Romario se desmelenó en la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Río de Janeiro 2005 para situar a Brasil en semifinales. La selección brasileña, deshilvanada el martes, combinó estilo y organización. El sábado le espera un duelo con los portugueses que será muy especial.
"Brasil tiene una forma determinada de jugar, y nosotros tenemos que jugar así, con estilo, con alegría", ha afirmado satisfecho su técnico, Jorge Ferreira Alves. "Debemos saber defender y atacar, y utilizar a nuestros jugadores sabiamente. Cuando disponemos de la ocasión, tenemos que ofrecer espectáculo a nuestro público, y hoy lo hemos hecho".
El entrenador brasileño, apodado Índio, encargado de conjuntar a un grupo de talentos, volvió a alinear de inicio a Robertinho, Júnior Negão, Benjamin, Jorginho y Romário. Frente a España su equipo había comenzado del peor modo posible, ya que Amarelle marcó de volea en la jugada del saque inicial. Pero esta noche fueron ellos quienes empezaron pisando fuerte ante Argentina: a los cinco segundos Romario inauguró su cuenta goleadora del torneo.
Era exactamente lo que el público que abarrotaba el estadio, muchos hinchas más seguían el partido desde la playa, en una pantalla gigante, había venido a ver. Los argentinos sufrieron un tempestuoso primer tiempo, y llegaron al descanso con un 5-1 en contra, después de que Jorginho, Juninho y Neném, este último por partida doble, deleitasen al público con lo mejor del fútbol playa. Un lanzamiento de falta lejano de Santiago Hilaire supuso el único momento de alivio de los albicelestes en un primer tercio para olvidar.
El ritmo se redujo en el segundo, y un sensacional Ezequiel Hilaire permitió a los suyos acercarse un poco al nivel de juego del equipo de Índio. Pero el único tanto de los doce minutos fue obra de Benjamin, un exquisito tiro bombeado sobre Salgueiro que se alojó mansamente en el segundo palo.
La Seleção aceleró el compás en un entretenido último período, y Romario marcó otros dos goles. Primero batió por bajo al guardameta con la zurda, y después enganchó una volea tras interceptar con el pecho un balón. Buru hizo el noveno con un disparo a la escuadra. Argentina maquilló el casillero con sendos tantos de Ezequiel Hilaire y de Acosta, pero ya todos pensaban en el sábado, en el choque que enfrentará a Brasil y a Portugal en semifinales.
"Perdimos ante dos equipos muy especiales, Francia y Brasil", declaró más tarde el seleccionador argentino, Carlos Suárez. "Sigo pensando que estamos entre los cuatro mejores equipos de fútbol playa del mundo, y estoy muy orgulloso de mis hombres. No se arrugaron en este ambiente: al contrario, nos motivó".
Árbitros: Lakhdar Benchabane (FRA), Pedro Infante (VEN), Mohamed Said (UAE).