Hasta la fecha, es el equipo revelación del Campeonato Mundial del Fútbol Femenino Sub-20 de la FIFA Rusia 2006. La RDP de Corea se coronó reina del Grupo C con nueve puntos, tras imponerse entre otras a la propia defensora del título, Alemania. Si bien ya saltaron a los titulares con su exitoso arranque de campaña frente a las germanas, las asiáticas, no contentas con su 2-0 inicial sobre las vigentes campeonas, apaciguaron su sed de triunfos con sendos 4-0 contra Suiza y México.

Aprovechamos el momento para preguntarle a una de las mejores jugadoras del torneo hasta la fecha cuál es el secreto del éxito. La respuesta de Kim Kyong Hwa es tan chocante como sencilla: "Cuando jugamos al fútbol, nos decimos que no vamos a perder", señaló la jugadora de 20 años en declaraciones a FIFA.com . "No tengo miedo a ningún contrario".

Esta fuerza mental es lo que ha distinguido a las norcoreanas a lo largo de la ronda de grupos. Y si nos fijamos en el fútbol de las asiáticas hasta la fecha, hay que reconocer que, dado el rendimiento que han exhibido, no tienen por qué esconderse de nadie. En particular, Kim Kyong Hwa ha sido una de las principales responsables de este arrollador avance. La mediocampista ofensiva probó suerte dos veces contra la portería rival y acertó en una de ellas, concretamente en la victoria por 4-0 sobre México.

Con sus 1,59 metros de estatura, es una de las futbolistas más pequeñas del equipo, pero también una de las más trabajadoras y más fuertes, tanto mental como físicamente. Irradia serenidad y fuerza. Sobre el campo, sin embargo, parece como si explotara cuando se trata de superar a sus adversarias. En la contienda contra las suizas, fue elegida Jugadora del Partido por su formidable desempeño. "Es una gran artista con grandes cualidades tanto en defensa como en ataque", manifestó en referencia a la volante norcoreana la ex seleccionadora sueca Marika Domanski-Lyfors, que analizó el choque como miembro del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA.

Kim Kyong Hwa se aficionó al fútbol muy pronto. A los 12 años, se empezó a interesar por el balón y a jugar al fútbol en la calle después de la escuela. A los 14 años entró en un club y a partir de ahí comenzó a desarrollar sus facultades. "Siempre he jugado con chicos. Eso me ha hecho más fuerte", explica. Su aptitud permaneció ignorada durante mucho tiempo, hasta que unos amigos de sus padres les dieron un buen consejo: "Vuestra hija tiene mucho talento. Debería aprovecharlo".

Dicho y hecho. A sus 20 años, es una de las jugadoras de mayor edad en el equipo, y para ella éste será el último Campeonato Mundial Sub-20 de la FIFA. No obstante, ya forma parte de la selección femenina absoluta de su país que ha conseguido clasificarse para la Copa Mundial Femenina de la FIFA China 2007, aunque aún no quiere ponerse a pensar en eso. "Ante todo queremos concentrarnos en este torneo de Rusia y conseguir el mejor resultado que podamos".

El domingo les espera a las norcoreanas una difícil misión en San Petersburgo. Es el día de la cita con Francia, subcampeona del Campeonato Europeo Sub-19 de este año. Las francesas acabaron segundas de su grupo, por detrás de Estados Unidos. Pero las asiáticas no tienen miedo a las europeas, que cuentan con delanteras muy rápidas. "La velocidad no es tan importante. Lo que cuenta es la habilidad", sentencia la jugadora confiada. Ella misma es polifacética, y puede desempeñar papeles tanto defensivos como ofensivos en el medio campo. Sin embargo, Kim Kyong Hwa tiene claro cuál es su posición favorita: "Naturalmente, donde más me gusta jugar es en ataque", dice riendo.

Enardecidas por un enorme contingente de seguidores norcoreanos armados con ruidosas carracas de fabricación casera, las norcoreanas pondrán todo su empeño en pasar a semifinales. "Los hinchas nos ayudan mucho con todo el ruido que hacen para animarnos". En cambio, ella prefiere recurrir al silencio para contestar a la pregunta de si podrán ganar el partido contra Francia, y se escapa con una frase llena de modestia y esperanza: "Daremos lo mejor de nosotras mismas".