La selección brasileña se jugará su presencia en la gran final del Campeonato Mundial del Fútbol Femenino Sub-20 de la FIFA Rusia 2006 ante la RDP de Corea el jueves 31 de agosto en el estadio Lokomotiv de Moscú. FIFA.com se reunió con el seleccionador auriverde Jorge Barcelos para conocer cuáles son las sensaciones del grupo ante esta importante cita.
Un gol de cabeza de Adriane en el tiempo de descuento selló la victoria de Brasil ante Nigeria (2-1)en los cuartos de final y les evitaba a las sudamericanas tener que disputar la siempre agotadora y angustiosa prórroga. "Sabíamos que sería un partido muy difícil porque es un equipo muy fuerte y muy bien armado tácticamente", comenta el técnico brasileño.
El equipo había superado la fase de grupos tras firmar dos empates a cero (Rusia y Nueva Zelanda) e imponerse a Australia por 2-0. El saldo a favor de Brasil parece bastante corto, sobre todo, en una competición en la que ya hemos visto un centenar de goles. Sin embargo, a Barcelos no se obsesiona con esta estadística. "Siempre te preocupa un poco porque en el fútbol lo que define es el gol. Ojalá pudiésemos ganar todos los partidos con una diferencia de tres o cuatro goles. Pero los equipos a los que nos enfrentamos colocan hasta ocho jugadoras por detrás de la línea del balón, con solo dos futbolistas delante", argumenta.
"Los equipo que salen a marca goles desenfrenadamente acaban perdiendo. En un partido, el primer objetivo es evitar que te marquen un gol, y luego ya viene la preocupación de marcar", sentencia con pragmatismo.
Objetivos y ausencias
Si en el torneo mundial disputado en Tailandia, Brasil terminó en cuarta posición, dos años después la intención es mejorar esa marca. "Ahora nuestra siguiente preocupación es superar las semifinales. Ante todo tenemos mucho respeto por nuestros adversarios, pero creo que Dios nos va ayudar y que Brasil va a conseguir el título", sentencia con gesto seguro.
Desde luego, su siguiente rival merece todo el respeto y cautela. Las subcampeonas asiáticas llegaron como una incógnita a Rusia pero después de derrotar a Alemania, y barrer a México y Suiza en la fase de grupos, ya se apuntaba como favorita en los cuartos. Superaron ese partido ante Francia en el último suspiro, también con un gol de cabeza. "Corea ha demostrado ser una de las grandes potencias del fútbol femenino. Es una selección muy rápida y fuerte. Las jugadoras son habilidosas y cumplen con un esquema táctico muy rígido. Sabemos que será un partido difícil pero confiamos en la victoria", asegura Barcelos.
Sin lesiones ni sanciones, el grupo aprovecha estos tres días de descanso en la competición para relajar las piernas y poner a punto la máquina. "Están muy unidas y son muy conscientes de la importancia del próximo partido. Sienten ese punto necesario de ansiedad, pero lo encaran de forma natural. Tratamos de convencerlas para que estén tranquilas estos días, y, cuando lleguemos al vestuario del estadio será el momento de sentir la tensión para saltar al campo". Las jugadoras están muy comprometidas con el trabajo diario y con los objetivos marcados. No quieren que se les escape esta oportunidad.
Después de meses de concentración, el ambiente que se respira en la selección canarinha se parece más al de una gran familia que al de un equipo de fútbol, y esa gran unión es otro de los ingredientes para el éxito. "Además de mis dos hijas que están en casa, ahora tengo otras 21 hijas más", se ríe el entrenador. "Nos quedan unos días de convivencia que tendremos que vivir a tope. La separación tendrá un gusto amargo de derrota", suspira.
Inevitable preguntarle por la gran ausente de la competición, Marta. "Los que más han salido perdiendo han sido el público, el fútbol femenino, la competición, y la propia Marta. Es como si en la Copa Mundial no estuviera Ronaldinho, Zinedine Zidane, o Miroslav Klose... no tiene gracia. Ella está muy triste por no poder representar a su país".
"Es una jugadora muy importante. Pero nosotros tenemos que centrarnos en el grupo que está aquí y que tiene que luchar sin ella, pero también por ella. Las chicas están trabajando duro para suplir esta importantísima baja para el equipo", dice tras una pausa.
Un título por el bien del fútbol
En un país tan grande como Brasil, resulta complicado encontrar y formar a las chicas más habilidosas con el balón. Aunque se respira fútbol en todos los rincones, todavía se mantiene la idea de que el balón es cosas de chicos.
"En Brasil ha habido un buen desarrollo en los últimos años pero todavía falta muchas cosas por hacer. La inversión es muy pequeña. Los clubes no se movilizan para crear un departamento de fútbol femenino. La mayoría de las federaciones no organizan campeonatos. Así que es la CBF la que está haciendo todo el trabajo para seleccionar y formar", explica
"Este título es importante para que cambie esa mentalidad, tanto en nuestro país como en toda Sudamérica. Y también para que las empresas se animen a invertir en el fútbol femenino, porque puede ser lucrativo. De hecho, el público femenino en los estadios está creciendo y Mia Hamm, Birgit Prinz o Marta pueden ser ejemplos para potenciar la imagen de este deporte", explica con pasión este gran defensor del fútbol femenino.
Ese ansiado título está a tan sólo dos pasos. El primero tendrán que darlo el próximo jueves venciendo a la RDP de Corea...