Es la hora de la cena en el hotel de los equipos en San Petersburgo. La actividad en el vestíbulo es frenética. La selección norteamericana pasea por las calles de la ciudad, las francesas llegan tranquilamente al restaurante y las coreanas se apean del autobús tras una sesión de entrenamiento. Las chicas se conocen y se saludan, aunque los diferentes grupos no se deshacen. En medio del tumulto multicultural nos topamos con Simone Laudehr. La simpática mediocampista de la selección alemana acaba de cenar y tiene tiempo para conversar un rato con FIFA.com.

A falta de dos días para el importante encuentro de cuartos de final contra Estados Unidos, la expedición alemana está concentrada en los preparativos para la cita frente a las norteamericanas. Al igual que Celia Okoyino Da Mbabi, Simone Laudehr disputó el último gran choque entre ambas selecciones, en semifinales del Campeonato Mundial del Fútbol Femenino Sub-19 de la FIFA Tailandia 2004, en el que Alemania se impuso por 3-1. No obstante, Laudehr considera difícil establecer una comparación con aquel partido celebrado hace dos años. "Los equipos son diferentes", arguye la germana. "Tenemos un plantel nuevo, con nuevas virtudes y también nuevos defectos".

Con todo, esta centrocampista de 20 años espera con ilusión el duelo que se disputará la tarde del domingo en San Petersburgo, ya que el combinado alemán se medirá a uno de los conjuntos más fuertes del campeonato. "Se trata de un equipo luchador y poderoso, que no baja la guardia durante los 90 minutos", explica la futbolista del FCR Duisburgo. "No obstante, ya demostramos en 2004 que estamos a su altura, tanto en lo que se refiere al espíritu combativo como en los aspectos táctico y físico", asegura con optimismo. "Será sin duda un partido muy atractivo".

La jugadora, de 1,75 metros de estatura, conoció la pasión por el fútbol a la tierna edad de cuatro años. En la escuela primaria jugaba siempre al balón con los niños. "Nunca quería saltar a la cuerda con las chicas", recuerda. Fueron sus padres quienes descubrieron el talento de esta veloz carrilera. "Si juegas siempre con los niños, también puedes entrar en el equipo", le dijeron. Así, Laudehr ingresó en las categorías inferiores del FC Tegernheim, a lo que se sumaron los consejos paternos. "Mi padre me enseñó los secretos de la táctica".

Simone no ha jugado siempre en la banda izquierda. Tras comenzar como líbero, la jugadora actuó en diferentes posiciones en el mediocampo y acabó en el puesto que ocupa actualmente. "Prefiero llegar al área rival desde atrás. Así se abren más espacios", explica acerca de las ventajas de su puesto.

Un cuarto de los goles del equipo llevan su sello
Simone Laudehr se ha mostrado muy expeditiva en lo que va de campeonato. Ha marcado dos goles, uno frente a México y otro en el 6-0 que Alemania infligió a Suiza. Sus cifras como pasadora son aún mejores, puesto que, con cuatro asistencias (tres de las cuales acabaron en gol de Anna Blässe), ha participado en más del 25% de los tantos de su equipo. Su entrenadora sólo tiene elogios para ella. "Simone es una jugadora muy completa, con una gran capacidad ofensiva. Su polivalencia la convierte en una futbolista muy importante para el equipo", comenta Maren Meinert acerca de sus cualidades. "Además, participó en el Campeonato Mundial de 2004, por lo que aporta experiencia la selección".

Lógicamente, los elogios agradan a la experta centrocampista, que, a sus 20 años, es la tercera jugadora más veterana del equipo. Laudehr es consciente de lo que significa convivir con las compañeras durante tres o cuatro semanas durante una competición y sabe qué es lo principal en una situación así. "Nos divertimos mucho. Hacemos muchas cosas juntas y así no nos resulta monótono. De este modo se forma el espíritu de equipo", explica. Además del entrenamiento y el equipo, también queda tiempo para otras cosas importantes en la vida de una chica: "La mayoría va de compras a la ciudad". La dirección de la selección alemana busca organizar actividades variadas, como visitas guiadas por la ciudad, excursiones en bote, etc. "Todo eso contribuye a consolidar el grupo".

Este espíritu de equipo debe llevar a Alemania a la conquista del título. Laudehr siente que la actual selección puede llegar muy lejos en Rusia. "Tenemos muchas opciones de victoria, porque poseemos un grupo muy compensado. Si todas remamos en la misma dirección y trabajamos mucho, creo que lo conseguiremos".

La mediocampista, de 20 años, disputa en Rusia su último campeonato en la categoría. "En cualquier caso, espero que no sea mi último Mundial", ríe. "Quiero jugar en la selección absoluta en un futuro próximo", comenta sobre sus objetivos. Sin embargo, la competencia es dura en el equipo de Birgit Prinz y compañía, y ya no queda mucho tiempo para convencer a la seleccionadora antes de la Copa Mundial Femenina de la FIFA China 2007. "Hay grandes jugadoras como Conny Pohlers o Anja Mittag que están por delante de mí. Mi meta es alcanzar el nivel de estas futbolistas. Aún soy joven, pero quiero seguir mejorando y escalando peldaños".

En cualquier caso, Laudehr hará todo lo posible para aprovechar sus opciones. "Lógicamente, la seleccionadora es quien al final decide si tengo posibilidades", añade. "Lo único que puedo hacer es dar lo mejor de mí, tanto aquí como en el campeonato nacional de liga".

La próxima oportunidad llegará con el duelo frente a Estados Unidos, en el que su buen juego puede contribuir de nuevo a que la selección alemana cumpla su sueño de proclamarse campeona del mundo. "Confiamos en nuestras posibilidades".