Zhang Yanru se ha convertido en la heroína de la RP China. La selección de Shang Ruihua reservó la segunda plaza en una final cien por cien asiática, contra la RDP de Corea, en la tanda de penales a la que se vio abocado su partido contra Estados Unidos, celebrado en el estadio Lokomotiv de Moscú. Tras 120 minutos de juego y un marcador inalterado (0-0), la selección campeona de Asia se impuso por 5-4 en los lanzamientos desde el punto penal.

Muchos observadores estaban convencidos de que estos dos pesos pesados del fútbol femenino habrían ofrecido la mejor de las finales posibles, pero en realidad, el encuentro de semifinales que a la postre los ha enfrentado no ha sido el igualado choque que todo el mundo esperaba ver. Al contrario, la estupenda selección estadounidense se mostró muy superior y dominó totalmente el partido.

Shang reconoció que su equipo ha tenido mucha suerte, aunque al final haya cumplido con su objetivo. "Sabía de antemano que iba a ser un partido muy reñido", admitió. "Por eso, adopté una táctica defensiva y jugamos al contraataque. Conforme avanzaba el partido, comprendí que nuestra mejor posibilidad de ganar era la tanda de penales, porque tenemos una portera excelente. Lo siento mucho por Estados Unidos, pero estoy muy orgulloso de mis jugadoras. Prometo que lo haremos mejor en la final".

Tim Schulz, el seleccionador de Estados Unidos, cuyo excelente equipo ha pagado un alto precio por tantas ocasiones desperdiciadas, comentó con ironía: "Es un deporte cruel, ¿no? Me siento muy, muy orgulloso de mis muchachas, todas ellas jugadoras estupendas, que están desoladas en estos momentos. Habíamos ensayado los penales, pero nunca es lo mismo en los entrenamientos".

Excepto la ausencia de sorpresas, ya nada extraña en las alineaciones que presenta Tim Schulz, y la de hoy no ha sido una excepción. El seleccionador estadounidense introdujo cuatro cambios en el once inicial que había derrotado por 4-1 en San Petersburgo a Alemania, la defensora del título. Entre las jugadoras que se han sentado hoy en el banquillo se encuentra la autora de dos goles en aquel encuentro, Danesha Adams.

En cambio, Shang Ruihua optó por la continuidad y tan sólo efectuó dos cambios (uno de ellos, obligado por la lesión de Xi Dingying). Lou Xiaoxu y Rao Hui Fang se han estrenado hoy como titulares.

En realidad, ninguno de los equipos tomó el ritmo del partido durante los minutos iniciales, un detalle que pone de manifiesto el profundo respeto mutuo que se profesan ambos contendientes. Fueron las norteamericanas las primeras que amenazaron la meta rival. Jessica Rostedt aprovechó un fallo de China en el despeje de un saque de esquina para amenazar seriamente la puerta de Zhang Yanru, pero la guardameta china atajó el peligro.

Bajo la incesante lluvia y sobre el campo embarrado que complicaban el trabajo en ambas porterías, a las defensas les tocó emplearse a fondo, como se pudo comprobar a los pocos minutos, cuando la zaga china en tropel impidió el paso a Rostedt, después de que Tina Di Martino, tras realizar dos túneles espectaculares y consecutivos, creara una estupenda ocasión de gol.

Estados Unidos dominó una primera parte de partido poco memorable, aunque la selección de Shang amenazara una y otra vez con sus letales contraataques. Con Ma Xiaoxu al frente de la carga, la portería de las campeonas de 2002 no estuvo en ningún momento realmente a salvo.

China se encargó de recordárselo en el minuto 38. Ma surgió de la nada, quebró hacia la izquierda del área, se internó velozmente y envió un trallazo con la zurda que Val Henderson atrapó con gran pericia.

Si bien ninguno de los dos rivales había hecho méritos suficientes, la selección estadounidense tenía más motivos para sentirse satisfecha con el esfuerzo realizado. Sin embargo, Schulz no estaba del todo contento y, tras el descanso, Kelley O'Hara y Amanda Poach (una delantera y una mediocampista respectivamente) saltaron al terreno de juego en sustitución de Jordan Angeli y Sarah Wagenfurh, jugadoras de vocación defensiva.

El susto de Ma
Shang, por el contrario, resistió la tentación de realizar ajustes en su alineación. Poco antes de cumplirse la hora de juego, todo el estadio contuvo la respiración cuando Ma, a consecuencia de un golpe, tuvo que abandonar en camilla el terreno de juego bajo la pertinaz lluvia.
 
La máxima goleadora del campeonato regresó al partido justo a tiempo para presenciar el alarde de reflejos de Zhang al rechazar en el primer poste un balón de Rostedt, que se habían internado en una galopada durante una racha de presión continua contra la meta de las asiáticas.

A estas alturas del encuentro, Ma se convirtió en una figura solitaria sobre el césped, mientras el juego se desarrollaba enteramente en el extremo opuesto del campo, donde la suplente Danesha Adams a punto estuvo de inaugurar el marcador con una exhibición de habilidad y un potente disparo a puerta desde 18 metros, que salió desviado.

A falta de cuatro minutos para el final, Zi Jingjing recordó a los presentes que China todavía tenía algo que decir en el partido con un remate de cabeza desde 10 metros, que también salió desviado. Un gol de China no habría sido del todo justo en aquellos momentos, como demuestra el hecho de que el intento de Zi se produjo entre dos buenas ocasiones de Lauren Cheney y O'Hara, ambas desaprovechadas por escasos centímetros.

 

En la prórroga se repitió la pauta que había imperado hasta el final del tiempo reglamentado. Las chinas contuvieron como buenamente pudieron a las norteamericanas e incluso sobrevivieron a un cabezazo de Carrie Dew que rebotó en la parte inferior del larguero y a la serie de ocasiones de oro que desperdició Adams.

Era de temer que Estados Unidos acabaría lamentando tanto derroche, como así sucedió cuando el partido se vio abocado irremediablemente a la tanda de penales. Curiosamente, a Ma Xiaoxu le falló la puntería, pero también la dorsal número 10 de Estados Unidos, Brittany Bock, erró el tiro. Zhang se convirtió en la heroína de la noche al rechazar por encima del larguero el lanzamiento poco afortunado de Lauren Cheney.

"Ha sido un partido muy disputado", comentó más tarde la guardameta china, "pero las jugadoras han buscado con ahínco la victoria y haremos todo lo que esté en nuestra mano para jugar mucho mejor y ganar el título en nuestro próximo partido".

Jugadora del Partido: ZHANG YANRU
"La guardameta china ha protagonizado otro partido excelente y se ha convertido en la piedra angular del éxito de su equipo en todo el campeonato". Tina Theune-Meyer (GER), miembro del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA.