Los anfitriones volvieron a llenar el estadio en la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2005, pero no consiguieron brillar realmente en su triunfo por 4-1 sobre España, resultado que les permite adjudicarse la cabeza del Grupo A. Ahora se enfrentarán a Argentina en cuartos de final.
"Estoy contento con nuestra actuación, porque hoy en día a este nivel no hay equipos débiles", señaló tras el partido el seleccionador brasileño, Jorge Ferreira Alves. "Muchos otros equipos tienen defensas muy potentes, y el juego se convierte en una partida de ajedrez. Necesitas maniobrar con tus piezas para hacer el jaque mate. Debido a eso, no todos los partidos pueden ser espectáculos. Quiero que mis hombres sean organizados, pero también que jueguen con una sonrisa".
Brasil empezó con tres jugadores de corte indiscutiblemente creativo: Benjamin, Jorginho y Romário, con Júnior Negão como única protección de Robertinho. En el bando español, Robert, Busti, Nico, Samu y Amarelle estaban preparados para afrontar la previsible arremetida de sus rivales.
Como suele ocurrir con los conjuntos plagados de delanteros, los Auriverdes no terminaban de despegar. A pesar de los gritos de ánimo de su público, parecían destemplados, quizás esforzándose en exceso por marcar el gol perfecto. De hecho, comenzaron de la peor manera posible, ya que la zurda de Amarelle volvió a ser mortífera en el primer minuto. Pero Brasil replicó con dos tantos en el tercio inicial. Benjamin recibió un pase de Romário y lo introdujo ajustado al palo, y posteriormente Júnior Negão marcó con un fuerte disparo desde el borde del área.
Pero estos serían los últimos goles de los sudamericanos en jugada, ya que el tercero y el cuarto se produjeron desde el punto penal. En el segundo período Jorginho cedió para Neném, quien fue derribado tras doblar a Samu en el área. Él mismo transformó la pena máxima. La acción se repitió en el tercer período, después de que una tijereta de Juninho rebotase en la arena y diese en el brazo de Nico. Los españoles, para su desgracia, no pudieron emular a Brasil desde los nueve metros. Con el 2-1 todavía en el marcador, Neném cometió una falta sobre Amarelle en el área, pero Robertinho se lanzó a la derecha y desvió al palo el tiro del capitán europeo.
"Ha sido un placer jugar contra Brasil", dijo después del choque un positivo técnico español, Joaquín Alonso. "El año pasado llegamos a la final, y me gustaría pensar que podemos volver a hacerlo, y quizás podernos tomar la revancha de esta derrota contra Brasil el domingo que viene".
Árbitros: José Luis Rosa (URU), Christian Hauben (BEL) y Lakhdar Benchabane (FRA).