España se aseguró un puesto en la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Rio de Janeiro 2005 con una fácil victoria por 7-2 sobre Italia. Estará en el Grupo A, en donde se enfrentará el lunes a Tailandia, antes de encontrarse, al día siguiente, con el intimidante Brasil, conjunto anfitrión.

El seleccionador español, Joaquín Alonso, se ha mostrado confiado en seguir adelante en la competición: "La diferencia entre los equipos de fútbol playa es ahora muy corta, y pensábamos que esta noche íbamos a tenerlo difícil. Sabemos que jugar contra Brasil en su campo en la primera ronda será complicado. Pero creo que somos mejores que Tailandia, así que podemos clasificarnos".

Tal y como se esperaba, el sensacional Amarelle fue la estrella indiscutible del partido. Materializó cuatro goles (el primero a los 18 segundos de juego) y le dio otro a Eloy. Su tercer tanto, el quinto de España, fue probablemente el más vistoso de todos: una portentosa volea con la zurda directamente tras el saque de su guardameta.
   
Italia se esforzó durante todo el choque, sobre todo a través de su hombre en punta, Agostini, autor del mejor gol de la noche, que igualó el tanto tempranero de Amarelle. Recibió el balón de su portero e hizo cuatro malabarismos antes de girarse para marcar.

Pero Juanma no tardó en restablecer la ventaja de los españoles, y a partir de entonces el resultado ya estuvo fuera de toda duda. Pese al empeño de los transalpinos, los hombres de Alonso se situaron con un 6-1 a favor. Por momentos su finalización fue tan precisa que casi resultó cruel para Italia. El martes deberán exhibir una severidad similar si desean salir airosos ante los anfitriones.

Antes del Italia-España, los dos perdedores del día anterior se batieron por el tercer puesto. Suiza terminó imponiéndose, al vencer 7-3 a Austria en un entretenido encuentro. Los equipos habían realizado el calentamiento al son de los cánticos y los bailes de la selección sudafricana, que trajo consigo la fiesta al estadio.

Los austriacos, que habían caído 4-1 ante Italia, empezaron con Troll bajo palos, Trauner, Oberhammer, Kondert, Brandstetter y Stieglitz. El cinco inicial de Suiza estaba compuesto por Nico, Baumi, Mo, Schirinzi y el impresionante Leu.

Schirinzi y Meier encarrilaron el triunfo de los suyos con dos goles en los compases iniciales. Pero quienes sostienen que el fútbol playa puede ser el coto de los jugadores más pequeños y ligeros quedarán sorprendidos al saber que el austriaco Oberhammer fue el mejor de su país en los dos partidos. Demostró su potencia inmediatamente después de la reanudación, al recortar distancias con un fuerte disparo de volea que se coló por debajo del larguero (2-1).

No obstante, Suiza hizo valer su mayor calidad, y otras tres dianas de Schirinzi, más dos de Davor y Frueh, dieron a los helvéticos el tercer puesto.