Rusia dio la campanada cuando se impuso a Francia en la tanda de penales que decidió la gran final del Campeonato Europeo Femenino Sub-19 de la UEFA 2005 y se proclamó campeona continental de la categoría. El equipo superó ampliamente todas las expectativas gracias, en gran medida, a un festival goleador que tuvo como protagonista a Elena Danilova. La delantera vio puerta en todos los partidos que disputó Rusia (excepto el primero), anotó en total nueve goles en su cuenta particular y se convirtió en la máxima goleadora de la competición.

Este año, aunque las rusas perdieron su corona europea al caer derrotadas ante Alemania en semifinales, Danilova volvió a hacer gala de una condición física insuperable, marcó siete tantos y se proclamó de nuevo máxima goleadora de la competición. Por eso resulta tan increíble que la ariete del Spartak de Moscú no haya inaugurado todavía su cuenta particular en el presente Campeonato Mundial del Fútbol Femenino Sub-20 de la FIFA Rusia 2006. FIFA.com se ha reunido con la estrella del fútbol femenino ruso para averiguar la razón de su sequía goleadora.

"Cualquier atacante pasa por etapas en las que todos los balones que toca se convierten en gol. Ni en sueños habría imaginado que marcaría tantos goles en Hungría, en el Campeonato Europeo Sub-19 de 2005. Ahora, cuando me pongo a recordar aquellos partidos, me digo: '¡Ésa no soy yo!'", reflexiona Danilova. "En estos momentos, estoy atravesando una etapa diferente. Necesito marcar un gol ya, porque empiezo a angustiarme un poco", añade con cierta sombra de pesimismo.

Puede que los balones de esta joven de 19 años no hagan diana, pero no será porque ella no lo intenta. Danilova ha sudado la camiseta hasta la extenuación, ha ayudado a su equipo con pases decisivos que, entre otros, contribuyeron al gol de la victoria en el 3-2 contra Nueva Zelanda y al importantísimo primer tanto del empate a 1-1 con Australia.

"Es una sensación fantástica servir un pase decisivo, pero yo soy delantera y mi trabajo consiste en meter el balón, no en pasarlo. Eso es lo que en realidad me gusta", insiste Danilova. "Pero, por lo que sea, en estos momentos las cosas no están saliéndome como yo esperaba. Sé que, pese a todo, hago un buen trabajo en el equipo, pero a mí lo que me importa es marcar goles", sentencia.

En los dos últimos partidos del Grupo A, Danilova se encontró con que le habían puesto una pareja de ataque. Anna Kozhnikova, aunque defensa por formación, ha empezado a ocupar con éxito un puesto en la línea de vanguardia, desde donde ha marcado goles de vital importancia contra las Kiwis y las jóvenes Matildas.

"A mí me parece muy bien. Es muy fácil trabajar con ella", asegura Danilova acerca de Kozhnikova. "Se nota inmediatamente que no se encuentra en su demarcación habitual, pero es muy buena en el juego aéreo. Sé que siempre se hará con un balón alto y lo rematará hacia mi hueco. De igual manera, sé positivamente que, si pongo un balón al alcance de su cabeza, lo enviará al fondo de las mallas".

En los encuentros previos de la selección rusa, a Danilova solía faltarle el adecuado apoyo de su mediocampo y tenía que resolver la mayoría de las jugadas de ataque completamente sola. "En los tres años que llevo en el equipo, siempre hemos jugado con una única delantera. Por eso estoy acostumbrada a empezar el ataque desde muy atrás y tener que superar a tres o cuatro defensoras, aunque no siempre me ha salido bien", se lamenta Danilova. "A veces resulta demasiado difícil hacerte tú sola con la pelota y no soltarla. Te agota de verdad. No hay que olvidar que mi trabajo consiste en meter balones entre los palos, no en disputarlos en el mediocampo".

Quizá el seleccionador de Rusia, Valentin Grishin, debería aligerar la carga que lleva Danilova sobre los hombros, para que a su jugadora le resultara más fácil concentrarse en su misión principal, la labor para la que está mejor preparada. "La cualidad principal que debe poseer una delantera es la velocidad. Si eres rápida, puedes conseguir cualquier cosa", asegura la veloz Danilova. "Pero, si tienes que quebrar defensas además de marcar goles, necesitas mucha técnica", añade.

Danilova admite que, a la hora de meter el balón, prefiere hacerlo con mucho estilo: "Nada me gusta más que hacerle un túnel a la guardameta. No se trata de que quiera humillarla, es decir, futbolísticamente hablando. Me encanta marcar por el primer palo, porque las arqueras no se imaginan, excepto en muy contadas ocasiones, que vas a chutar por ese lado. Principalmente, me gusta hacer cualquier cosa que descomponga a la guardameta".

De momento, Danilova no ha conseguido descomponer a ninguna guardameta en esta competición. Sin embargo, ha contribuido con su trabajo a que la nación anfitriona se coloque en cuartos de final, donde se enfrentará a China. El seleccionador Grishin señaló al combinado chino como el equipo del Grupo B al que más le gustaría enfrentarse, y su delantera estrella está totalmente de acuerdo con él.

"Las conocemos muy bien", asegura Danilova refiriéndose a las chinas. "Nigeria es un equipo muy fuerte, muy duro físicamente, y ya llevamos varias lesiones. Contra China, se supone que será un partido mucho más técnico, aunque eso no significa que no vaya a ser muy reñido. Por muy imponentes que sean, me parece que la idea de tener que enfrentarse a nosotras inquietará a las chinas. Si hacemos nuestro juego, somos perfectamente capaces de derrotarlas".

Aunque Rusia no pudo contar con Danilova en Tailandia 2004, debido a los compromisos de la ariete con su club, la selección alcanzó los cuartos de final, donde cayó por 4-2 ante Brasil en la prórroga. En esta ocasión, las anfitrionas están dispuestas a llegar un poco más lejos. "No nos basta con clasificarnos para cuartos de final. Nuestro objetivo es ocupar uno de los tres escalones del podio. Sólo tenemos que mentalizarnos bien y no jugar como hicimos contra las australianas".

Pese a las brillantes actuaciones de Rusia en los dos últimos Campeonatos de Europa de la categoría, esta antigua integrante del Ryazan VDV está convencida de que todavía hay mucho por hacer para impulsar el fútbol femenino del país. "En los últimos cinco o seis años, el fútbol femenino de mi país ha mejorado un poco. En San Petersburgo había un gran ambiente y recibimos un gran apoyo de la afición. Mi esperanza es que una buena actuación por nuestra parte en este campeonato sirva para mejorar las cosas".

Por último, la conversación se centra en la vida lejos de los terrenos de juego, y Danilova revela que ella y sus compañeras de equipo se han relajado viendo clásicos del cine ruso. "Hace poco, nos pusimos a ver juntas la película Lyubov i golubi ('Amor y palomas'). Estábamos hartas de tanto cine americano". Una cosa es segura: Danilova y sus compañeras de equipo estarían encantadas de protagonizar un final de Hollywood en Rusia 2006.