El Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA ha emitido su veredicto y ha premiado a los jugadores más destacados del Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA Copa TOYOTA Japón 2005. La decisión fue difícil y hubo que esperar hasta el mismo pitido final del árbitro para que los expertos pudiesen decidir los nombres de los distinguidos con los máximos galardones del torneo. Finalmente éste ha sido su fallo.

Balón de oro adidas y Premio TOYOTA: Rogerio Ceni (Sao Paulo)
Rogerio Ceni es uno de esos porteros extravagantes que nos regala de cuando en vez el fútbol. Los reflejos de este arquero han sido decisivos en la final del Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA Copa TOYOTA Japón 2005. Sus determinantes paradas y reflejos han tenido mucho que ver con el viaje del máximo trofeo de clubes rumbo a Brasil. Pero además de eficaz bajo los palos, el cancerbero del Sao Paulo es un excelente especialista en las jugadas a balón parado. Esta temporada ha anotado la friolera de 22 goles, cifra enviada por más de un delantero. En la semifinal ante el Al Ittihad dio la victoria a su equipo demostrando su puntería desde el punto de penal y poco faltó para que ampliase el marcador en un tiro libre.

Balón de plata adidas: Steven Gerrard (Liverpool FC)
Su impresionante gol en el partido de semifinales ante el Deportivo Saprissa, al empalmar un balón colgado por Riise quedará para la historia de esta competición como una de las dianas más hermosas. El capitán del Liverpool Steven Gerrard ha sido uno de los jugadores más entregados en este Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA Copa TOYOTA Japón 2005. Visión de juego, técnica exquisita con el balón, gol y liderazgo sobre el terreno de juego son sólo unas pocas pinceladas que destacaremos de un hombre que va camino de leyenda.

Balón de bronce adidas: Christian Bolaños (Deportivo Saprissa)
El joven lateral derecho del Deportivo Saprissa ha sido una de las grandes revelaciones de este torneo. Luchador como pocos, Christian Bolaños gana terreno en el ataque tico tanto por la derecha como por la izquierda. Y si bien su facetea natural es la de servir en bandeja los goles a sus compañeros, en este torneo ha vivido la felicidad de firmar uno de los más importantes de la historia de su equipo, el gol de la victoria en los cuartos de final. Tras una magnífica recepción con el pecho, sacó un magnífico disparo que clasificó al Monstruo Morado. Incansable y peleón, el futuro de este muchacho es más que prometedor.


El Premio al Fair Play: el Liverpool