El São Paulo se ha coronado campeón del mundo tras derrotar este domingo al Liverpool por 1-0 en Japón, en el Estadio Internacional de Yokohama. Un gol en el minuto 27 del centrocampista Mineiro bastó a los campeones de la Copa Libertadores de América para adjudicarse una espectacular victoria en la edición inaugural del Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA Copa TOYOTA Japón 2005, donde han participado un total de seis equipos. El Liverpool, campeón de Europa, desperdició multitud de ocasiones de igualar el encuentro, en las que no logró batir al muy inspirado Rogerio Ceni, que posteriormente recibió el Balón de Oro adidas y el Premio Toyota.

El Liverpool presentó cinco cambios con respecto al equipo que derrotó al Deportivo Saprissa por 3-0 el jueves. Su entrenador, Rafa Benítez, sentó a Peter Crouch y Djibril Cissé, y dio el turno en la delantera a la pareja de españoles, Fernando Morientes y Luis García.

El equipo inglés disfrutó de una oportunidad de oro de hacerse con la ventaja en su primera jugada de ataque de la noche. Steven Gerrard envió al área para Fernando Morientes un pase preciso y con mucho efecto, pero el potente remate de cabeza desde seis metros del delantero español salió desviado.

En medio del ruido ensordecer de los dos grupos de aficionados en la fría noche de diciembre japonesa, el São Paulo empezó a dominar la posesión.

En el minuto 22, una bonita combinación entre Aloisio y Amoroso culminó con el disparo de éste último directo a Reina. Los brasileños siguieron presionando y Cicinho probó suerte desde la línea de medio campo con un globo que se perdió por encima del larguero. La confianza de los hombres de Paulo Autuori aumentaba por momentos. El partido empezó a abrirse lentamente y, en el otro extremo, Júnior se vio obligado a cortar con una entrada un avance muy peligroso de Morientes, que iba directo a meta.
 

La zaga de los europeos había empezado a presionar hacia delante pero se vio sorprendida por una bonita jugada del rival. Aloisio hizo una demostración de la calidad de su toque y de su gran visión cuando envió un pase por alto justo al paso de Mineiro, quien se coló por el centro de la defensa del Liverpool. El centrocampista, con mucha sangre fría, envió el balón con el interior del pie al fondo de la meta rival, para delirio de los hinchas paulistas (1-0, 27').

Era la primera vez en 11 partidos que alguien conseguía batir a Reina y horadar la portería de los Reds, aunque el São Paulo mereció totalmente la hazaña por su brillante inicio de partido.

El Liverpool estuvo a punto de empatar segundos después. Gerrard realizó un saque desde la esquina izquierda y Luis García, que superó de un salto a su marcador, envió el balón de un cabezazo por encima del larguero. Los movimientos rápidos del español se convirtieron en una importante amenaza para los brasileños. Al cumplirse la media hora de partido, García estuvo a punto de nuevo de batir la meta rival. Xabi Alonso culminó una bonita jugada de izquierda a derecha con un pase para García, quien fue incapaz de dirigir bien su remate de cabeza y el balón salió desviado.

En aquellos momentos, el Liverpool dominaba totalmente el encuentro. Tres minutos después, le tocó al capitán desperdiciar una oportunidad prometedora. Harry Kewell superó a Cicinho por la izquierda, pero Gerrard, desde diez metros, lanzó un disparo muy desviado.

García acabó de nuevo con la cabeza entre las manos en el minuto 39. Desde la izquierda, Gerrard disparó un lanzamiento de falta con mucho efecto y velocidad, y el delantero español, de nuevo desmarcado, dirigió su remate de cabeza hacia el poste contrario, pero Ceni protagonizó una espectacular parada. En el saque de esquina, Sami Hyypia envió el balón directamente a las manos del guardameta. El enorme finlandés disfrutó de otra oportunidad en una incursión durante el tiempo añadido a la primera mitad, pero su testarazo fue a parar a los brazos de Ceni.

A los siete minutos del inicio de la segunda parte, fue Gerrard quien acabó lamentando su mala suerte. El capitán envió el balón de un lanzamiento de falta, desde 20 metros, directamente a la escuadra, pero Ceni se lanzó hacia la izquierda y realizó otra parada espectacular, con la que logró mantener la ventaja de su equipo. Conforme el Liverpool aumentaba su presión, el guardameta protagonizó otra estupenda actuación, en la que despejó por encima del travesaño, con la punta de los dedos, un balón de Kewell.

Los brasileños quedaron acorralados en su mitad del campo. García consiguió por fin meter el balón en la meta brasileña en el minuto 62, pero su remate de cabeza fue anulado por fuera de juego. Un minuto después, un cañonazo espectacular de Morientes, que pasó por encima de Ceni, salió más de un metro desviado del blanco. Segundos más tarde, García se desmarcó a la carrera y obligó a Ceni a protagonizar otra de sus acrobáticas paradas.

El São Paulo se las había arreglado para capear el temporal. Morientes y García siguieron creando más ocasiones y, en el último minuto, el suplente Florent Sinama Pongolle encontró también la puerta rival, pero en posición de fuera de juego.

Cuando faltaban tan sólo segundos para el final del partido, Gerrard envió un cañonazo desde los 25 metros que salió desviado por tan sólo milímetros. A García todavía le dio tiempo de desaprovechar otra ocasión, pero el Liverpool no tuvo la noche y fueron los hombres del São Paulo quienes saltaron de alegría tras el pitido final.