En un partido sin muchas emociones, los portugueses se deshicieron de Japón guardando algunas energías para los próximos compromisos de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2005. El rigor defensivo y la exhibición de sus figuras Alan y Madjer fueron los ingredientes del cóctel ganador luso.

"Jugar el primer partido siempre es difícil, y creo que lo hemos sabido llevar bien", afirmó, contento, Zé Miguel. "Hemos ganado este encuentro a base de paciencia y fuerza mental. Todos sabemos que Alan y Madjer forman parte de los mejores jugadores de fútbol playa del planeta y acaban de demostrarlo otra vez, pero mi equipo está estructurado de tal manera que cada jugador tiene un papel importante en el mismo".

Ante unas gradas mucho menos pobladas que en el encuentro de Brasil, los portugueses fueron los primeros en dejarse notar. La falta botada por Alan fue bien rechazada por Kato ya en el minuto 2. Pero a continuación, asistimos a un partido mucho más cerrado de lo que se podía prever.

Finalmente, tras un córner sacado por Madjer, Alan marcaba uno de los goles más bonitos de esta primera jornada, de un remate acrobático a la media vuelta (1-0). Por mucho que su técnico, Rui Ramos, y los pocos seguidores nipones presentes en el estadio animaban a sus jugadores, los japoneses no lograban encontrar la llave para abrir el cerrojo portugués.

Madjer y Alan, una pareja impresionante
Y lo que es peor, al inicio del segundo tiempo, tuvieron que inclinarse de nuevo merced a una diana de Madjer (2-0). A partir de entonces, Portugal pudo sacar a relucir su técnica. Tras una magnífica pared con su capitán, Hernani, Alan engordaba aún más el marcador y eliminaba cualquier duda que pudiera quedar acerca del desenlace del encuentro (3-0).

En el tercer periodo, los portugueses pudieron dedicarse a mantener tranquilamente el resultado, en perjuicio de unos espectadores un tanto apagados. Sin embargo, antes de que sonara la sirena final, Madjer, para no dejar el primer puesto de la tabla de goleadores solo para su compañero de ataque Alan, se apuntó su particular doblete (4-0).

El seleccionador nipón, Rui Ramos, se mostró realista al término del encuentro, y expresó su confianza en sus hombres: "Llevábamos mucho tiempo esperando el comienzo de este gran evento, y tengo que darle las gracias a la FIFA por habernos invitado. Ha sido una buena experiencia jugar contra la selección de Portugal, pues tenemos mucho que aprender de ella. Espero que hayamos memorizado algunas lecciones de cara a nuestro próximo encuentro".