la A-League.
Littbarski ansía regresar a Australia con buenas vibraciones para disputar el último tramo del campeonato de liga. "Jugamos muy bien en nuestro primer partido y esa experiencia nos resultará muy valiosa", ha afirmado. "Ahora, en este encuentro con el Al Ahly, tenemos que poner en práctica todo lo que hemos aprendido y basar nuestro juego en esas lecciones".
Como, a partir de la próxima temporada, el Sydney competirá en la Liga de Campeones asiática, la repesca por el quinto puesto se convertirá en un buen indicador de los progresos del equipo.