La selección francesa confirmó su condición de favorita en esta Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2005 al despachar con facilidad a Australia por 5-1. El martes se enfrentará a Argentina para asegurarse la clasificación a cuartos de final y tratar de ocupar el primer puesto del Grupo D.
"Era ese típico partido en el que hay que estar siempre muy atento", analizó Eric Cantona tras la victoria de su equipo. "Sobre el papel parece fácil, y precisamente por eso hay que estar muy concentrado en todo momento. Estoy contento con la actuación de hoy de mis jugadores. Esta es una competición muy larga, y había que pensar en ahorrar esfuerzos".
El primero de los tres periodos confirmó lo que todos esperábamos de este encuentro, con una gran diferencia entre una selección australiana que disputaba aquí el primer partido oficial de fútbol playa de su historia, y unos Bleus que han acudido con grandes ambiciones. Así, los pupilos de Eric Cantona -que se tomó un descanso-, sin dar muestras de querer sacar a relucir todo su talento, dispusieron ya en el minuto 2 de una primera ocasión. Tras un disparo de Jair Cardoso rechazado por el larguero, Didier Samoun vio su cabezazo frenado por la arena.
Dos goles para Cardoso
Pero en el minuto siguiente, el propio Cardoso abría el marcador de una bonita volea con la derecha (1-0). Bien es cierto que Jean-Marie Aubry tuvo que emplearse para sacar un penal australiano, pero Francia cerró finalmente la cuenta del primer periodo mediante un espléndido disparo lejano de Thierry Ottavy (2-0).
El baile de cambios empezó a ser incesante a partir de entonces, y Karavatakis se aprovechó de un despiste de la zaga francesa para apuntarse su minuto de gloria, para alegría de Andy Warhol. No en vano, dicho jugador quedará en los anales como el primer goleador de la historia del fútbol playa aussie (3-1). Antes, Noël Sciortino había dado a sus compañeros de equipo una ventaja aún más clara. Sin pisar el acelerador, y evitando a veces incluso los contactos, Francia se encaminaba hacia una victoria bastante cómoda.
Edouard y Cardoso, incluso, abultaron más aún el marcador (5-1). Al final, todos los jugadores pudieron saludarse amistosamente. No hay duda de que los australianos guardarán estos momentos en la memoria durante mucho tiempo.
"Hemos aprendido mucho hoy", reconoció su seleccionador, Adrian Santrac, al término del partido. "Sobre todo en el plano defensivo, hemos visto cómo tenemos que comportarnos. Este partido será beneficioso en todos los aspectos de cara a nuestro futuro".