Con un nivel de juego así, la selección de Francia podría llegar muy lejos en esta Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2005. Sin pasar apuros en ningún momento, los franceses se deshicieron de una España embotada, pero a quien avalaba no obstante una final en el Campeonato Mundial de 2004.
"Sabíamos que estarían más cansados que nosotros, ya que este era su quinto partido", declaró Eric Cantona al término del encuentro. "Por lo tanto, debíamos empezar bien. En estos casos, la fatiga es doble. No creo que haya sido un partido fácil".
En ausencia de Noël Sciortino, expulsado contra Argentina, Cantona decidió volver a vestir su célebre número 7. El capitán español, Amarelle, parecía uno de los más nerviosos, evidenciando su inquietud mientras sonaban los himnos nacionales. La importancia de este duelo de cuartos de final se sentía ya en los prolegómenos.
Ambos equipos, concentrados en primer lugar en defender su puerta, apenas se exponían. Y fue un gol en propia meta de Nico el que abrió el cerrojo (1-0). Instantes después, Samoun envió el balón a uno de los postes de Robert. Había llegado el momento de que Cantona pusiera los pies sobre la arena, y de que Edouard interceptara un mal pase de Amarelle para asistir a Mendy, quien dobló la renta de los suyos (2-0).
Francia estaba en condiciones de apoyarse en su excelente defensa y administrar el resultado. Pero David sorprendió al volver a meter a España dentro del partido (2-1). Los Bleus se sintieron sin duda ofendidos por la reducción del marcador, y Samoun combinó con Mendy para que éste restableciese el colchón de dos goles (3-1). Antes del fin del segundo periodo, Cardoso y Edouard daban a Francia una ventaja ya insalvable (5-1).
Pero, en cuanto sonó el pitido inicial del tercer tiempo, Nico enmendó su error del principio al colar una volea por la escuadra de Aubry (5-2). Los últimos compases se anunciaban indecisos, pero finalmente no fue para tanto… A las tentativas españolas respondió la impresionante muralla francesa. Cantona hizo incluso un vistoso gol y aseguró una clasificación para semifinales gestionada de forma excelente (6-2). Los tantos de David, Nico y Cardoso fueron a la postre anecdóticos (7-4).
A la conclusión del choque, Joaquín Alonso no podía ocultar su decepción: "Mi equipo estaba cansado, porque se había entregado en los anteriores partidos. Pero el deporte es así y hay que aceptarlo. Francia ha sido mejor que nosotros".