La selección de Argentina lo pasó mal en su estreno en la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2005. Ante una Australia que tenía poco de debutante, el combinado sudamericano aseguró su billete para cuartos de final, pero tendrá que elevar su nivel de juego si quiere aspirar a cotas mayores.

Adrian Santrac, seleccionador australiano, no ocultaba su alegría al término del partido: "Mis chicos han sacado rápidamente una lección del partido contra Francia. Esta tarde, nuestro mayor problema ha sido meternos en el ritmo del encuentro. Argentina jugaba a tirones, y mis jugadores no están todavía acostumbrados a llevar este tipo de situaciones. Pero en conjunto estoy muy satisfecho con nuestra actuación".

"Vamos Ile, ganamos juntos". Con esa banderola en la mano entró a la cancha el equipo argentino para su primer partido. Ile Acosta, hermana del goleador argentino, que quedó paralítica como consecuencia de un reciente accidente, habrá apreciado, sin duda, el gesto.

Dada la inexperiencia de los australianos, el encuentro parecía enormemente desequilibrado al realizarse el saque inicial. Pero los primeros minutos mostraban que Australia era perfectamente capaz de aprender muy rápido. Siempre bien colocados, los jugadores oceánicos impedían que Argentina inquietara seriamente al joven papá Andrew Crews.

Pero al final del primer periodo, la lógica volvió a prevalecer, y Federico Hilaire abrió el marcador (1-0). Los albicelestes, incluso, doblaron su renta en el segundo periodo gracias a un bonito cabezazo de Acosta, tras un córner botado por Andrade (2-0). Los hombres de Adrian Santrac, muy valientes en todo momento, ante todo no se daban por vencidos, y trataban de aplicar lo mejor posible las consignas de su experimentado entrenador.

Y dicho trabajo dio sus frutos en el tercer y último periodo. Como consecuencia de una bonita combinación tras un saque de esquina, Buonavoglia relanzaba a los suyos (2-1). Sólo un disparo de F. Hilaire desviado por la arena daba una ventaja un poco más amplia a Argentina (3-1). Los jugadores sudamericanos, faltos de inspiración, no parecían tener su mejor día, y tuvieron que contentarse finalmente con esta corta victoria.

"Como en todo primer partido de una competición, hubo que sobreponerse al estrés, y creo que lo hicimos bien", admitía el seleccionador albiceleste, Carlos Eduardo Juárez.
 
Árbitros: Alberto Magno (BRA), Evaldo Wellington (BRA), Mohamed Said (EAU).