Eric Cantona, gran astro futbolístico de los años 90, estrella de la selección francesa y del Manchester United, está ahora totalmente implicado en el fútbol playa. El entrenador-jugador del ambicioso equipo de Francia ha departido extensamente con FIFA.com en las playas de Copacabana.
"Canto", antaño futbolista excéntrico, es ahora mucho más pausado, aunque sigue conservando la misma pasión. El fútbol playa anima este espíritu ardiente, que se convierte en incansable cuando evoca el nuevo deporte al que se consagra. En la segunda parte de esta entrevista en exclusiva, Cantona nos cuenta cómo contempla la evolución de la disciplina, su opinión acerca de la llegada de la FIFA y sus ambiciones para la selección francesa.
Usted ha sido uno de los pioneros de este deporte. ¿Qué le ha parecido la llegada de la FIFA?
Lo que se ha hecho desde hace diez años es sencillamente fantástico. No sé si hay algún deporte que haya progresado tanto en tan poco tiempo, tanto en el juego como en la organización. Todo el mundo ha trabajado mucho y bien. La llegada de la FIFA ha sido algo muy positivo. No hay que olvidar lo que se hizo antes, y en ese aspecto esta colaboración es una muy buena idea. La FIFA aporta su experiencia en la organización de grandes torneos y se muestra complementaria con la Beach Soccer World Wide. Es una forma de reconocimiento del trabajo de la BSWW. Espero que sigamos progresando. Sin duda lo conseguiremos con la FIFA.
¿Cómo contempla el futuro de la disciplina?
Habría que trabajar más con los jóvenes. Lo vemos aquí, en Brasil, donde hay muchos niños que juegan y que entrenan. En Francia organizamos torneos casi por todo el país. Creo que hoy en día este deporte tiene un hermoso escaparate: la selección nacional. Pero la próxima etapa sería tener jugadores federados.
Algunas asociaciones ya cuentan con una sección de fútbol playa. ¿Podría ser eso una solución, y más específicamente en Francia?
Desde hace algunos años, muchas asociaciones ya han firmado acuerdos con promotores. Han sido los primeros en organizar torneos, no hay que olvidarlo. Con el acercamiento de la FIFA, podemos imaginar, efectivamente, que las asociaciones podrán seguir trabajando de común acuerdo con estos promotores, pero apoyando un poco más todavía. Todo lo que sucede a escala mundial puede reproducirse perfectamente a escala nacional. En Francia, en ese mismo espíritu, es posible un acercamiento con la FFF. Eso podría ser algo positivo.
Volviendo a la competición, ¿cuáles son sus ambiciones?
(Firme) Nosotros lo tenemos claro, ¡hemos venido aquí para ganar! Y sé que no es una ambición desmesurada. Somos campeones de Europa, un gran continente de fútbol playa. Por encima está América, pero, al margen de Brasil, creo que Estados Unidos, Argentina y Uruguay se encuentran, en el mejor de los casos, al mismo nivel que nosotros. Sí, la Seleção sigue siendo la mejor, pero podemos ganarle. Hemos venido para eso.
Su título de campeones de Europa, el año pasado, ¿fue una culminación?
Por supuesto. Era una ambición que teníamos desde hacía ya muchos años. Habíamos perdido en semifinales, un año incluso en los penales, y también dejamos escapar una final por un gol de oro… Siempre nos faltaba algún detalle. No era cuestión de mala suerte. Eso vale para los análisis cinco minutos después del partido. En la vida te ponen a prueba. Cuando ambicionas algo y te acercas a ello, siempre tienes obstáculos que te ponen a prueba… Están los que abandonan y los que luchan hasta la extenuación por progresar. Nosotros hemos hecho eso, y lo hemos logrado. La próxima etapa es ser campeones del mundo. Si no es este año, será el próximo. Pero no abandonaremos. Observando a los mejores, seguiremos progresando. Nuestra ambición es ser mejores que los mejores.
Usted se quedó en el banquillo contra Australia y Argentina. ¿Es el signo de una vuelta de página?
Eso creo. Seguro que jugaré algunas veces más, pero primero quiero concentrarme al cien por cien en mi función de entrenador. Y además, los muchachos son muy buenos. Cuando eres entrenador-jugador, es muy fácil ponerte en el campo (sonríe). Pero hay que ser lúcido y tener siempre presentes las ganas de transmitir algo. Mientras no sentía que contaba con jugadores capaces de aportar más de lo que yo podía hacer, seguía jugando. Pero actualmente considero que están por encima de mí.
Se percibe que quiere usted a su equipo…
Sí, lo quiero porque hemos progresado juntos. Y los primeros siempre serán los primeros. Es muy importante para mí. Cuando construyes algo, los demás siempre se benefician de tu experiencia. Pero, hagamos lo que hagamos, los pioneros siempre estarán ahí.