Pocos futbolistas han logrado dejar una huella indeleble en un campeonato mundial, y menos todavía pueden presumir de haber asociado a perpetuidad su nombre a una de las citas globales del deporte rey. Pero existen algunas notables excepciones.

Lionel Messi lo consiguió en el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA del año pasado, y Marta hizo lo propio en la anterior edición del certamen femenino que se está celebrando ahora, por no mencionar el inolvidable dominio de Diego Armando Maradona en el mayor escenario futbolístico en 1986.

En Rusia hay también una jugadora que está a las puertas de incorporarse a ese selecto grupo. Ma Xiaoxu, capitana de la RP China, únicamente tiene que poner el broche de oro a un torneo en el que su juego excepcional e inteligente ha ayudado en gran medida a llenar el vacío dejado por la añorada ausencia de Marta.

Sin embargo, a pesar de ser una de las principales candidatas para adjudicarse la Bota de Oro y el premio a la mejor jugadora de la competición, Ma ha asegurado a FIFA.com que sólo la conquista del trofeo mundial daría alguna relevancia personal a ese potencial trío de títulos. 

"Los premios a la mejor jugadora y la Bota de Oro son muy tentadores, y espero garantizar que seré la máxima anotadora marcando un gol el domingo. También me gustaría volver a ser la mejor jugadora, por supuesto [ya obtuvo esa distinción con la selección absoluta en el reciente Campeonato Asiático Femenino], ojalá haya hecho lo suficiente para conseguirlo", ha declarado.

"Pero el fútbol es un deporte de equipo, y para mí China debe ganar este trofeo. Si no vencemos a Corea, no podré estar satisfecha de ningún modo".

Ma habla con la voz de la experiencia, puesto que ya perdió con China la final de Tailandia 2004 a manos de Alemania. En los dos años transcurridos desde entonces han cambiado muchas cosas, y la actual figura del equipo -que entró en juego en el minuto 74 contra las alemanas- cree que su propia progresión ejemplifica los avances realizados por el combinado asiático.

"Me acuerdo muy bien de esa final", ha señalado, "pero no me preocupa, porque sé que aquella selección china no era tan buena como la de ahora. De hecho, en Tailandia tuvimos bastante suerte de llegar a la final, y el resultado fue justo, porque la selección alemana era mucho mejor. Esta vez tenemos más experiencia y calidad, y estoy segura de que acabará de forma distinta".

El azote de la RPD de Corea
Con Ma en su once inicial, las chinas pueden presumir de ser favoritas, sobre todo si tenemos en cuenta el reciente historial de su capitana frente a equipos de la RPD de Corea.

Chinas y coreanas se han visto las caras dos veces en partidos oficiales en los últimos cinco meses, primero en la final del Campeonato Asiático Femenino Sub-19 y luego en las semifinales de su equivalente absoluto: ambos encuentros terminaron 1-0 a favor de las chinas, y huelga decir quién fue la autora de los dos tantos.

"¿Si me sorprende verlas en la final? Sí, debo confesar que sí", ha indicado Ma respecto a las coreanas. "Tampoco esperaba que le ganasen a Alemania en su primer partido, así que lo han hecho muy bien para llegar hasta aquí, de eso no hay duda".

"Pero pienso que veremos una mejor actuación de China (en comparación con el partido ante Estados Unidos), y tengo plena confianza en que ganaremos el título".
 
El entrenador de Ma, Shang Ruihua, mostró una convicción similar tras el feliz desenlace de la tanda de penales ante Estados Unidos, confesando que iba a transmitir a sus muchachas que ya habían "enfrentado la situación más complicada" en Rusia 2006. Es evidente que la capitana también considera que, con la eliminación de las favoritas, China ha pasado lo más difícil, y opina que su equipo cuenta con los medios necesarios para derrotar a las coreanas en la lucha por el título.

"Aunque les vencimos, las estadounidenses jugaron muy bien, y probablemente demostraron ser mejores", ha admitido con franqueza. "No creo que nos vayamos a encontrar con un rival más potente. Cuando acabe el torneo, estoy segura de que lo consideraremos nuestro partido más difícil".

"Pensé que estábamos eliminadas"
Para Ma, el choque, que se prolongó durante 120 minutos, fue agotador en todos los sentidos. Por dos veces tuvo que abandonar el campo en camilla para ser atendida, y además del precio físico que se han cobrado inevitablemente los diez partidos oficiales disputados en cuarenta días, soportó un auténtico vaivén de emociones durante la tanda de penales. Temió haberle dado la victoria a Estados Unidos al errar el quinto lanzamiento, aunque su desacierto quedó neutralizado gracias a los posteriores fallos de Brittany Bock y Lauren Cheney.

Ma tenía los nervios a flor de piel cuando todo acabó, y mientras sus compañeras celebraban el triunfo ella lloraba inconsolablemente. "Ya sé que mi reacción pudo parecer extraña, porque ganamos", ha explicado. "Pero cuando fallé pensé que estábamos eliminadas. Era nuestro último disparo, y si Estados Unidos marcaba perdíamos el partido. No pude ver cómo [Bock] lanzaba, porque me sentía fatal".

Bien está lo que bien acaba, y con su primer título mundial y más premios individuales a su alcance, sorprende ver que Ma sigue considerándose como una jugadora en proceso de aprendizaje. Ahora se marca como meta brillar ante su público en la Copa Mundial Femenina de la FIFA del año que viene.

"Sé que tengo la fuerza de voluntad necesaria para continuar jugando a un nivel alto y seguir siendo una jugadora muy importante", ha afirmado. "He mejorado respecto al año pasado, y cuando lleguen el 2007 y el Mundial sé que seré todavía mejor".

Hoy Rusia, mañana el mundo. Si Ma prosigue en esta línea, el fútbol femenino tendrá un nuevo astro.