El Sydney FC se ha hecho con el quinto puesto del Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA Copa TOYOTA Japón 2005 tras su victoria por 2-1 ante el Al Ahly de Egipto, este viernes en el Estadio Nacional de Tokio. David Carney marcó el gol de la victoria en el minuto 66, después de que Emad Motab igualara el primer tanto del encuentro, obra de Dwight Yorke.
"Por desgracia, un equipo tiene que perder", declaró tras el partido con generosidad el entrenador del Sydney, Pierre Littbarski. "El Al Ahly ha hecho un fútbol muy bonito, pero nosotros hemos tenido la suerte de conseguir la victoria. Llevo en esto el tiempo suficiente como para saber que lo que cuenta es el resultado".
"Simplemente, éste no ha sido nuestro campeonato", declaró el entrenador del Al Ahly, Manuel José. "El primer partido lo echó todo a perder, pero hoy hemos jugado el fútbol que nos ha hecho famosos. Hemos cometido dos errores, ellos han marcado dos goles y nosotros desperdiciamos infinidad de ocasiones al principio de las dos mitades".
El entrenador del Al Ahly, Manuel José, sorprendió con su decisión de no alinear al capitán del equipo y primera opción para la portería, Essam El Hadary, y sacar en su lugar a Nader El Sayed. Los Diablos Rojos saltaron al campo con muchas de ganas de enmendar la plana, tras su decepcionante actuación contra el Al Ittihad en cuartos de final, y empezaron el partido a un ritmo vertiginoso.
El lateral izquierdo Mohamed Abdel Wahab creó la primera ocasión del equipo en el minuto 8, con una buena internada por la izquierda. No obstante, su disparo con la diestra salió muy desviado. Dos minutos más tarde, Mohamed Barakat envió un pase para Osama Hosni, quien lucía esta noche el brazalete de capitán, pero éste remató demasiado cerca de Clint Bolton en la meta del Sydney.
Barakat, que había empezado el partido con muchos bríos, tras trenzar una pared y escaparse imparable por la derecha, chutó un cañonazo hacia la meta rival, pero Iain Fyfe, aunque no sabía muy bien de dónde le había llegado, despejó el balón. Dos minutos más tarde, el internacional egipcio envió un pase para Motab, cuyo potente cabezazo obligó a Bolton a atrapar el balón prácticamente con la yema de los dedos. A los diez minutos, ambos volvieron a combinar en una jugada que remató el ariete del Al Ahly, pero el balón se perdió por encima del larguero.
En el minuto 27, el japonés Kazu Miura, que casi no había tocado la pelota hasta entonces, consiguió la ovación más ensordecedora de la noche con un pase hacia atrás para Matt Bingley. El australiano centró muy bien, pero Sasho Petrovski no supo dirigir el balón con su remate de cabeza. El imponente delantero volvió a disfrutar de otra ocasión, que se malogró porque no consiguió imprimir suficiente potencia a su disparo.
Sin embargo, un minuto más tarde, Yorke le demostró cómo se hace. El delantero recibió un lanzamiento de falta de Steve Corica en la frontal del área y colocó por la escuadra un remate de cabeza de manual (0-1, '35).
Los australianos se crecieron con el gol y empezaron a enviar pases para Yorke, que brilló en el centro del campo como catalizador del juego. Cuando sólo faltaba un minuto para el descanso, el Sydney cayó en el contraataque. Un bonito pase de Hossam Ashour impulsó a Motab a través de los defensas australianos y el delantero egipcio superó a Bolton con el primer gol del Al Ahly en el campeonato (1-1, '45).
Un minuto después del inicio de la segunda parte, Motab estuvo a punto de repetir la jugada, pero desaprovechó la oportunidad con un lanzamiento demasiado tosco. En el minuto 54, Barakat, que jugaba en una posición un tanto retrasada, volvió a quebrar la defensa del Sydney y se internó con el balón en los pies. El Al Ahly dominaba el partido y Mohamed Aboutrika estuvo a punto de marcar un segundo gol para su equipo. En primer lugar, cruzó un balón muy peligroso justo por delante de portería y, a continuación, remató muy desviado un balón que había rebotado en la piña formada frente a la meta.
Pero, al igual que el Al Ahly en la primera mitad, el Sydney marcó otro gol contra la lógica del juego. Petrovski envió un bonito pase y David Carney deshizo el fuera de juego y, con la zurda, envió el esférico al fondo de las mallas (1-2, '66).
Los campeones africanos estuvieron a punto de empatar inmediatamente. Motab volvió a rematar de cabeza al final de una jugada muy fluida. El equipo de El Cairo siguió presionando. Cuando faltaban 12 minutos para el pitido final, Mohamed Shawky desperdició una maravillosa ocasión con un tiro desviado desde ocho metros. En los últimos segundos, Barakat obligó a Bolton a protagonizar una parada muy bonita. Al Ahly regresa a Egipto decepcionado y con las manos vacías, mientras que los hombres del Sydney, que al final del encuentro pasearon en hombros al rey Kazu en una vuelta de honor, vuelven a casa convertidos en héroes.
"Me gustaría darle las gracias a Kazu", dijo Littbarski, quien, debido a una confusión con los números, estuvo a punto de sentar en el banquillo al delantero japonés cuando faltaban tres minutos para el final del partido.
"Nunca sacaría a Kazu de Japón", prosiguió antes de que se anunciara que el jugador, a sus 38 años de edad, que regresará a Japón para jugar con el Yokohama FC, se convertirá en embajador de Sydney en Japón. "Quería trabajar con él al menos una vez en mi vida".
El entrenador alemán se mostró igual de contento con la actuación de Yorke. "Dwight es el corazón de nuestro equipo", declaró Littbarski sobre el internacional trinitense. "Es tan importante que está jugando como mediocampista central. Se ha convertido en nuestro líder y en inspiración para los demás".
Manuel José, entrenador del Al Ahly, que dirigió a su equipo en una racha de imbatibilidad de 55 partidos antes de estas dos derrotas en Japón, tuvo palabras de elogio para sus jugadores. "Podíamos haber marcado cuatro o cinco goles, pero al final sólo transformamos uno. Así es el fútbol. Estoy contento con mis jugadores. Ahora tenemos que concentrarnos en la liga egipcia y en la Copa. Es el único trofeo que no he ganado".
Littbarski se unió a los elogios. "Ha sido un campeonato muy bien organizado", concluyó. "Hemos estado muy cómodos. Se parece muchísimo a la Copa Mundial".