Sin forzar la máquina, los portugueses se hicieron con el primer puesto del Grupo B de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2005 tras golear a Estados Unidos. Japón queda segundo, mientras que los norteamericanos deberán hacer las maletas.
No obstante, al término de este vistoso triunfo, el seleccionador portugués, Zé Miguel, no parecía estar en exceso entusiasmado. "En general estoy satisfecho con la actuación de mis hombres, pero debemos mejorar todavía un poco nuestro juego en el aspecto defensivo. Tres goles en contra son demasiados para mi gusto".
Estados Unidos tenía la imperiosa necesidad de vencer a Portugal para poder acceder a cuartos de final, por lo que se esperaba un encuentro animado. Los primeros compases confirmaron las previsiones, ya que los disparos a puerta se multiplicaron, con un ritmo vibrante. Y, tal y como muchos preveían, Portugal fue quien inauguró el marcador. Un tanto de Hernani y otro de Alan les ponían las cosas muy cuesta arriba a los americanos (2-0).
Antes de que concluyese el primer tercio, Madjer y Jonas hicieron ya imposible la obligación de sus rivales (4-0). Desde ese momento, los europeos pudieron rotar tranquilamente la plantilla, pensando en sus próximas citas. Sin tener que cargar las tintas en su juego ni en sus esfuerzos, incrementaron su renta con otras tres dianas, cortesía de Alan, Belchior y Madjer (7-0). El penal anotado por Chris no cambiaría nada (7-1).
El partido estaba sentenciado. Las dos estrellas de la selección portuguesa, Alan y Madjer, aprovecharon la coyuntura para continuar su amistosa pugna en la tabla de goleadores. Y fue Madjer quien se impuso, al conseguir, tras un pase de Alan, el tercero de su cuenta particular esta noche (suma ya cinco). Al mismo tiempo, Marinho, Benny y Francis añadieron su nombre a la crónica de un partido cuyo tanteo se había convertido en anecdótico (9-3).
"Desde que estoy en el mundo del fútbol playa sé de las muchas cualidades de la selección portuguesa", confesaba Roberto Ceciliano, técnico de Estados Unidos. "Lo habíamos preparado todo para ganar, pero mi equipo no ha sabido responder. No consigo explicármelo. Pero el deporte es así y yo lo acepto".
Árbitros: Carlos Robles (CHI), Alberto Magno (BRA), Evaldo Wellington (BAR).