Las manos de Rogerio Ceni, cuyas hazañas con los pies ya lo habían convertido en el centro de atención de la prensa mundial, fueron las protagonistas absolutas de la gran final del Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA Copa TOYOTA Japón 2005. El guardameta del São Paulo brindó una clamorosa actuación individual, para incredulidad y desconcierto de los jugadores del Liverpool. Tras conseguir más que merecidamente el Balón de Oro adidas y el Premio Toyota, también mostró el brasileño su vena poética en las palabras que dirigió a los periodistas después de la final de este domingo.
"Es maravilloso conseguir estos premios, pero yo no soy el protagonista de la victoria", declaró con ambos galardones en las manos. "En los últimos ocho meses hemos ganado los dos trofeos más importantes de nuestra historia. Cuando miro estos premios, veo las caras de mis compañeros de equipo, del entrenador y de todos los que trabajan en el club".
El futbolista de 32 años de edad se convirtió en el flagelo de los delanteros españoles del Liverpool, Fernando Morientes y Luis García, aunque, posiblemente, la mejor de sus actuaciones se produjo en el minuto 52, cuando se lanzó a la izquierda para despejar un balón que le había lanzado Steven Gerrard desde 25 metros.
"Ha sido uno de mis mejores partidos, no el mejor. Tenemos una de las mejores defensas en las que he jugado en mi vida, pero no la mejor", añadió. "Nunca nos hemos creído invencibles, pero ahora somos los campeones. Sabemos ganar cuando tenemos que hacerlo".
Ceni, que vio desde el banquillo la victoria de Brasil en la final de la Copa Mundial de la FIFA 2002, en Yokohama, está convencido de que la clave de esta victoria estriba en la seguridad que tiene en sí mismo. "Yo nunca he pensado que ganar fuera un sueño, siempre he creído que era una posibilidad real. Y ahora es totalmente real", ha comentado el rubio guardameta, que dedicó sus premios a sus hijas, Beatriz y Clara.
"Jugamos muy bien la primera parte y, en la segunda, supimos defender. Siento una sensación diferente a la de ganar la Copa Mundial porque llevo 15 años en este club. La sensación es muy especial".
Su entrenador, Paulo Autuori, coincidió con él en que ha sido un auténtico trabajo de equipo. "También Rogerio Ceni ha tenido una temporada estupenda, pero no quiero destacar a ninguna persona en especial. Ha sido una victoria colectiva", ha asegurado. "Ésta es la tercera vez que ganamos aquí (las Copas Toyota en 1992 y 1993) y estoy muy orgulloso. Es un gran logro para el club".
Aunque el brasileño se apresuró a elogiar la actuación del Liverpool, añadió que los libros de historia registrarán el nombre del São Paulo como campeón. "En el fútbol, lo más importante es el resultado final", aseguró. "La forma en que presionamos al Liverpool fue muy importante. Estoy muy contento de cómo empezamos el partido. Nuestro equipo ha disputado más de 80 partidos esta temporada, así que la segunda parte supuso un tremendo sacrificio físico. Hemos merecido ganar este título. Lo hemos ganado contra un gran equipo".
El Liverpool efectuó cinco cambios en el once inicial que disputó el partido de semifinales contra el Deportivo Saprissa, mientras que el São Paulo ha usado tan sólo a 12 jugadores en los dos partidos. "En Brasil no realizamos tantos cambios de un partido para otro", ha comentado. "Aunque hemos usado a 12 jugadores, la victoria es para todo el equipo que ha contribuido en toda la temporada".
El entrenador, muy satisfecho, también dedicó unas palabras a los miles de seguidores paulistas que no dejaron de cantar y animar al equipo durante todo el partido. "Quiero dar las gracias a los aficionados", añadió. "Siempre se produce una conexión muy especial. El público aporta su pasión, los jugadores ofrecen su sacrificio y el resultado de esta suma es la victoria".
Mineiro, autor del gol en el minuto 27, estaba radiante mientras hablaba con un grupo de periodistas al final del partido. "Éste es el momento más feliz de mi carrera", fueron las primeras palabras del centrocampista. "Más que por el gol, creo que el equipo se merece la victoria por la motivación que le ha puesto al partido".
"Nos ha resultado difícil porque el Liverpool ha sido muy potente en el juego aéreo y a nosotros nos falta estatura. Además, es un equipo muy fuerte tácticamente y tiene jugadores excelentes individualmente. No obstante, cuando salimos de Brasil, pensamos que podríamos ganar si jugábamos como una piña. Mentalmente, llevamos mucho tiempo preparados para este partido".
El lateral derecho Cicinho no podía contener la alegría. "Hemos dejado bien claro que el São Paulo es el mejor equipo del mundo", aseguró. "Hemos jugado a la perfección. Hemos estado muy fuertes en defensa siempre que ha sido preciso y, aunque sólo hayamos creado unas cuantas ocasiones, las aprovechamos al máximo".
El defensa uruguayo Diego Lugano llevaba en las manos el trofeo cuando pasó por la zona mixta:
"Hemos jugado muy bien en la primera parte y hemos ofrecido toda la calidad técnica que tienen los brasileños. En la segunda mitad, nos dedicamos a defender la ventaja y cometimos el error de no tener la suficiente tranquilidad para controlar el juego. Pero, sea como sea, estamos encantados de ser los campeones del mundo".
El veterano delantero Amoroso, que ha jugado en las más altas instancias del fútbol brasileño y también del europeo, ha declarado que éste era el éxito más importante de su vida. "Se lo dedico a Dios y a mi familia", comentó. "Éste es el título más importante de mi carrera. Es algo estupendo para los jugadores más jóvenes, pero todos lo celebraremos juntos en el hotel".