Brasil sufrió lo indecible para poder sonreír ahora mientras preparan el partido de semifinales que jugarán ante la RP China el miércoles 27 de noviembre en el Estadio Supachalasai de Bangkok. Durante el partido de cuartos ante Rusia se pudo ver lo mejor y lo peor de las Princesas de la Samba. Hoy nos quedamos con lo mejor: Marta y Cristiane.

Minuto 93, córner a favor de Brasil que pierde 2-1 ante las rusas. "Un brasileño nunca se rinde", es la máxima. Y entonces Cristiane se eleva y obra el milagro. Su equipo sigue vivo en la competición. "¡Nuestra última oportunidad! Era muy difícil salir del marcaje de las rusas porque estaban siempre muy atentas. Y justo sobre la hora yo salté y por arriba anoté el gol. Hasta ese momento habíamos tenido muy mala suerte, Marta lo había intentado con varias internadas, pero sin ver puerta...Con mucho esfuerzo y sacrifico se superaron todas las dificultades y se consiguió la victoria, y en la prórroga el equipo se clasificó con los goles de Sandrinha", explica la delantera.

En un momento de descanso ante de salir hacia el entrenamiento, las dos piezas fundamentales del combinado canarinho, se sientan con FIFA.com y comparten sus impresiones sobre el camino recorrido y lo que queda por recorrer.

"La gente luchó hasta el final y yo creo que Dios también nos ayudó", añade Marta mirando con una sonrisa hacia arriba, "conseguimos hacer el gol al final y eso nos dio mucha moral para afrontar la prolongación y conseguir la victoria. Sufrimos mucho pero la selección brasileña es así, tiene que pasar por dificultades para alcanzar los objetivos".

"Ahora el equipo está cansando pero muy feliz por estar en semifinales. La gente sabe que no es fácil. Pero tenemos mucha confianza en el equipo, vamos a entrar con calma en el próximo partido para intentar salir victoriosas y llegar a la final", señala la ambiciosa centrocampista.

China será el rival a batir para conseguir tal objetivo. Ya se enfrentaron en la fase de grupos y Brasil se llevó los tres puntos, gracias a otra magnífica actuación del dúo dinámico brasileño. "Todos los equipos que han llegado a este Mundial son difíciles. Sabemos que China es un gran equipo. Nunca vamos a menospreciar al adversario y aún más tratándose de una semifinal. Ya han perdido contra nosotras y no querrán volver a perder. Tenemos que salir tranquilas pero sin miedo, para conseguir un buen resultado", dice Cristiane, autora del gol de la victoria, también a la salida de un córner, ante el combinado asiático en su último enfrentamiento.

Por su parte, la menuda número diez, todo un espectáculo sobre el césped, ya no sólo por su magistral técnica con el balón y su impresionante visión de juego, se echó al equipo sobre los hombros para culminar la remontada. Marta es todo carácter y fuerza. Es inagotable y mientras sus compañeras y rivales se mostraban cansadas en la prórroga, ella todavía conservaba energía para lanzarse a la carrera y sacar de su chistera la jugada de la victoria. ¿De dónde sacó las fuerzas?

"Es que aquel era uno los balones que podía definir el partido y finalmente lo fue. En ese momento vi que la pelota quedaba suelta y aunque la jugadora rusa estaba más cerca, yo pensé para mí, 'voy a conseguir llegar ante que ella', y gracias a Dios ... llegué". La sencillez con la que explica la jugada sorprende a los que vieron el partido, ya que no parecía tan fácil desde la grada llegar a aquel balón.

Ambas jugadoras son las líderes de sus compañeras en el campo, pero son una más en el vestuario y en la concentración. "La que ya hemos participado en otras concentraciones con la selección intentamos ayudar a las que disputan su primer mundial, darles un incentivo. A ellas le pesa jugar por primera vez fuera. Entonces las más veteranas las tranquilizamos y las hacemos ver que dentro del campo son muy necesarias", indica Marta.

Desde la portera hasta el banquillo cada una de las piezas de este combinado es importante, y lo único importante para todas es que haya un buen ambiente en el grupo. "La convivencia está siendo muy buena. Somos como una familia y la gente intenta hacer lo que es importante para el grupo, que es ser ella misma. Entonces no interesa si Marta es espectacular o si yo soy espectacular. Lo único importante es que el grupo está unido y cuando gana, ganamos todas", puntualiza Cristiane.

"Vamos a por todas, y todas juntas", dicen ambas al unísono a modo de despedida mientras se dirigen al entrenamiento.