El lateral derecho del Sao Paulo es uno de los jugadores brasileño de moda en los últimos meses. Después de su espectacular explosión en la Copa FIFA Confederaciones Alemania 2005 donde fue una de las piezas clave de la victoria auriverde, Cícero João de Cezare, Cicinho, continúa deleitando a los aficionados con la camiseta del Tricolor.

A pesar de los rumores sobre su posible incorporación al Real Madrid el próximo mes de enero, el defensa está tranquilo y completamente concentrado en la cita del domingo, la final del Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA Copa TOYOTA Japón 2005, donde se encontrarán con el Liverpool inglés.

"Estoy muy tranquilo y estoy feliz defendiendo esta camiseta. Ahora sólo pienso en vencer al Liverpool y ganar el título", repite una y otra vez en Tokio para zanjar las constantes preguntas de los periodistas sobre su futuro.

El menudo jugador de velocidad endiablada y exquisita técnica a la hora de regatear contrarios por la banda para ganar terreno, está ahora plenamente entregado a la causa del Sao Paulo en Japón. El equipo sufrió más de lo previsto para deshacerse del Al Ittihad saudí en el partido de semifinales del torneo pero un gol de penal de Ceni y dos de Amoroso, el último tras una asistencia de tiralíneas del propio Cicinho, hicieron realidad todos los pronósticos y metieron a los brasileños en la final.

"Sabíamos que iba a ser difícil pero el Sao Paulo luchó en todo momento por ganar ese partido", comentó Cicinho en una charla con FIFA.com. "Es normal que hubiera tanta paridad sobre el campo porque estamos en un Mundial en el que participan sólo los mejores clubes del mundo. Pero finalmente conseguimos nuestro objetivo que era la victoria y llegar a la final donde aspiramos a ganar el título".

Para la próxima cita ante el Liverpool, el Tricolor necesitará mejorar su consistencia defensiva para no verse sorprendido por los Gerrard, Crouch y compañía, como en la semifinal lo hicieron Noor y Al Montashari. "Hay que seguir mejorando nuestro juego. Debemos salir al terreno de juego con seriedad, con dedicación, concentración y obediencia táctica. Tenemos todos los ingredientes para conseguir la victoria, pero seguro que será complicado porque el Liverpool llega muy fuerte", indica.

"Creo que la clave de la victoria estará en las jugadas individuales. Ellos juegan con dos líneas de cuatro y nosotros mantendremos el 3-5-2. El Liverpool tiene más toque de balón, y se vuelcan mucho en la bola aérea y no en la jugada personal". Y para Cicinho, ése es precisamente el punto fuerte del campeón sudamericano.

El juego aéreo del club inglés es uno de los aspectos que más preocupa al defensa. "Será difícil defenderles por alto no podemos dejarles espacios", analiza. Sin embargo, está convencido de que la calidad de sus compañeros, la mayoría jugadores con experiencia en la selección verdeamarlha, decantará el duelo de su parte. "El fútbol brasileño es el mejor del mundo, así que estamos preparados para salir allí y llevarnos el título", asegura con una inquebrantable confianza en su grupo.

Un ascenso meteórico
La vida de Cicinho ha dado un vuelco en los últimos diez meses. Jugó su primer partido a las órdenes de Carlos Alberto Parreira el 27 de abril ante Guatemala y dos meses más tarde se proclamó campeón de la Copa FIFA Confederaciones. En julio ganó la Copa Libertadores con el Sao Paulo y para rematar el año está a un sólo paso del título de campeón mundial de clubes y de dar el salto al fútbol internacional fuera de Brasil.

"Mi vida ha dado un gran giro. Pero lo encaro con naturalidad y la máxima inteligencia y responsabilidad a la hora de tomar decisiones", dice reflexivo el lateral diestro de 25 años. "Las cosas buenas están sucediendo muy rápido en mi vida, pero todo es fruto del trabajo. Esto es, al fin y al cabo, lo que siempre busca un jugador".

El considerado heredero de Cafú, aunque a él no le guste la comparación ("No veo motivos. Cafú y yo jugamos de manera muy diferente", dice) no puede olvidar la victoria ante el Atletico Paranaense en Morumbí que les dio el billete para Japón. "Ganar la Copa Libertadores fue un sueño. En 2004 perdimos en las semifinales, así que en 2005 teníamos la obligación de ganar. ¡Y lo conseguimos! Ahora queremos ser el mejor equipo del mundo", dice el zaguero.

En ese camino que les llevó a levantar el trofeo de la Copa Libertadores Cicinho entró en la historia de competición sudamericana al anotar el gol número 10,000 en el partido ante el Palmeiras que les metió en los cuartos de final. Con el tiempo cumplido un excepcional tiro libre del jugador hizo el 2-0 final. "Me sentí muy feliz por entrar en la historia. Marcar el gol diez mil de la Libertadores en mi partido número cien con el Sao Paulo, y ayudar a la clasificación del equipo fue estupendo", asegura.

"Ojalá pudiese hacer también historia en el Campeonato Mundial de Clubes marcando en la final. Si se me da la oportunidad del gol pues muy bien, pero mi responsabilidad es conducir el ataque y dejar a los compañeros en una buena posición para marcar. Si doy el pase del gol también estaré muy feliz", comenta de cara al partido del domingo ante el Liverpool. 

Este declarado admirador de Jorginho se ha visto sorprendido por la gran cantidad de "torçedores" que acompañaron al equipo en el primer encuentro. "Sabíamos que los japoneses tenían mucho cariño a los brasileños pero no esperábamos tantos aficionados de Brasil viajasen hasta aquí para animarnos. Así que tendremos que llevarnos el título para agradecerlo", concluye con una gran sonrisa.