Dos duelos anglo-españoles, Chelsea-Barcelona y Real Madrid-Arsenal, y dos enfrentamientos italo-alemanes, Werder Bremen-Juventus de Turín y Bayern de Múnich-Milan, constituyen los emparejamientos más atractivos de los octavos de final de la Liga de Campeones, cuyo sorteo se realizó este viernes en Nyon.

Otros dos encuentros opondrán a sendos ex ganadores de la Liga de Campeones. Así, el Liverpool, defensor del título, tendrá la ventaja de recibir en el partido de vuelta a los portugueses del Benfica de Lisboa. En cuanto al Inter de Milán, ganador del trofeo en 1964 y 1965, hará lo propio con el Ajax de Ámsterdam.

Por lo demás, el Olympique de Lyón, cuádruple campeón de Francia y que esta temporada vuelve a comandar sin oposición su liga, se verá las caras con el PSV Eindhoven. Los hombres de Gérard Houiller, que jugarán la vuelta en casa, podrán tomarse la revancha ante el equipo que los eliminó en cuartos de final el año pasado (1-1 y 1-1, 4-2 en los penales).

Finalmente, en el último partido se medirán dos equipos no favoritos. El Glasgow Rangers y el Villarreal español, en su primera participación en la competición, son los grandes beneficiarios del espectacular sorteo.

Final anticipada
Todas las miradas del mundo del fútbol se dirigirán hacia Stamford Bridge el 22 de febrero (y hacia el Camp Nou el 7 de marzo) para asistir a la final anticipada entre dos de los grandes favoritos del torneo. Ya el año pasado, la doble confrontación entre Chelsea y Barcelona dio lugar a un par de partidos de altísimo nivel. Al cabo de dos encuentros aderezados con innumerables gestos técnicos y grandes acciones individuales, como el extraordinario gol de Ronaldinho en Stamford Bridge, la suerte se decantó finalmente a favor del futuro campeón de Inglaterra (2-1 en Barcelona y 4-2 en Londres), tras sacar partido de jugar la vuelta en su feudo.

Esta temporada, ambos equipos lideran sus ligas respectivas, pero esta vez será el Chelsea quien dispute la vuelta a domicilio. Los Blues, que sólo pudieron ser segundos en su grupo de la liguilla por detrás del Liverpool, se ven emparejados así, ya en octavos, a otro candidato a la victoria final. Por su parte, el Barcelona dominó cómodamente su grupo, arrasando ante Werder Bremen, Udinese y Panathinaikos.

Idéntico problema encarará el Real Madrid, segundo tras el Lyón en la fase de grupos. El conjunto merengue tendrá que disputar la vuelta en tierras inglesas en terreno del Arsenal, invicto en la primera fase pero ya descolgado de la cabeza en la Premier League. Los hombres de Arsène Wenger tienen depositadas ahora todas sus esperanzas en la Liga de Campeones. Este choque dará lugar a un reencuentro entre Zinédine Zidane y Thierry Henry, dos de los motores de la selección de Francia, así como al de José Antonio Reyes con los internacionales españoles del equipo madrileño. Por su parte, el entrenador francés del Arsenal tendrá la ocasión de pisar el césped del Bernabéu, con cuyo banquillo se le ha relacionado a menudo.

La Juve no se fía
El tercer duelo en la cumbre de los octavos de final opondrá al Bayern de Múnich, líder sólido de la Bundesliga, y al Milan, relegado en su campeonato a 11 puntos del Juventus. Se trata de un gran clásico de la Liga de Campeones que, en el pasado, siempre ha dado lugar a enfrentamientos muy reñidos. Este año el Bayern tendrá que jugar la vuelta en San Siro, ante unos Rossoneri que atraviesan actualmente por un periodo delicado.

El Juventus de Turín, por su parte, ha gozado de un sorteo más favorable, y disputará el partido de ida en Brema contra el Werder. Paradójicamente, fue el vicepresidente del Juventus, Roberto Bettega, quien se mostró más cauteloso, al afirmar: "Sabemos de la solidez de los equipos alemanes y, si el Werder está entre los 16 mejores conjuntos europeos, seguramente no es por casualidad". En cambio, Thomas Schaaf, entrenador del Werder Bremen, dijo estar "muy contento del sorteo y de medirnos contra un rival muy interesante".

A pesar de la calidad de los tres emparejamientos más atractivos, los otros encuentros se perfilan igualmente espectaculares. Y este sorteo que tanta sensación ha causado podría hacerle el juego a un no favorito, como ocurrió en las dos últimas campañas, en que la Liga de Campeones coronó al Oporto y al Liverpool.