A sus 61 años, Shang Ruihua ha dedicado más de dos décadas a promover el fútbol femenino en China y en todo el mundo, alternando entre la selección nacional absoluta y su puesto actual al cargo del combinado sub-20. Según se ha podido observar en Rusia 2006, durante esos años el técnico chino se ha convertido en un auténtico perfeccionista.

Hasta la fecha, la victoriosa selección de Shang ha sido el equipo más regular e impresionante de la competición, a decir de los muchos observadores que jamás habían cuestionado que la RP China avanzara hasta semifinales.

En 359 minutos de juego, las jóvenes Rosas de Acero no han encajado ni un solo gol y han marcado un total de 10 y, sin embargo, han aprovechado las ruedas de prensa celebradas después de los partidos para dedicar todo tipo de elogios a sus rivales y la más dura autocrítica a su propia actuación.

Por ejemplo, después de que China anulara completamente a la subcampeona de 2002, Canadá, Ian Bridge, el entrenador de las Canucks, describió a su rival como "sin duda, uno de los mejores equipos en defensa que he visto a este nivel", pero Shang insistió en que su equipo había tenido "suerte" y se centró en sus propios "fallos técnicos y tácticos".

Prácticamente todos sus partidos han acabado igual, incluso el hábil y contundente mazazo que infligió a Rusia en cuartos de final (0-4), tras el cual el seleccionador del equipo anfitrión, Valentin Grishin, escuchó desconcertado cómo su homólogo chino reaccionaba a las felicitaciones por su rotunda victoria lamentando su incapacidad para "potenciar al máximo" las habilidades de su equipo.

No se sabe cuánto deberá potenciar China su juego para pasar a la gran final, pero la selección de Estados Unidos (su rival en la semifinal de mañana) estará un tanto inquieta ante la idea de tener que enfrentarse a un equipo que se impone a sí mismo una calidad y unas exigencias tan altas.

Shang, no obstante, explicó a FIFA.com que su planteamiento se debe simplemente a que se ha impuesto el objetivo de eliminar de su joven equipo incluso la más pequeña de las imperfecciones.

"Estoy convencido de que, para un entrenador, tanto la actuación como el resultado tienen una gran importancia", sentenció. "Estamos en un campeonato mundial y, por lo tanto, de ninguna de las maneras puedo decir que, para mí, lo único importante es cómo juegue mi equipo porque, si lo hacemos bien y perdemos, tanto yo como mis jugadoras nos quedaremos fatal, muy defraudados".

"Dicho esto, no puedo perder de vista el hecho de que soy el entrenador de un equipo juvenil. Por lo tanto, parte de mi labor consiste en cuidar de mis futbolistas y ocuparme de su formación individual. Sea cual sea el resultado que consigan en un partido, debo ser muy crítico, analizar sus defectos y destacar los aspectos en los que pueden trabajar más y mejorar".

En toda la fase final, Shang ha descrito sistemáticamente el mediocampo de China como "nuestro mayor problema". Después de la victoria por 3-0 contra Nigeria, criticó a las jugadoras que componen la medular del campeón asiático por "no mostrar la suficiente pericia con el balón".

"El centro del campo ha mejorado ligeramente", comentó Shang sobre esa queja en concreto, "especialmente en las labores defensivas. Pero, en cuanto al trabajo ofensivo, creo que podría pasar el balón muchísimo mejor y no creo que estemos organizando muy bien desde el mediocampo nuestras jugadas de ataque. Se les exige demasiado a nuestras delanteras".

Ma "pude ser la más grande"
Por suerte para la RP China, la selección tiene en especial a una artillera que parece más que capaz de responder a tanta exigencia. Hasta la fecha, ninguno de sus cuatro rivales encontró la forma de impedir que Ma Xiaoxu fusilara sus porterías. No obstante, la máxima goleadora de esta fase final aporta a su equipo mucho más que goles.

De hecho, el juego de esta joven de 18 años es tan inteligente e impresionante que muchos observadores, incluido su entrenador, se preguntan si no estaremos ante la futura Jugadora Mundial de la FIFA, una firme rival para la hegemonía de Marta como mejor futbolista de su generación. Sin embargo y como cabría esperar, Shang tiene una pequeña crítica que formular.

"Por los partidos que he visto, no me cabe la menor duda de que Ma es la mejor futbolista de este campeonato", elogió Shang a su capitana. "¿Podría convertirse en la mejor del mundo? Tiene todo lo necesario para conseguirlo, sin duda, pero yo diría que, por el momento, no es capaz de resistirse a algunas de las malas tentaciones que abundan tanto entre los jóvenes. Debe controlarse mucho mejor. Si lo logra, posee el talento necesario para convertirse en la mejor futbolista del mundo".

Shang puede sentirse agradecido por la gran fortuna de contar con una Ma en perfectas condiciones físicas y con la excelencia de la guardameta Zhang Yanru por detrás de una defensa sólida como una roca. Pero una nube ha aparecido en este radiante horizonte: la lesión de Xi Dingying, quien abandonó el partido contra Rusia durante el descanso y, posteriormente, ha regresado a casa tras confirmarse que sufre una lesión de ligamentos en la rodilla.

"En estos precisos momentos, es una noticia muy negativa para nosotros", admitió Shang. "Es una futbolista excelente, muy rápida, y nos habría resultado muy útil contra nuestros dos próximos rivales, ambos potentísimos. La había estado reservando durante la fase de grupos con esta finalidad. Es una lástima".

Esta alusión a los dos próximos rivales de China provoca, sin duda, sorpresa, por no decir la sospecha de una extrema complacencia de Shang consigo mismo. En cambio, tal es el respeto que el seleccionador chino siente por Estados Unidos (reciente verdugo de su equipo en dos amistosos) que muy bien podría estar considerando el partido por el tercer puesto como la propia final.

"Me parece que será un partido de gran calidad y, de hecho, habría sido estupendo que estos dos equipos hubieran disputado la final", comentó sobre el choque de semifinales en el estadio Lokomotiv de Moscú. "Cuando vi el partido entre Estados Unidos y Alemania en San Petersburgo, no me cupo la menor duda de que el norteamericano era el más fuerte de los dos. Será un partido muy bonito, porque poseemos estilos de juego muy diferentes. Mi deseo ahora es que China demuestre que su estilo es el mejor".