Había salido el sol, destellando sobre las famosas camisetas amarillas. El estadio estaba lleno, y sonaban los tambores. El balón apenas tocaba la arena. La Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2005 ha comenzado de verdad. El triunfo de Brasil sobre Tailandia por 9-2 ha servido de recordatorio para los otros once equipos. Después de todo, este es el país del fútbol playa.
El entrenador brasileño, Jorge Ferreira Alves, se mostró contento con la victoria: "En conjunto nuestra actuación ha sido buena. Empecé con tres jugadores muy técnicos, y luego pude cambiar a un equipo con más fuerza y movilidad. Tenemos opciones para modificar nuestras tácticas cuando lo necesitemos. Siempre me gusta alinear a Neném: él está feliz y hace que sus compañeros también lo estén. Es fantástico".
Brasil salió de inicio con Robertinho en la puerta, Júnior Negão, Benjamin, Jorginho y Buru, y Tailandia con Vilad, A. Polasak, Y. Polasak, Pongsak y Sanea. La Seleção se puso fácilmente con un 3-0 a favor en el primer período, por mediación de Júnior Negão, Neném y Bruno. Aunque no todo eran toques rápidos y fintas. Con unos defensores diligentes y obstinados como Buru y Betinho, Brasil combina el acero y la seda. Pero el público había venido a ver la técnica, y no se fue decepcionado. Este equipo juega al fútbol playa como ningún otro.
Si bien Jorginho está considerado como el mejor del mundo, hoy estuvo por momentos apático, quizás reservándose para el partido del martes ante España. En su lugar, quien acaparó el protagonismo fue Neném, con tres sensacionales goles. Probablemente el mejor haya sido el primero, en el que Júnior Negão y Jorginho combinaron varias veces de cabeza hasta que el balón le llegó a Neném en el segundo palo, desde donde hizo que el público se levantase.
Los demás tantos de Brasil fueron obra de Betinho, Benjamin, Juninho y Bruno, mientras que los de la consolación de Tailandia se produjeron en el tercer tiempo, a través de Pongsak y el abnegado Sanea, quien más tarde enviaría también dos disparos al poste.
"No estoy demasiado decepcionado. El primer partido, contra los brasileños, iba a ser difícil. Físicamente están muy en forma. Nosotros no disponemos de una plantilla tan amplia, cuando hacemos cambios nuestro rendimiento baja un poco, y ellos tienen mucha calidad en el banquillo. Pero que hayamos marcado dos goles es muy importante", señaló el brasileño Marcelo Silveira Mendes, seleccionador de Tailandia, al término del choque.
Neném deslumbra bajo el sol de Río (9-2)
(FIFA.com) Domingo 8 de mayo de 2005