Brasileñas y neozelandesas se enfrentaron el 23 de agosto en Shchelkovo en el Grupo A entre lluvias y claros. El encuentro produjo un empate sin goles y sin mayor relieve, y las auriverdes tramitaron sin problemas su pase a cuartos de final.

Sin duda escaldadas por su catastrófico inicio de partido contra las rusas, las neozelandesas arrancaron con fuerza. El trío Annalie Longo, Kirsty Yallop y Alexandra Riley metieron presión sobre las brasileñas, un tanto apáticas y sofocadas en el medio campo. "No estuvimos bien en este partido. Nos ha perturbado el 4-4-2 neozelandés. Yo les he dicho a las chicas que jugaran por las bandas, pero no han respetado del todo mis consignas. Hay que decir que me he visto obligado a modificar mi sistema a causa de las lesiones", explicaba Jorge Barcelos a la conclusión. Dinámicas arriba con Sarah Gregorius y Emma Humphries, las Kiwis no lograron sin embargo crear ocasiones, salvo un cabezazo desviado de Abby Erceg.

Las canarinhas, que se sabían clasificadas con el empate, no corrieron demasiados riesgos. Poco a poco fueron adueñándose del balón y del espacio, pero sin apretar el acelerador. En el minuto 18, Fabiana realizó una buena penetración en profundidad pero se escoró demasiado hacia la derecha, y Francielle primero y después Stephane ensayaron sendos disparos desde lejos que no inquietaron a Aroon Clansey.

Fue finalmente la veterana Renata Costa quien se fabricó la mejor ocasión del primer periodo: penetró por el centro y desde 18 metros descargó un tiro envenenado que Clansey despejó a córner. "Hemos jugado un gran partido. Sobre todo hemos contenido muy bien a las delanteras brasileñas. Hemos hecho un buen trabajo", analizaba Abby Erceg en el epílogo.

El inicio de la segunda mitad fue un calco del de la primera. Las Kiwis hacían el juego y las brasileñas controlaban la situación. Desde el banquillo, John Herdman se desgañitaba. Sobre el terreno de juego, las auriverdes no estaban demasiado finas, pero de todas formas crearon las mejores ocasiones, como el peligroso centro-chut de Daiane o el lanzamiento desviado de Maurine, que Clansey paró con la punta de los dedos.

A continuación el partido perdió intensidad. Las neozelandesas ya no tenían más fuerzas para empujar, y a las brasileñas se les acabó la inspiración. Stephane disparó alto, y la capitana de las canarinhas volvió a disfrutar de la mejor oportunidad. Tras un potente centro de Daiane, la mediocampista del Botucatu surgió de la nada y remató a bocajarro, pero el balón se perdió fuera.

Pese a los esfuerzos de las Kiwis, el marcador no se movió. Por tanto, las brasileñas pasan a cuartos de final como primeras de grupo, por delante de Rusia, merced a su mejor diferencia de goles. En cuanto a las neozelandesas, abandonan el país con un punto en su casillero. "Estoy muy orgulloso de mis jugadoras. No han aflojado en ningún momento a lo largo de los 90 minutos y han estado a la altura de un equipo como Brasil. Tanto en el aspecto físico como en la organización han superado de sobra mis expectativas, a pesar de su inexperiencia", declaraba un John Herdman exaltado tras el choque.

En cuanto a Jorge Barcelos, se conformaba con la clasificación. "Siempre se espera de Brasil que haga un fútbol bonito. Pero lo importante en una Copa Mundial son los resultados. Nos hemos clasificado como primeros de grupo, y eso es lo que cuenta. Pero les puedo asegurar que mi deseo es que mis chicas propongan un fútbol más vistoso, y estoy seguro de que lo van a conseguir".

Jugadora del Partido: Abby Erceg (NZL)
"Ha organizado muy bien la defensa y ha demostrado poseer grandes cualidades individuales. Ha estorbado en gran medida el juego brasileño con sus interceptaciones. Ha leído muy bien el partido, lo cual es una cualidad muy importante en el fútbol". Connie Selby, miembro del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA.